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Nueva política agrícola busca estabilidad, pero la rentabilidad exige un precio justo: GCMA
Tras la firma de acuerdo para crear el Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización de maíz blanco "Precio Justo" por parte del Gobierno federal, el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas destacó la necesidad de garantizar que el precio justo anunciado realmente asegure rentabilidad al productor en un entorno de volatilidad.
Maiz blanco. Foto EE:
Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) informó que el acuerdo del Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización de maíz blanco "Precio Justo" refleja un cambio relevante en la política agrícola al retomar mecanismos orientados a brindar certidumbre de ingreso y rentabilidad al productor.
El nuevo esquema fue firmado con la presencia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, los titulares de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y de la Secretaría de Hacienda, así como productores, empresas compradoras y compañías proveedoras de insumos. El objetivo es garantizar precios justos al productor, certidumbre en la comercialización y mayor planeación de las cosechas nacionales de maíz blanco.
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Juan Carlos Anaya, director general de GCMA, dijo que el modelo plantea que el gobierno actúe como facilitador de un ingreso mínimo mediante coberturas de precios y seguros climáticos para reducir la volatilidad que enfrenta el sector. De acuerdo con el análisis del organismo, esta estructura permite que las empresas consumidoras planeen con anticipación sus compras de cosechas nacionales a precios de mercado. GCMA señala que el esquema busca la integración de cadenas productivas y el fortalecimiento del abasto interno.
El programa contempla un esquema de precio justo para productores de maíz en estados clave como Guanajuato, Querétaro, Michoacán, Tlaxcala, Campeche y Sinaloa, beneficiando a cerca de 61,000 productores y un volumen comercial estimado en 7 millones de toneladas. Para los pequeños productores con menos de cinco hectáreas, la atención continuará mediante los precios de garantía de Alimentación para el Bienestar.
Sin embargo, entre los retos identificados destaca la necesidad de garantizar que el precio justo anunciado realmente asegure rentabilidad al productor en un entorno de volatilidad. Anaya subrayó la importancia de consolidar un esquema efectivo de contratación anticipada de cosechas que otorgue certidumbre comercial a las partes involucradas.
Asimismo, mencionó que se requiere lograr un funcionamiento eficiente y transparente de las mesas de negociación entre productores, compradores y la Sader para definir las bases regionales de comercialización. A esto se añade el objetivo de alcanzar reducciones en costos de producción mediante compras consolidadas de semillas, fertilizantes y agroquímicos.
Finalmente, el director general de GCMA advirtió sobre la implementación de los mecanismos de administración de riesgos por parte de la Secretaría de Hacienda en materia de precios, factores climáticos y variaciones en el tipo de cambio. “El éxito del sistema depende de garantizar la comercialización de las cosechas nacionales en estados con excedentes productivos y evitar desplazamientos por importaciones”, concluyó Anaya.