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Modalidad 40: ¿Conviene contratar el esquema de cotización del IMSS con los cambios hechos?
La Modalidad 40 perdió atractivo entre los trabajadores que buscan opciones para acceder a una mejor pensión; incluso, en algunos casos, dejó de ser redituable su contratación.
La Modalidad 40 perdió atractivo entre los trabajadores que buscan opciones para acceder a una mejor pensión; incluso, en algunos casos, dejó de ser redituable su contratación. No sólo cambiaron las reglas de operación, las cuotas que se pagan continuarán aumentando de forma gradual hasta 2030 y existe “mucha incertidumbre” sobre los pasos que dará el IMSS en los siguientes meses, aseguran especialistas.
La Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio del IMSS, conocida como Modalidad 40, entró a una nueva etapa desde el 22 de octubre de 2026, luego de que el instituto anunciara una serie de modificaciones “temporales” por posibles fraudes. Los ajustes definitivos se darán a conocer en un plazo de hasta un año, tras un análisis financiero profundo del tema.
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¿Cuáles fueron los cambios en la Modalidad 40?
Las personas que se dieron de alta hasta el 21 de octubre de 2026 no tendrán ningún cambio, sus semanas y salarios cotizados se respetarán para el cálculo de su pensión.
Las modificaciones son para los nuevos ingresos. Estos trabajadores podrán contratar la Modalidad 40 con el último Salario Base de Cotización (SBC) registrado al causar baja de su empleo, con un margen de hasta una UMA adicional (Unidad de Medida y Actualización). Es decir, si ganaba 400 pesos al día, puede aspirar a una remuneración topada de 517.31 pesos en Modalidad 40, considerando que una UMA tiene un valor de 117.31 pesos.
En ningún caso el monto puede ser menor a un salario mínimo general. Esto acotará de manera importante la pensión que una persona puede recibir al momento de retirarse, considerando que, anteriormente, el salario diario de registro podría ser de hasta 25 UMAs, es decir, 2,932.72 pesos diarios en 2026.
Éstos son algunos ejemplos de cómo se aplicará la Modalidad 40. Como se puede ver, las personas que tengan un salario diario de 2,800 pesos (unos 84,000 pesos al mes) son las que podrían alcanzar los niveles topados que se tenían antes del 22 de octubre.
Salario diario | Valor de la UMA | Salario diario máximo de registro a | Salario diario máximo de registro a |
|---|---|---|---|
400 | 117.31 | 517.31 | 2,932.72 |
500 | 117.31 | 617.31 | 2,932.72 |
1,000 | 117.31 | 1,117.31 | 2,932.72 |
2,000 | 117.31 | 2,117.31 | 2,932.72 |
2,800 | 117.31 | 2,917.31 | 2,932.72 |
Otros cambios es que no hay Modalidad 40 retroactiva y que los trabajadores independientes que están en Modalidad 10 ya no podrán pasar de forma directa a la 40. Con todos estos ajustes, ¿vale la pena pagarla aún?
Modalidad 40, pros y contras
Leonardo Castillo, asesor de inversiones en Fintual México, y Gerardo Bravo, especialista en pensiones, consideran que la Modalidad 40 perdió atractivo para las personas de la Ley 73 del IMSS (aquellas que empezaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997), porque ahora es prácticamente imposible alcanzar una pensión mucho mayor a lo que ganaban en su vida laboral.
Sin embargo, al evaluarse por semanas cotizadas aún es funcional, porque permite seguir sumando tiempo de aportación al IMSS. Por ejemplo, una persona de la Ley 73 que ya no trabaja y tiene 400 semanas acreditadas, puede pagar la Modalidad 40 para llegar a las 500 semanas que pide la legislación para acceder a una pensión. En última instancia es mejor que se vaya con la mínima garantizada y no se quede con los bolsillos vacíos.
Ambos especialistas coinciden que cada caso es distinto, por lo que es importante acercarse con un especialista para evaluar el tema y estructurar un nuevo plan de retiro. En muchas situaciones será mejor invertir en instrumentos financieros, como un plan personal de retiro (PPR) o un fondo de inversión, que pagar la Modalidad 40.
