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Oposición y gobierno chocan otra vez en Caracas
La violencia regresó a las calles de la capital venezolana tras un mes de tensa calma, luego que manifestantes de la oposición desafiaron la prohibición del gobierno de salir a protestar, lo que causó un fallecido.
Caracas.- Estudiantes opositores se enfrentaron con la policía cuando intentaban marchar por el centro de Caracas, desafiando una prohibición gubernamental en medio de la ola de protestas que vive Venezuela desde hace más de un mes y que este miécoles sumó un nuevo fallecido.
Las protestas, convocadas para denunciar abusos policiales, fueron replicadas en distintas ciudades, entre ellas Valencia, donde un joven murió tras recibir un disparo en la cabeza, en un ataque cuyos autores y circunstancias dieron origen a versiones contradictorias del gobierno y los familiares de la víctima.
"Francotiradores dispararon contra su propia gente que estaba armando una barricada en plena vía y lamentablemente hay un fallecido y varios heridos", dijo Francisco Ameliach, gobernador oficialista de Carabobo, cuya capital es Valencia.
Sin embargo, la prensa local indicó que el joven Jesús Enrique Acosta, de 20 años y estudiante de la Universidad de Carabobo, falleció por un disparo en la cabeza cuando se encontraba cerca de su vivienda, donde había manifestaciones, precisando que según sus familiares no participaba de éstas.
En Caracas los disturbios se desencadenaron cuando una marcha de unos 3,000 jóvenes opositores que se encontraba en los accesos de la Universidad Central (UCV), se topó con unos 300 guardias nacionales que impidieron su paso hacia la céntrica Plaza Venezuela, donde se realizaba una concentración de chavistas, constató una periodista de la AFP.
"Estamos cansados de que no nos dejen marchar hasta donde nos lo planteamos. Hoy queríamos llegar a la Defensoría y no nos dejaron, mientras que a los chavistas sí les permitan todo", dijo Juan González, un estudiante de 21 años de la UCV.
La marcha opositora se realizó en paralelo a una manifestación oficialista en apoyo al gobierno del presidente Nicolás Maduro, que sí contaba con el aval gubernamental y que transcurrió sin incidentes.
Este miércoles se cumple un mes de manifestaciones opositoras en Caracas, algunas de ellas con decenas de miles de personas, que tuvieron como reclamo inicial la inseguridad y que ahora suman denuncias contra la inflación de 56% anual, la escasez de productos básicos, la represión de los cuerpos policiales y la detención de activistas.
Las protestas comenzaron el 4 de febrero en la ciudad de San Cristóbal (oeste) y se han extendido a distintas localidades.
PUGNA POR EL CENTRO
La columna opositora tenía como destino la Defensoría del Pueblo, en el centro caraqueño, donde pretendían pedir la renuncia de la defensora Gabriela Ramírez y denunciar supuestos casos de tortura en el marco de la ola de protestas.
Sin embargo, tras cruzar el campus de la UCV, que conduce a una ruta rumbo al centro, los manifestantes se encontraron con un cerco de 300 policías nacionales, que rechazaron abrir el paso.
Momentos después, decenas de jóvenes empezaron a lanzar piedras y bombas caseras contra los policías antimotín, que respondieron con andanadas de gases lacrimógenos y chorros de agua cerca de uno de los accesos de la UCV.
La mayoría de los manifestantes se refugió dentro del campus universitario o salió corriendo del lugar ahuyentada por los gases, mientras que grupos de encapuchados seguían enfrascados en la trifulca. Según la ONG Foro Penal, en estos hechos fueron detenidos al menos tres jóvenes.
La víspera, el presidente advirtió que la manifestación no estaba autorizada. "No los voy a dejar entrar (al centro). Sé que vienen con un plan violento (...) sería un loco si lo permito", dijo Maduro.
Las fuerzas del orden han bloqueado recientemente al menos cuatro marchas opositoras que buscaban transitar por el centro de Caracas, considerado feudo del chavismo.
DISCUSIÓN EN UNASUR
Tras rechazar que el caso de Venezuela fuera discutido en la OEA, Caracas dio su beneplácito a un encuentro de cancilleres de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) este miércoles en Santiago, a la que asiste el venezolano Elías Jaua.
Los doce países que conforman la Unasur intentarán concretar una comisión de diálogo entre el gobierno y la oposición venezolanas que tenga por objetivo detener la ola de protestas.
"Esperamos que ese país pueda resolver sus contradicciones y la de sus diferentes intereses en un camino de paz y diálogo", dijo la presidenta Michelle Bachelet, al afirmar sin embargo que "jamás apoyaremos ningún movimiento que de manera violenta quiera derrocar a un gobierno constitucionalmente electo".
En tanto, en una comparecencia ante el Congreso en Washington, el secretario de Estado John Kerry dijo que Estados Unidos está "preparado, de ser necesario, para invocar la Carta Democrática Interamericana de la OEA y activar seriamente (...) sanciones", aunque acotó que espera que "la presión social, la región y los vecinos cercanos sean quienes puedan tener el mayor impacto".
Las protestas han sido acompañadas de enfrentamientos callejeros en el opositor municipio de Chacao, donde al caer la noche grupos de encapuchados bloquean las calles con barricadas en llamas y se enfrentan con piedras y bombas incendiarias a las fuerzas del orden, que responden con gases lacrimógenos y perdigones.
nlb