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¿Cómo los pagos con tarjeta en tienditas y otros pequeños comercios afectan tu bolsillo?
Los pequeños comercios aceptan tarjetas de crédito y débito como medio de pago, con el cobro de una comisión de hasta 10% del monto de la compra, lo cual termina por encarecer los productos que llevas a casa e impactar tu presupuesto del mes a través de una especie de gasto hormiga.
Cerca de 40% de los negocios pequeños acepta pagos con tarjeta de crédito o transferencia, lo cual puede aumentar sus ventas hasta 60%, según la Anpec; usuarios ven con agrado este avance en pagos digitales, pero reconocen que pueden llegar a gastar más que si usan sólo efectivo.
Cada vez más tienditas, carnicerías, pollerías, verdulerías, estéticas, barberías, papelerías y otros comercios pequeños aceptan tarjetas de crédito y débito como medio de pago, con el cobro de una comisión de hasta 10% del monto de la compra, lo cual termina por encarecer los productos que llevas a casa e impactar tu presupuesto del mes a través de una especie de gasto hormiga.
Si bien las Terminales Punto de Venta (TPV) cobran comisiones por el proceso de pago, el pequeño comercio aumenta de forma considerable estas cuotas, lo cual desincentiva el uso de pagos con tarjeta, justo cuando el gobierno federal trabaja en una iniciativa para reducir el uso de efectivo.
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Una de las terminales que más se emplean en los micro y pequeños comercios es Mercado Pago, la plataforma financiera de Mercado Libre. Con su terminal Point, el negocio paga una comisión por cada venta procesada con tarjeta, sin renta mensual.
Actualmente, la tasa por transacción con tarjeta es de 3.50% sobre el total de la venta. Este porcentaje aplica tanto para tarjetas de crédito como de débito y se descuenta de forma automática sobre el monto total cobrado al cliente.
Adicionalmente, se aplica el IVA sobre la comisión, no sobre el monto de la venta. Esto significa que sobre ese 3.50% de cuota se calcula 16% adicional de IVA, lo cual eleva el costo total por transacción, señala la empresa en su página de internet.
Esta comisión es la que se le transfiere al cliente; el problema es que en muchos lugares la cuota la suben hasta 10 por ciento. Por ejemplo, si la compra es de 1,000 pesos, el monto que le retiene la financiera al comercio ronda en 40.6 pesos, pero tú, como consumidor, puedes terminar pagando 100 pesos en algunos establecimientos.
Armando padeció esa situación. De camino a casa pasó a comprar una nata. Al momento de pagar, le dijeron que con tarjera era 10% más, por “cobro de comisión de la institución financiera”. Al final terminó pagando 55 pesos y no 50, que es su precio real. A Luci le pasa algo similar. El podólogo le cobra 350 pesos, pero con tarjeta el precio final sube a 385 pesos.
En un recorrido que realizó este diario por algunos negocios, el común denominador es el cobro de comisión de 5%; sin embargo, en algunos lados aumenta a 8% o 10 por ciento. Por transferencia electrónica el precio no aumenta, así que es una buena alternativa para no gastar más.
“No es que yo quiera cobrar más, es una tarifa que me quita a mi Mercado Pago por el uso del servicio. Si la dejo de incluir, mis ganancias se me van. Por ejemplo, por una Coca-Cola de tres litros gano uno o dos pesos, y si yo pago esa comisión, termino poniendo dinero de mi bolsa”, dijo Rafael, dueño de una miscelánea.
Para el consumidor es un cargo extra, consideró María. En su opinión, pagar con tarjeta es una gran ventaja, pero implica un “fuga de dinero que no vemos, un gasto hormiga”. Por cada 100 pesos, en la tienda de la esquina me cobran 8 pesos, “una rentita, mejor pago en efectivo”.
Crece uso de pagos con tarjeta en tienditas
El pequeño comercio avanza de manera gradual hacia los pagos digitales, porque el consumidor así lo está pidiendo, señaló recientemente Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).
“No sólo es un tema de tecnología, es una herramienta para vender más, operar con más seguridad y tener acceso a financiamiento. Vamos caminando paso a paso con una adopción creciente, pero con retos importantes, sobre todo en materia de comisiones, conectividad y capacitación”, comentó.
Según la encuesta 26 “Consumo a la baja” de la Anpec, el efectivo aún predomina en las tienditas; sin embargo, la digitalización cada vez se hace más presente: 37.35% acepta pagos con tarjeta y 36.68% recibe transferencias.
Para estos establecimientos, acotó Rivera, representa una oportunidad, más en tiempos de vacas flacas, pues sus ventas tienen el potencial de crecer entre 20% y 30%, en promedio, con picos de hasta 60 por ciento.
Rosalía coincide con ese panorama. Lleva menos de un año aceptando tarjetas y aseguró que sus ventas crecieron cerca de 30%, incluso, de lo que gana, cerca de 60% ya se paga con dinero plástico.