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Finanzas Personales

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Los once pasos para poner tus finanzas en orden (Parte 4 de 4)

Joan Lanzagorta | Patrimonio

A mucha gente se le olvida que en la vida pasan cosas que pueden echar abajo todo lo que hemos construido. Otros subestiman el riesgo, pensando "a mí no me va a pasar" o "es muy difícil que suceda".

Pero pasa. Este año lo hemos visto en América Latina. En junio, un doble terremoto en Venezuela dejó más de seis mil muertos y decenas de miles de familias sin casa. Hace unos días, un sismo de magnitud 7.4 derrumbó edificios enteros en Cali, Pereira y Quibdó, en Colombia. Y en México no tenemos que ir tan lejos: el sismo de Guerrero del 2 de enero dañó más de cinco mil viviendas. Todas esas personas llevaban una vida normal el día anterior.

Aun así, la gente en México no protege su patrimonio. Apenas dos de cada diez adultos tienen algún seguro, y cuando se trata de la casa la proporción es todavía menor. Pocos tienen un fondo para emergencias: de hecho, muchísimas personas tienen una tarjeta de crédito "para emergencias". Eso me pone los pelos de punta porque, en lugar de resolver el problema, sólo lo patea para más adelante y lo vuelve más grande.

Un fondo para emergencias te da muchísima flexibilidad. En cambio, el crédito encadena. Es fundamental que lo tengas claro.

Por eso los siguientes pasos tienen que ver con proteger lo que estamos construyendo.

9. Prepárate para los imprevistos.

 Imagínate que hoy llegas a la oficina y te anuncian que la empresa va a cerrar. No te lo esperabas, pues apenas unas semanas antes te habían dicho que ibas muy bien.

De camino a casa cruzas un bache que te destroza una llanta. Cuando llegas te encuentras con que se ha averiado el refrigerador. Parece que todo se juntó en un mal día.

Cosas así son más comunes de lo que crees. Lo que hace la diferencia es qué tan preparado estás para enfrentarlas.

¿Has perdido tu trabajo y aun así te vas a endeudar para pagar la llanta y cambiar el refrigerador?

Para eso sirve el fondo para emergencias. Es un colchón de dinero para cubrir esos imprevistos sin tambalearte. Lo ideal es juntar al menos lo que gastas en tres meses.

Ese "al menos" es importante, porque para mucha gente tres meses se queda corto. Si tienes un ingreso fijo en una empresa seria, que suele indemnizar conforme a la ley, tres meses podría ser suficiente. Pero si trabajas por tu cuenta o si vives de proyectos y comisiones, necesitas más: seis meses e incluso un año. Entre menos predecible sea tu ingreso, más grande tiene que ser tu fondo.

Si no tienes uno y esta cantidad te parece muy grande, empieza poco a poco. Roma no se construyó en un día. Lo importante es empezar y ser constante. Tener aunque sea una quincena extra guardada en una inversión con liquidez diaria puede hacer toda la diferencia para cubrir un imprevisto pequeño.

Un fondo para emergencias es importante, pero no te sirve de mucho para cosas grandes, como un terremoto, una enfermedad grave o la pérdida del principal sostén económico de la familia. Para eso sirven los seguros.

10. Asegura lo que es importante.

 Los seguros, como ya mencioné, son para cubrir las pérdidas que verdaderamente pueden destrozar tu patrimonio. No son para cosas pequeñas que podrías absorber fácilmente con tu fondo para emergencias. Lo aclaro porque hay muchas personas que parecen haberlo olvidado y que contratan seguros "chiquitos", que cuestan poco porque cubren poco.

De hecho, es mejor tener una suma asegurada suficiente que un deducible bajo. El fondo para emergencias sirve también para pagar el deducible si sucede algo. Es importante buscar un punto de equilibrio entre lo que puedes asumir tú y lo que transfieres a la aseguradora.

¿Sabes cuál es tu activo más importante? Mucha gente piensa que es su casa, pero en realidad eres tú: tu capacidad de generar ingresos, que puede incluir tu negocio. Y no olvides proteger a las personas que dependen económicamente de ti.

11. Haz un testamento.

 La muerte es una de las pocas cosas ciertas en la vida. Todos sabemos que vamos a morir: lo que no sabemos es cuándo. Por eso es importante hacer un testamento, aun cuando apenas estemos iniciando una vida independiente. Así, lo que construiste llega a quien tú quieres y no le dejas un pleito a tu familia.

En unos días es el mes del testamento y las notarías ofrecen tarifas reducidas. Aprovéchalas.

Estos once pasos te ayudan a trazar un rumbo, a recorrer un camino. Todos abordan un aspecto importante de tu vida financiera.

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia. Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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