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Turquía en colisión con la economía: cinco causas
"Hay terroristas económicos en los medios sociales (...) Son realmente una red de traición; no vamos a ignorarlo, haremos que paguen el precio”. Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía.
Estambul. El desplome de la lira turca frente al dólar supone el mayor desafío económico para la Turquía de Recep Tayyip Erdogan desde la crisis financiera del 2001. Las razones de este hundimiento son tanto coyunturales como estructurales.
La crisis se profudiza con la intervención de Donald Trump anunciando su intención de duplicar los aranceles a la importación del acero y aluminio turcos.
Crisis con Estados Unidos
A principios de agosto, Estados Unidos impuso sanciones contra dos ministros de Erdogan en protesta por el encarcelamiento de un pastor estadounidense. Ankara aplicó por su parte medidas similares.
Problemas estructurales
Ya antes de la crisis con Estados Unidos, los economistas anunciaban una inminente tormenta financiera. Los expertos consideran que Erdogan avanzó a junio las elecciones, previstas para el 2019, para intentar esquivarla.
Los problemas estructurales de Turquía se reflejan en una fuerte inflación, que alcanzó en julio casi 16% interanual y un déficit de las cuentas corrientes que no cesa de aumentar.
Política heterodoxa
Desde su llegada al poder en el 2003, Erdogan construyó gran parte de su popularidad a partir de un elevado crecimiento y de colosales proyectos de infraestructuras.
Los economistas describen al presidente turco como un partidario del “crecimiento a cualquier precio”, empezando por el de un fuerte endeudamiento.
En ocasiones, las tesis defendidas por Erdogan provocan más de una sorpresa, como cuando dijo que bajar las tasas de interés reduce la inflación.
Tasa de interés
El Banco central de Turquía debe ser en teoría independiente, pero muchos economistas estiman que cada vez está más bajo la presión de Erdogan. Su decisión de no aumentar sus tasas de interés la semana pasada causó alarma en los mercados.
Equipo económico
Erdogan nombró ministro del Tesoro y de Finanzas a su yerno, Berat Albayrak, un personaje con poca experiencia.