De manera general, dice Bravo, bajo las circunstancias actuales, convendría pagar la Modalidad 40 a aquellas personas que tengan salarios relativamente mayores, “pensaría, como piso, de tres a cuatro mínimos al mes (28,747-38,330)”, para alcanzar una pensión similar a lo que perciben y no perder su estilo de vida.
Además del salario, para Castillo también se debe considerar el número de semanas cotizadas —si se tienen al menos 1,000 valdría la pena— y la edad de retiro, considerando que a los 60 años se recibe 75% de pensión y a los 65, 100% del salario promedio de los últimos cinco años.
Cuatro casos hipotéticos de la Modalidad 40
El especialista de Fintual platica de las siguientes situaciones. Se debe considerar que todas las variables son importantes al elegir, así como el momento de la vida laboral y personal en que se toma la decisión.
1.- Si una persona percibe 20,000 pesos al mes, pero la empresa donde labora lo registró en el IMSS con el mínimo y tiene 1,000 semanas acreditadas ante el instituto, quizá no le convendría la Modalidad 40, porque, con las nuevas reglas, se toma el salario base de cotización (en este caso el mínimo), más la UMA, cantidad que quedaría por debajo de los 20,000 pesos que gana. En este caso le convendría optar por un instrumento de ahorro privado para complementar su pensión.
2.- Si una persona percibió 15,000 pesos al mes en los últimos cinco años y tiene 600 semanas cotizadas, probablemente tampoco le convendría en este momento pagar la Modalidad 40, porque tiene pocas semanas acreditadas. Quizá sería mejor que esperara unos años más, para acumular más semanas, y luego ir por la 40; o bien, también elegir un PPR o fondo de inversión para complementar su retiro.
3.- Si una persona gana 30,000 pesos al mes desde hace más de cinco años y tiene 1,000 semanas cotizadas, es posible que le favorezca la Modalidad 40. No va a recibir una pensión sumamente bondadosa, pero sí muy cercana a lo que percibe o hasta un poco más, si decide irse a los 65 años.
4.- Si una persona lleva más de 10 años ganando más de 50,000 pesos y tiene 1,300 semanas cotizadas, podría tomar la Modalidad 40 para afianzar ese nivel de ingreso o también apostar por un instrumento de inversión alterno.
“Cada caso es distinto, siempre será mejor hacer un cálculo al momento que desea iniciar su proceso de jubilación para hacer el mejor plan de retiro”. En esa estimación se debe comparar cuánto pagarías en cuotas contra cuánto subiría tu pensión. Con un salario cercano al último, el aumento puede no compensar el costo.
Algo muy importante, dice Castillo, es prevenir. Si desde joven ahorras e inviertes en estrategias de retiro es muy posible que no necesites la Modalidad 40 u otro esquema del IMSS para mejorar tu pensión, porque el interés compuesto generará los rendimientos necesarios para complementar tu pensión que ganaste por años de trabajo.
Como se puede ver, (con los cambios), para todo el mundo es menos atractiva la Modalidad 40, para algunos mucho menos relevante. Sin duda, el beneficio va a ser más acotado y con un costo anual creciente”, comenta.
Desde 2023, la Modalidad 40 presenta un incremento en su precio, el cual será gradual hasta 2030. La cuota que se paga mes con mes es de 14.44% del Salario Base de Cotización registrado en este año; para 2030 será de 18.80 por ciento.
Año | Cuota anual |
|---|---|
2023 | 11.166% |
2024 | 12.256% |
2025 | 13.347% |
2026 | 14.438% |
2027 | 15.528% |
2028 | 16.619% |
2029 | 17.709% |
2030 | 18.800% |
A eso se suma otro componente, añade Bravo: la incertidumbre. Si el IMSS cambió las reglas del juego de un día para otro, “¿qué certeza tienen los trabajadores en los siguientes años? Muchos de mis clientes me llamaron espantados para preguntarme si habían perdido todo, les expliqué, pero siguen preocupados”.
Ambos expertos consideran que, difícilmente, se va a regresar a la Modalidad 40 que se conocía hasta antes del 22 de octubre, porque también hay de por medio un tema de presión de ingresos para pagar pensiones relativamente mayores.
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