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Reduce 21.2% casos de extorsión en Quintana Roo, pero 96% de los casos no se denuncian: Coparmex
Coparmex propone reforzar la coordinación entre autoridades, empresas y ciudadanía, pues sostuvo que “la extorsión se combate con inteligencia".
Cancún, QRoo.- Aunque los casos de extorsión en Quintana Roo bajaron 21.2% en el primer semestre de 2026 entre miembros de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), la gran mayoría de estos delitos sigue quedando fuera de las estadísticas oficiales.
María Jovita Portillo Navarro, presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Cancún, reconoció la disminución, pero advirtió que el 96.1 por ciento de las extorsiones en el estado no se denuncia o no genera carpeta de investigación.
Portillo Navarro explicó que el delito está cambiando de forma. Prácticamente siete de cada diez extorsiones registradas a nivel nacional durante el semestre se realizaron a distancia, mediante llamadas telefónicas, internet o redes sociales. Esta modalidad remota dificulta la detección y hace más urgente actualizar los mecanismos de prevención y denuncia.
La dirigente empresarial subrayó que la extorsión no solo afecta a quien recibe la amenaza. Cuando alcanza a una empresa pone en riesgo empleos, patrimonio, inversión y en algunos casos la propia continuidad del negocio. Por eso insistió en que no se puede bajar la guardia a pesar del descenso del 21.2 por ciento.
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Coparmex propone reforzar la coordinación entre autoridades, empresas y ciudadanía, mejorar los canales de denuncia ante las nuevas formas digitales y garantizar que cada reporte se traduzca en una investigación real. “La extorsión se combate con inteligencia, coordinación y confianza para denunciar. En Quintana Roo tenemos que conseguir algo fundamental: que quien extorsiona tenga cada vez menos espacios para operar y que quien denuncia tenga cada vez más razones para confiar”, afirmó Portillo Navarro.
La presidenta del organismo en Cancún llamó a fortalecer los mecanismos de denuncia y el trabajo conjunto para que nadie se sienta inseguro al interponer una queja. El mensaje central es claro: la reducción en los casos registrados es un avance, pero resulta insuficiente mientras más del 96 por ciento de las extorsiones continúe sin denunciarse y el delito se desplace cada vez más hacia el ámbito digital.