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Corbyn apuesta por nuevas elecciones
El líder laborista admitió que también acepta que en el manifiesto partidario se incorpore un un segundo referéndum sobre el Brexit.
Londres. El Partido Laborista de Gran Bretaña tiene el destino del Brexit en sus manos, sólo si decide qué hacer.
Con Gran Bretaña y la Unión Europea estancados en negociaciones, muchos miembros del partido de centro-izquierda piensan que tienen el poder y el deber de sostener otro referendo que podría revertir la decisión de abandonar el bloque de 28 naciones.
Los dirigentes del laborismo se han opuesto al Brexit y se prevé que haya un debate al respecto en la conferencia anual del partido, que comenzó en Liverpool.
Jeremy Corbyn, dirigente del partido, dijo que preferiría unas elecciones en lugar de un referendo, pero agregó: “Veamos que resulta de esta conferencia”.
“Obviamente debo respetar la decisión por la democracia de nuestro partido”, comentó a la cadena televisiva BBC.
Desde que Gran Bretaña votó en el 2016 para salir de la UE, el Partido Laborista ha dicho que respetará el resultado, aunque quiere tener una relación más cercana con el bloque del gobierno conservador de la primera ministra, Theresa May.
Ahora, con las negociaciones de la salida en un punto muerto y con el hecho de que Gran Bretaña debe abandonar el bloque en marzo, muchos miembros del partido piensan que deben cambiar el curso de las cosas.
“Los laboristas deben tomar una decisión. Ya pasó el tiempo de quedarse sentados”, dijo Mike Buckley de un grupo del partido que busca realizar un nuevo referendo.
Más de 100 asociaciones locales laboristas han presentado mociones a la conferencia en las que pidieron un plebiscito público, con una opción entre mantener los términos acordados por el gobierno o permanecer en la UE.
Los dirigentes del partido tomarán una decisión el domingo, en el primero de cuatro días de la conferencia, en la que se debatirá y votará sobre mociones.
Corbyn, un socialista veterano que desconfía de la UE, ha estado en contra de sostener una segunda votación pública sobre el Brexit, aunque parece que su oposición al tema se ha reducido.
Si la conferencia del partido “toma una decisión, no me apartaré de ella”, comentó Corbyn al diario Sunday Mirror.
El segundo al mando, Tom Watson, fue aún más firme con su postura a un referendo.
“Debemos apoyarlo si los miembros del partido lo quieren”, dijo al periódico The Observer.
No obstante, el Partido Laborista enfrenta un dilema político en relación con el Brexit. La mayoría del medio millón de miembros del partido votaron a favor de permanecer en la UE, pero muchos de los 257 legisladores representan zonas que apoyaron la salida del bloque europeo.
No va a haber ganadores en el drama que genera el Brexit. Si Gran Bretaña se va sin acuerdo, como amenaza May, será una situación dramática para su economía, sus finanzas, los empleos y la vida cotidiana de su población. Pero lo mismo sucederá en Europa, donde el Brexit y su secuela de euroescepticismo populista, tendrá un enorme impacto en las elecciones europeas del año próximo.