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Se triplica demanda de agricultura protegida en Chiapas
En 2011, el Instituto de Reconversión Productiva y Bioenergéticos (Irpbio) atendió a 230 grupos de trabajo, mientras que en este año la demanda de los productores aumentó alrededor de 600 a 700 grupos de trabajo.
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. La atención que otorgó el Instituto de Reconversión Productiva y Bioenergéticos (Irpbio), pasó de 230 grupos de trabajo en 2010 a 600 o 700 en lo que va del 2011, afirmó Roger Moreno Vázquez, director de Tecnología del Instituto.
Prácticamente 60 o 65% del estado está atendido por agricultura protegida", estimó el entrevistado.
Agregó que este año ha sido bueno para el tomate. Por ejemplo "en Amatenango del Valle los productores vendieron hasta en 400 pesos la reja. Cada nave sacó cerca de 35 toneladas en 1,500 metros cuadrados. Las ganancias se dividen equitativamente entre los siete productores , explicó Moreno Vázquez.
Cabe mencionar que las ganancias dependen del cultivo de los productores, por ejemplo, de finales de 2009 a la fecha en Amatenango del Valle trabajaron cultivando tomate en invernaderos, sumando 28 invernaderos este año, logrando una excelente producción por lo que los productores han creado cuentas desde 70,000 hasta 230,000 pesos por grupo.
Aunque no se ha especificado el presupuesto de este año, el del año pasado fue de aproximadamente 40 millones de pesos, por lo que se espera que para este año sea igual; la convocatoria está abierta para grupos de mujeres, hombres o mixtos.
Moreno consideró que 40% del total del universo de atención son mujeres, quienes destacan para actividades en invernaderos y casa sombra, ya que la labor requiere mucha dedicación.
En palabras del director de tecnología, la agricultura protegida hasta 2006 no era significativa en el estado, si acaso habían cinco o seis hectáreas de agricultura protegida en la entidad, no le habían apostado a la agricultura tecnificada, ahorita ya tenemos más de 80 hectáreas en lo que va de 2007 a la fecha .
En cuanto a la inversión, dependiendo del programa al que esté inscrito el productor será la cantidad de la inversión; los programas están dirigidos a todo el estado, sin embargo, en los últimos dos años se ha dado prioridad a los 28 municipios de Menor Índice de Desarrollo Humano, en donde los productores ponen la mano de obra.
Por su parte, el Instituto los apoya al inicio con infraestructura, asistencia y seguimiento técnico durante todo el ciclo, además de que Banchiapas subsidia el paquete tecnológico que contiene fertilizantes, productos de control de plagas y enfermedades.
Moreno mencionó que Chiapas está ubicado geográficamente en una zona en donde, a pesar de que llegan tormentas tropicales, huracanes o ciclones no son de la misma intensidad que los que llegan a los grandes productores como Sinaloa o Baja California, estados afectados por las condiciones climáticas, por lo que el estado chiapaneco se beneficia porque al haber escasez del producto hay un aumento en la demanda y el precio se eleva.
Referente al tiempo de producción, comentó que en la región Centro desde el trasplante de la plántula al inicio de cosecha pueden pasar dos meses y medio para que los productos estén en condiciones de venta; en la región de Amatenango desde el trasplante de la plántula a la cosecha pueden pasar tres meses, puesto que el clima es más fresco.
Beneficia en la calidad de primera en su producción, si en campo abierto siembran 1,000 metros cuadrados de tomate se obtiene un 50 o 60% de primera y lo demás en segunda y tercera en esos mismos 1,000 metros cuadrados de tomate, con casa sombra o con invernadero van a duplicar o triplicar la producción y la calidad se va a ver hasta en 90% de primera y el resto de segunda o tercera, aumenta el volumen de producción y eso conlleva aún mejor precio , finalizó Moreno.
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