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Finanzas Personales

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Compras compulsivas: siete preguntas que debes hacerte antes de dar el tarjetazo

Comprar en línea es más fácil que nunca, pero también más riesgoso para tu bolsillo. Especialistas comparten 7 preguntas clave para frenar una compra compulsiva.

Las compras compulsivas pueden traer grandes afectaciones a tu bolsillo.Pexels.

Sábado por la noche, navegas en internet y —de la nada— ves la cartera de tus sueños, pero tiene un gran problema: su precio es de 30,000 pesos, un monto que está fuera de tu presupuesto. En ese momento, piensas en voz baja: no importa, para eso trabajo, lo valgo y pago con tarjeta. Antes de concluir lo que —a todas luces— es una compra compulsiva, sería bueno que te cuestiones estas siete preguntas para definir si vale la pena pagar por ese producto. 

Erika Villavicencio-Ayub, directora de la consultora Dser Organizacional e investigadora en la UNAM, señala que comprar en línea es más fácil que nunca: con unos cuantos clics y en pocos minutos puedes pedir lo que desees con cargo a tu futuro.

Esto ocurre porque el ecosistema digital está diseñado para reducir la fricción de compra del consumidor, es decir, facilitar lo más posible el proceso y dar dosis de dopamina en el camino, lo cual se vuelve un verdadero peligro para tu bolsillo: "las compras compulsivas en la era de internet es el camino más directo al estrés financiero de mañana".

Ante este escenario, especialistas recomiendan hacerte siete preguntas antes de dar el clic final para tomar una mejor decisión. 

1.- ¿Necesito la cartera?

Es una de las preguntas más importantes a evaluar. Debes ser objetivo y responder si, más allá del gusto de estrenar, te genera un beneficio. Pedro Ibarra, especialista en finanzas personales, considera que si no es un producto que te facilite la vida, te ahorre tiempo o evite algunos esfuerzos, lo más probable es que sea un capricho y no algo necesario.

2.- ¿Por qué quiero la cartera?

Una compra compulsiva casi nunca va dirigida a un objeto en sí, sino a la función que cumple, una muy común es anestesiar una emoción que estás sintiendo, dice Villavicencio-Ayub. Valdría la pena pensar si el gasto lo harías porque estás aburrido, tienes burnout o necesitas algo de dopamina en tu vida. Si es alguno de estos motivos u otros semejantes, es mejor pensarlo dos veces.

3.- ¿Cuántas horas o días de mi trabajo requiero para comprar la cartera? 

Si ganas 20,000 pesos al mes y la cartera cuesta 30,000 pesos, deberás trabajar mes y medio para pagarla. ¿Vale la pena? Debes pensar que quizá estás cambiando un momento de dopamina por días de trabajo y estrés laboral y financiero. 

4.- ¿Si mejor espero un tiempo para comprarla?

La especialista señala que una regla de oro es guardar el producto que deseas en el carrito por 48 horas. Este tiempo te dará margen para pensar si realmente la necesitas o sólo es una compra arrebatada. En 80% de los casos que siguen este consejo, las compras se reducen.

Pexels

5.- ¿Si busco otras opciones?

Es lo que Ibarra llama el gemelo barato. Se trata de productos similares, que cumplen con la misma función, pero con mayor costo-beneficio. Por impulso la mayoría de las veces terminas comprando esa cartera; sin embargo, puede haber otras opciones semejantes más accesibles, incluso la misma a mejor precio, pero es algo que no sabrás hasta que compares. 

6.- ¿Dónde podría invertir ese dinero? 

¿Qué tal si las mensualidades que vas a pagar las destinas a invertir? Por ejemplo, cada mes podrías comprar Cetes (Certificados de la Tesorería de la Federación), acciones o entrar a un fondo de inversión. Con los rendimientos que vas obteniendo puedes ahorrar para comprar la cartera y sin gastar tu dinero inicial.

7.- ¿Estoy dispuesto a deshacerme de mi otra cartera? 

Vale la pena preguntarse si el producto que tienes en casa lo puedes vender, regalar o tirar. Si la respuesta es no, aún te es útil y es probable que sólo lo estás comprando por capricho y no por una necesidad real. Se vale tener dos carteras, siempre y cuando puedas pagarlas sin afectar tus finanzas y sin adquirirla con crédito, señala el especialista.

Si después de estas preguntas decides comprar la cartera, es válido, dice Ibarra, sólo debes considerar que "la paciencia apremia y muchas veces vale la pena esperar" cuando el escenario no es el mejor y la necesidad no es real, porque puedes comprometer tus ingresos futuros, los cuales —muchas veces— aún no ganas, y llegar al sobreendeudamiento directo y sin escalas. 

¿Tienes dudas? Escribe a finanzas.personales@eleconomista.mx

Economista

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