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Geopolítica

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Los incendios y las olas de calor amenazan con deteriorar la calidad del aire: OMM

El cambio climático está dificultando el cumplimiento de los objetivos internacionales en materia de calidad del aire.

Miles de personas han tenido que abandonar sus hogares mientras una ola de incendios forestales se extiende por distintas regiones de Europa.

La contaminación provocada por los incendios y las olas de calor, cada vez más intensos, podría socavar los esfuerzos mundiales por mejorar la calidad del aire y proteger la salud humana, afirmó el lunes la agencia meteorológica de las Naciones Unidas, que advirtió de que el cambio climático está dificultando el cumplimiento de los objetivos internacionales en materia de calidad del aire.

En su informe anual sobre la calidad del aire y el clima, la Organización Meteorológica Mundial señaló que la contaminación atmosférica y el cambio climático están estrechamente relacionados y deben abordarse mediante políticas coordinadas, en lugar de de forma aislada. Advirtió de que cumplir las directrices de calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud será más difícil, ya que en el futuro es más probable que se produzcan incendios extremos.

Los incendios se están convirtiendo en una fuente cada vez mayor de contaminación atmosférica nociva, a pesar de que las normativas han reducido las emisiones de la industria y del transporte en muchos países desarrollados, señaló la OMM en su informe.

"Por muy limpia que sea una ciudad o una región... si hay mucha contaminación provocada por los incendios, esto también puede afectar negativamente a la calidad del aire en esas zonas", dijo a Reuters Lorenzo Labrador, responsable científico de la OMM.

El informe destaca el creciente impacto de las partículas finas, conocidas como PM2,5, y del ozono troposférico, contaminantes relacionados con enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Asimismo, insta a mejorar la vigilancia de los contaminantes y los aerosoles, incluidos el carbono negro y los microplásticos, que, según señala, siguen sin ser objeto de un seguimiento adecuado a pesar de su amplia presencia en la atmósfera.

Este año se ha caracterizado por olas de calor extremo e incendios destructivos en diversas zonas de Europa, entre ellas España, Francia y Grecia. La OMM ha señalado que el calor extremo es cada vez más frecuente, intenso y duradero a medida que el planeta se calienta.

El nuevo informe señala que, en 2025, las concentraciones de PM2,5 se situaron por encima de las medias a largo plazo en el norte de Canadá, en algunas zonas de Rusia y en el centro-oeste de África debido al aumento de la actividad de los incendios, mientras que el noroeste de España se convirtió en un punto crítico tras los excepcionales incendios de finales de verano.

Un estudio citado en el informe reveló que los episodios extremos de humo de incendios se han triplicado a nivel mundial desde la década de 1990 y podrían haber contribuido a casi 100,000 muertes adicionales al año entre 2010 y 2018.

Las partículas procedentes de los incendios son especialmente nocivas porque contienen una gran cantidad de sustancias químicas tóxicas, explicó Labrador, quien añadió que su inhalación provoca una inflamación generalizada en todo el organismo que puede derivar en enfermedades pulmonares.

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