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Geopolítica

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Comparecencia de Clinton se convirtió en un duelo de gritos

En una audiencia no exenta de asperezas arreciaron las acusaciones sobre las versiones cambiantes del gobierno cuando se conocieron los primeros detalles de los ataques en la ciudad libia en los que murieron cuatro diplomáticos estadounidenses.

La comparecencia de Hillary Clinton en el Congreso se convirtió en un duelo de gritos y acusaciones mutuas entre republicanos y demócratas por la investigación sobre el ataque al consulado estadounidense en Bengasi, Libia, en 2012.

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Legisladores republicanos del Comité sugirieron que Clinton dependía del ex asesor presidencial Sidney Blumenthal para su información de inteligencia, que no prestó atención a los ataques diplomáticos previos y que incluso desconocía la existencia de una misión estadounidense en Libia.

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Ante la serie de cuestionamientos de los republicanos a Clinton, el demócrata de más alto rango, Elija Cummings, salió en su defensa, acusó al presidente del Comité, el republicano Trey Gowdy, de hacer declaraciones inexactas y pidió hacer públicos todos los testimonios.

¿Por qué no ponemos la transcripción entera (sobre Blumenthal) para que la vea el mundo? ¿Qué tienen que ocultar? , señaló Cummings levantando la voz en el hasta entonces apacible Salón Longworth de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Blumenthal, un periodista y ex asesor del entonces presidente William Clinton, aparece de manera regular en los correos electrónicos personales de Hillary Clinton hechos públicos en marzo pasado.

Los republicanos emitieron un citatorio para conocer el testimonio de Blumenthal y ser interrogado, entre otras cosas, sobre su papel en la Fundación Clinton.

Para los demócratas, el énfasis de los republicanos en Blumenthal confirma que la investigación en marcha tiene que ver más con afectar políticamente a Clinton que encontrar la verdad del ataque contra el consulado estadounidense en Libia, que costó la vida al embajador Chris Stevens.

En la parte más álgida de la audiencia, Cummings dijo haber sido informado por el asesor parlamentario que los demócratas tenían derecho a votar por la divulgación completa del testimonio de Blumenthal.

Sin embargo, Gowdy cuestionó que los demócratas por buscar sólo la revelación pública de las declaraciones de Blumenthal, que es sólo uno de los 54 testigos investigados por el Comité.

Quisiera que todas (las transcripciones) sean divulgadas , reaccionó Cummings. Al cabo de la escaramuza, el Comité votó en contra de la divulgación.

Al inicio de la audiencia, Clinton pidió priorizar un enfoque de seguridad nacional y no político o ideológico en la investigación.

La aspirante presidencial demócrata lamentó que el Congreso no haya aprobado los fondos para un centro de entrenamiento de diplomáticos a fin de estar mejor preparados para servir en lugares peligrosos como Libia.

Necesitamos un liderazgo que ponga como prioridad la seguridad nacional por encima de la política o la ideología , dijo en su testimonio, en momentos que los demócratas del Comité han acusado al presidente del panel, el republicano Trey Gowdy.

Se trata de la octava investigación relacionada con el ataque ocurrido el 12 de septiembre del 2012, que costó la vida de Stevens, la primera muerte de un embajador en funciones desde 1979, así como de otros tres estadounidenses.

Asume responsabilidad

La ex secretaria de Estado Hillary Clinton asumió el jueves ante el Congreso su responsabilidad en el ataque al consulado estadounidense en Bengasi (Libia) en 2012, pero alertó que no existe el riesgo cero para los diplomáticos en el exterior.

"Yo asumo mi responsabilidad por lo que ocurrió en Bengasi", dijo Clinton, en referencia al ataque que provocó la muerte del embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, otro diplomático y dos agentes de la CIA que ofrecían protección al consulado.

La frase resonó como una campana en la audiencia ante el comité especial de la Cámara de Representantes del Congreso que investiga lo ocurrido en Bengasi.

Ese comité, controlado por legisladores del opositor partido Republicano, se encuentra bajo una espectacular polémica después que dos legisladores de ese partido sugirieron que el objetivo de las interminables investigaciones era afectar la candidatura presidencial de Clinton.

El presidente del Comité, el republicano Trey Dowdy, criticó las declaraciones de sus correligionarios, pero el daño a la reputación del cuerpo investigador ya estaba hecho.

En su testimonio, sin embargo, Clinton alertó este jueves a los legisladores que la presencia diplomática en lugares considerados "peligrosos" incluye necesariamente la posibilidad de sufrir asedios o hasta ataques letales como el de Bengasi.

"Nuestros diplomáticos deben continuar representándonos en los sitios peligrosos", dijo Clinton, quien añadió que Stevens "entendía que no podemos impedir todos los ataques terroristas (...) y que debemos inevitablemente aceptar un nivel de riesgo".

De acuerdo con la ex secretaria de Estado, Stevens "entendió que a veces nuestros diplomáticos deben trabajar donde nuestros soldados no pueden. Donde no hay otras botas sobre el terreno y donde la seguridad está lejos de ser garantizada".

Agendas partidarias

Este jueves Dowdy aseguró enfáticamente en la apertura de los trabajos que las investigaciones tienen como objetivo único "conocer la verdad" de lo que ocurrió, en referencia a la polémica sobre la actuación del grupo investigador.

En una estocada leve pero no menos evidente, Clinton saludó la intención del comité de llevar adelante una investigación objetiva y pidió que se dejen de lado "agendas partidarias".

"Vine (a esta audiencia) para honrar la memoria" de las cuatro víctimas de los ataques, dijo Clinton, sugiriendo que no se prestaría a una disputa política apenas para afectar su candidatura.

El ataque contra el consulado de Bengasi es, aún hoy, una espesa nube negra sobre la campaña de Clinton, y aunque es considerada la favorita para alzarse con la candidatura del partido Demócrata, precisa con urgencia pasar la página y disipar cualquier sospecha.

En ese escenario, legisladores demócratas alegan que el comité busca extender el caso solamente para dañar la campaña de la ex secretraria de Estado y por ello amenazan con abandonar sus plazas en la investigadora.

El Congreso estadounidense ya condujo siete investigaciones sobre lo ocurrido en el consulado de Bengasi.

El más completo de los informes elaborados hasta ahora no halló responsabilidad directa por parte del Departamento de Estado en los ataques, pero apuntó "fallas sistémicas" en la política de seguridad.

Polémica por e-mails

El ataque se produjo el 11 de septiembre de 2012, cuando un grupo de islamistas atacó el complejo diplomático estadounidense en Bengasi, en el norte de Libia, donde mataron al embajador Stevens y al analista Sean Smith.

Algunas horas más tarde, hombres armados atacaron otro conjunto de instalaciones estadounidenses, situadas a dos kilómetros del consulado de Bengasi, donde provocaron la muerte de dos contratados de la CIA. En total, los ataques dejaron un saldo de 10 personas heridas.

La interminable saga de las investigaciones sobre el ataque en Bengasi conoció el año pasado un nuevo impulso al revelarse que Clinton, cuando era secretaria de Estado, utilizó un servidor privado de correo electrónico y no el sistema montado por la cancillería.

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Al usar un servidor privado de e-mails, esos documentos quedaron fuera del control legislativo y judicial, a diferencia de si hubiese usando el sistema de correo del Departamento de Estado.

Clinton entregó miles de paginas de correos electrónicos al comité, pero alegó que los computadores que eran usados como servidores fueron borrados, dando así un nuevo impulso a las investigaciones.

Con información de Notimex y AFP

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