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México y Canadá deben colaborar con Estados Unidos contra China: USTR
"Prácticamente todos los actores estadounidenses le otorgan una gran importancia. Se trata, en esencia, de nuestra capacidad para competir con éxito frente a China", dijo Daniel O'Brien.
O'Brien refirió que el presidente de China, Xi Jinping, acaba de crear un nuevo mecanismo de control de inversiones, inspirado en el modelo estadounidense.
Monterrey. NL.- México y Canadá deben colaborar con Estados Unidos para competir comercial y económicamente contra China, afirmó este viernes Daniel O'Brien, representante comercial adjunto interino para el Hemisferio Occidental de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR).
Al participar en la 51.º Convención Nacional del Consejo Nacional de la Industria Manufacturera de Exportación (Index), O'Brien expuso que la seguridad económica constituye una prioridad tanto para republicanos como para demócratas de Estados Unidos.
"Prácticamente todos los actores estadounidenses le otorgan una gran importancia. Se trata, en esencia, de nuestra capacidad para competir con éxito frente a China", dijo O'Brien en referencia a la seguridad económica, entrevistado en un panel por Sergio Gómez Lora, director de la Oficina del Index en Washington.
En distintos momentos, como parte de las discusiones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la USTR comunicó que le interesa negociar temas relacionados con el déficit comercial, la seguridad económica y las reglas de origen, entre otros.
"Como bien saben, existe una percepción creciente de que China actúa como un adversario económico de Estados Unidos. En el contexto actual, para Estados Unidos, la seguridad económica implica que nuestros socios comerciales —especialmente los más cercanos, como Canadá y México, así como otros países con los que mantenemos tratados de libre comercio— deben colaborar con nosotros para alcanzar nuestros objetivos", indicó.
Lo planteó también de este otro modo: "Para todos aquellos que dependen de las exportaciones a Estados Unidos, la salud de la base industrial estadounidense es un factor que también deben tener en cuenta en sus propios resultados. Este es, precisamente, el elemento que seguirá respaldando el fortalecimiento de nuestra relación con México".
De enero a agosto de 2026, México exportó productos al mercado estadounidense por un valor de 419,344 millones de dólares, mientras que sus importaciones desde Estados Unidos fueron de 263,473 millones, con un saldo a favor de 155,871 millones.
"En cuanto a cuestiones específicas, esto puede incluir aspectos como la cooperación en la aplicación de controles a la exportación o la coordinación en el control de las inversiones", agregó.
De hecho, refirió que el presidente de China, Xi Jinping, acaba de crear un nuevo mecanismo de control de inversiones, inspirado en el modelo estadounidense.
En ese contexto, O'Brien puso como uno de los puntos notables la coordinación de la política arancelaria frente a terceros países. "Desde la perspectiva de Estados Unidos, si estamos dispuestos a imponer barreras a los insumos provenientes de China, no queremos que China introduzca esos mismos productos a través de México o Canadá. Por tanto, coordinar los aranceles externos es una cuestión importante, aunque compleja, que conlleva tanto ventajas como desventajas para todos nosotros", comentó.
Pero existe otro aspecto, a su juicio aún más importante —aunque dijo desconocer si resulta de interés para el presidente Donald Trump—: "¿Cómo logramos traer de vuelta las cadenas de suministro a Norteamérica? ¿Qué decisiones debemos tomar y qué incentivos necesitamos crear para hacerlo realidad?".
Enseguida reflexionó lo siguiente: "Hay una razón por la que compramos tantos productos a China: se debe a que es de alta calidad y económico; además, existe la infraestructura logística necesaria y todo el ecosistema respalda esta situación. Si queremos trasladar todo esto —o al menos una parte— a Norteamérica, es muy probable que gran parte termine en México. Se requiere realizar un análisis exhaustivo y un trabajo detallado para identificar dónde existen dependencias".
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Luego hizo estas preguntas: ¿Cómo podemos abordar esto? ¿Qué podemos empezar a fabricar en Norteamérica de manera que se mantenga la competitividad frente a Estados Unidos? A las cuales replicó: "Estas son cuestiones de gran envergadura que cobrarán cada vez más relevancia. En realidad, eso es lo que está en juego en este debate, y creo que este proceso de revisión servirá como punto de partida. Es un tema que llevamos años discutiendo".