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Ahorrar en un PPR puede darte un beneficio fiscal hoy y otro para tu retiro
Los Planes Personales de Retiro (PPR) tienen incentivos fiscales que pueden aprovecharse tanto en la vida productiva como cuando llega el momento de disponer de los recursos para la jubilación.
Un PPR puede convertirse en una herramienta para construir patrimonio de largo plazo mientras tiene beneficios fiscales durante la etapa productiva.
Además de las afores, los Planes Personales de Retiro (PPR) son una alternativa más para gestionar el dinero que servirá para la jubilación, ya que ofrecen incentivos fiscales que pueden aprovecharse en distintos momentos: mientras una persona se encuentra en su etapa laboral y cuando llega el momento de disponer de los recursos para su jubilación.
"Estás ahorrando para tu retiro, generando rendimientos y a su vez estás pudiendo deducir impuestos", afirmó Anahí Sosa Padilla, Country Manager de Fintual México.
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Según la especialista, la lógica detrás de estos incentivos es fomentar que los trabajadores complementen por su cuenta los recursos de su retiro, particularmente quienes comenzaron a cotizar después del 1 de julio de 1997.
El primer beneficio: deducir mientras todavía trabajas
Cuando una persona trabajadora tiene un PPR y realiza sus aportaciones mes a mes, el dinero que destina a ese ahorro puede registrarlo como deducción personal en su declaración anual ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
El total de sus aportaciones al ahorro reducirán el monto gravable (el total de ingresos con el que se calculará el impuesto sobre la renta, o ISR) y habrá una reducción de la carga fiscal.
Según la Asociación Mexicana de Contadores Públicos (AMCP), el monto que se puede deducir por declaración debe ser entre el 10% de los ingresos acumulables, o hasta cinco Unidades de Medida y Actualización (UMA) anuales. El que resulte menor.
En 2026, el tope equivalente es de 213,973.2 pesos, según datos del Inegi.
Para que la persona ahorradora tenga este beneficio, debe cumplir con otros requisitos que pide el órgano fiscalizador, como haber pagado por los medios aprobados, como la tarjeta de débito, transferencia o cheque; y tener los datos correctos en la factura.
De acuerdo con el responsable de la política fiscal de México, hay que prestar atención en febrero, que es cuando la institución que gestiona el PPR debe emitir su comprobante fiscal. La información de este documento es la que se considera para el prellenado de la declaración anual.
Según las deducciones de la persona, puede que solo se reduzca el total de impuestos a pagar durante el año, o incluso tenga un saldo a favor y el organismo fiscalizador devuelva dinero.
Según Fintual, el monto máximo que podría regresar la autoridad fiscal en la declaración anual es de 74.981 pesos.
El segundo beneficio fiscal llega al retiro
Cuando la persona titular cumple los 65 años y quiere disponer de sus recursos, los rendimientos de sus ahorros pueden quedar exentos de impuestos. Para esto, hay dos condiciones y límites.
El primer caso responde a la disposición total de los ahorros, es decir, retirarlos en una sola exhibición. La AMCP señala que el límite es 90 UMAS anualizadas. Eso significa que 3,851,517.6 pesos están totalmente libres en este año.
Si los recursos de la persona superan esta cantidad, solo la parte excedente deberá pagar impuestos.
El otro caso es cuando se hacen retiros parciales o de forma periódica. En esta situación, la exención se aplica a 15 veces la UMA anualizada. En 2026, equivale a 641,919.6 pesos.
La ventaja del segundo caso es doble, ya que los recursos que se mantengan dentro del PPR seguirán generando rendimientos.
“Muchas veces recomendamos que si no van a necesitar inmediatamente (el total del saldo), lo mantengan el resto de los años generando rendimientos”, agregó Anahí Sosa.
No obstante, hay un momento en que ocurre una penalización: disponer de los recursos antes de la edad de retiro ocasiona el pago provisional de una tasa de ISR de 20 por ciento.
Según la gerente de Fintual México, los PPR son un esquema especialmente destinado para gestionar ahorros para la jubilación, por lo que retirar anticipadamente el dinero deja de cumplirse ese objetivo.
No todos pueden aprovechar el PPR de la misma manera
Los incentivos fiscales son un gran atractivo, pero no todos pueden beneficiarse de ellos, como quienes tributan en el Régimen Simplificado de Confianza (Resico). Una de sus características es que no pueden realizar deducciones personales, debido a que tienen tasas de ISR preferenciales que van del 1 al 2.5% de sus ingresos.
Por ello, antes de contratar uno exclusivamente por su atractivo fiscal, es importante conocer el régimen bajo el cual se tributa.
Antes de contratar un PPR, revisa lo siguiente
Anahí Sosa reiteró el valor del PPR como una herramienta para construir el patrimonio con el cual se subsistirá cuando sea hora de jubilarse. Antes de contratar uno, hay que asegurarse que sean oficiales. El SAT dispone de una lista de las instituciones autorizadas para administrar PPR.
Actualmente existen 39, entre ellas Fintual, Axa Seguros, Mapfre México, Monex, Sura, Actinver, entre otras.
También conviene comparar:
- Comisiones: cuánto cobra la institución por administrar e invertir los recursos.
- Rendimientos: qué alternativas de inversión ofrece y cuál ha sido su comportamiento histórico.
- Aportaciones: si existe una cantidad mínima o una periodicidad obligatoria.
- Flexibilidad: qué ocurre si una persona deja de aportar durante algunos meses.
- Penalizaciones: cuánto costaría retirar o trasladar los recursos.
- Condiciones de salida: qué sucede si el titular decide cambiar de institución.