Lectura 4:00 min
La tecnología cambia los hábitos de trabajo
Cada vez más gente elige un tercer sitio para desarrollar sus actividades laborales, aunque esto implique un costo adicional por el consumo en el local, aunque éste no sea obligatorio.
Imagine estar sentado en un cómodo sillón, con luz tenue, suave música de fondo mientras bebe un aromático café o un chai latte y revisa si tiene nuevos e-mails. No es su casa y evidentemente tampoco la oficina. Se trata del tercer sitio.
El sociólogo estadounidense Ray Oldenburg definió el tercer sitio como aquel donde podemos realizar tareas productivas, pero que no necesariamente es la casa o la oficina. Se trata de sitios públicos que sirven como puntos de encuentro.
Cafés como Starbucks, Vips o Sanborns son el ejemplo clásico, ya que ofrecen Internet gratis a sus clientes. En cuanto a consumo, no hay un mínimo; sin embargo, lo más económico es un café americano, el cual cuesta 19 pesos en la cafetería estadounidense y 15 pesos en las dos cadenas mexicanas.
Esto comienza a tomar fuerza gracias a Internet, los teléfonos celulares, y un estilo de trabajo relajado que comenzó en empresas como Google, dice Richard Florida, autor de The Great Reset (El Gran Reinicio), un libro donde explica nuevas formas de vida y trabajo.
Mucha gente, en especial aquella cuyo principal trabajo es de tipo creativo ya no necesita cumplir con un horario. Sin embargo, estamos en el trabajo 24x7 , agregó el escritor estadounidense.
Conectados a la red
En este sentido, el estudio Hábitos de los internautas en México 2009 , elaborado por la Asociación Mexicana de Internet (Amipci), indica que enviar correos electrónicos, la mensajería instantánea, descargar música y el chat son las actividades más recurrentes entre los mexicanos.
Los utilizan ejecutivos, vendedores, periodistas y algunos paseantes que necesitan un lugar dónde hacer una breve junta de trabajo y revisar o enviar correos.
En países como Canadá se han abierto negocios como el Spoke Club, donde los asistentes pueden comer y hacer contactos de trabajo. Además, se prestan salas de conferencias equipadas con artefactos de oficina. Otro ejemplo es el Third Place Club, en Bangkok.
De esta forma se rompe el paradigma de las cuatro paredes, es decir, que sólo en una sala de juntas o la oficina pueden realizarse actividades profesionales , explicó por su parte Mary Carmen Pereda, profesora de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Panamericana.
La académica agregó: El reto es que la cultura organizacional acepte este tipo de dinámicas y los nuevos espacios de trabajo .
No todo es relax
Si a usted le agrada ir a este tipo de sitios para trabajar debe tomar algunas precauciones.
Por ejemplo, a pesar de la informalidad, tienes que considerar que tu jefe sigue siendo tu jefe , explicó Mary Carmen Pereda.
Agregó que también es importante dejar claro el matiz de la reunión, saber qué tema se va tratar y decir desde un principio quién paga el café o la comida, además recomiendan tener cuidado con los temas laborales delicados que se pueden tratar.
Paso aquí siete horas diarias, cinco días a la semana y gasto como 40 pesos al día .
Gabriela, proyect manager, 30 años.
No, no tengo que ir a la oficina, por eso vengo unas tres horas al día y gasto 20 pesos .
Alfredo, consultor de empresas, 53 años.
Quedamos de vernos aquí porque a los clientes les queda cerca .
Mónica, proyect manager, 23 años.
Aquí me quedo de ver con los clientes para comer y tomar café .
Alejandro, agente de seguros, 62 años.
Yo vengo poco, pero me gusta porque tomo café y hay Internet .
Omar, empleado de servicios, 29 años.
Vengo casi toda la semana a hacer trabajos y también busco trabajo .
Irasema, freelancer en Relaciones Internacionales, 27 años.
glopez@eleconomista.com.mx