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Superávit chino nubla la Cumbre
Obama busca presionar al país asiático para que haga una revaluación, pero sin disparar una guerra comercial.
Taipei, Taiwán. Por si las dificultades de la Cumbre del Grupo de los 20 no fueran suficientes, China reportó este miércoles su segundo mayor superávit comercial mensual del año, lo cual refleja un casi nulo cambio en los desequilibrios globales de gasto y flujos de capital, temas que habrán de dominar la Cumbre de Seúl.
El superávit de octubre, de 27,000 millones de dólares, bastante superior al consenso de los analistas, resultó por encima del de septiembre, que había sido de 16,900 millones.
La divisa china, el yuan, subió a su máximo nivel desde que la paridad fija contra el dólar, establecida en julio del 2005, se eliminara esta semana, ante especulaciones de que el banco central permitirá una apreciación más acelerada en vísperas de la Cumbre del jueves y viernes en la capital surcoreana.
Los cambios en la balanza comercial china, que era deficitaria apenas en marzo pasado, habrá de aumentar el volumen de los llamados en el G-20 para que China implemente un tipo de cambio más fuerte. La semana pasada, el Banco Mundial dijo que si China no ajusta su modelo de crecimiento comercial, habría un serio riesgo de mediano plazo para las economías globales.
Sin duda, EU y las economías desarrolladas van a decir en Seúl que esto (el superávit) es indicativo de un tipo de cambio desalineado , dijo Glenn Maguire, economista en jefe de Societe Generale en Hong Kong.
Al conocerse los datos del superávit comercial, el yuan subió medio punto porcentual a 6.6464 por dólar, el mayor avance en dos semanas. La divisa se ha apreciado 2.7% desde junio, cuando se eliminó su vínculo fijo con el dólar. Según un reporte de Bloomberg, la divisa podría apreciarse otro 3% antes de fin de año.
El gobierno de Obama busca presionar a China para que aplique una revaluación más acelerada, pero sin disparar una guerra comercial. Washington considera que el yuan está subvaluado entre 30 y 40%, lo cual les da a los exportadores chinos una enorme ventaja en comercio exterior. Empresas como Caterpillar, Walmart y Citigroup han advertido a los legisladores en Washington que cualquier propuesta legislativa que pretenda obligar a China a devaluar podría desencadenar medidas de retaliación por parte de Beijing.
El gobernador del banco central chino, Zhou Xiaochuan, dijo que su país desea evitar la terapia de choque de una excesiva apreciación del yuan, afirmando que es improbable que una medida así pondría fin a los desequilibrios globales. Ésa será la tesis de China en el G-20.