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Hoteleros ven inoportuno elevar derecho que pagan turistas extranjeros
Incrementar 35.8% el Derecho de No Residente a 1,334.8 pesos el próximo año restará atractivo a México en su competencia con otros destinos por atraer visitantes, afirman desde la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras.
Para la asociación, subir el DNR en el 2027 complicaría la meta del Plan México de que en 2030 se ocupe el quinto sitio entre los países más visitados.
La intención del gobierno federal de incrementar el próximo año, 35.8% el Derecho de No Residente (DNR) que pagan los visitantes internacionales que ingresan a México sin permiso para realizar actividades remuneradas, de 983 a 1,334.80 pesos, no se puede entender en un momento en que el sector enfrenta diversas dificultades que generan ya una sensación de crisis, pese a que se difunda oficialmente un incremento en la llegada de viajeros internacionales, consideró Gonzalo del Peón.
El integrante del Comité Consultivo de la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH) consideró que es preocupante la caída en la llegada de turistas aéreos este año (segmento que genera 80% de las divisas turísticas), por lo que se requiere establecer un diálogo con las autoridades y alinear estrategias.
Desde su perspectiva, debe ser prioritario que el país no siga perdiendo competitividad ante otros competidores del Caribe que también enfrentan el tema de sargazo o el incremento en los precios de turbosina y siguen creciendo, como República Dominicana.
En entrevista, reiteró la necesidad de que existan recursos presupuestales etiquetados de los ingresos captados por el DNR para promoción turística nacional e internacional, porque en la propuesta actual eso no existe.
La preocupación ya existente del sector hotelero se deriva de la caída (4.6% entre enero y julio) de los turistas que llegan en avión principalmente a destinos de playa como Cancún, Puerto Vallarta y Los Cabos, que es consecuencia del entorno internacional de costos de turbosina que eleva las tarifas y reduce rutas y capacidad de asientos aviones, de la inflación de EU, del superpeso que encarece el viaje a los extranjeros, del sargazo o de la percepción de inseguridad que persiste.
“Además, hay que agregar que se han abierto hoteles, que suman más de 43,000 cuartos, luego de la pandemia, más las rentas vacacionales. Hay un crecimiento de oferta en México y en la parte hotelera hemos visto incrementos en nóminas y energía por arriba de la inflación, todo esto hace que los márgenes de utilidad de los hoteles se vean afectados porque no se puede incrementar la tarifa y por eso hay una sensación de crisis”, destacó Del Peón.
En ese contexto, subir el DNR también complicaría la meta del Plan México de que en 2030 se ocupe el quinto sitio entre los países más visitados del mundo. “El DNR se creó para que el contribuyente no pagara la promoción del país. Se atraían más turistas con la promoción y se tenían más fondos. Si el entorno ya nos afecta para llegar a la meta oficial y encima de todo perdemos competitividad por estas medidas de subir el pago de Derecho, parece que vamos en contra de las acciones que necesitamos”, agregó.
Danza de cifras y pérdida al erario
En relación a las cifras que difunde mensualmente el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), de la Encuesta de Viajeros Internacionales (EVI), Del Peón señaló que es necesario ponerlas en el contexto adecuado, porque el incremento en el total de viajeros es consecuencia del aumento de los excursionistas fronterizos (sin pernocta en el país) que tiene un gasto promedio bajo (54 dólares entre enero y julio) mientras que el de los turistas aéreos sumó 1,295 dólares.
“Tenemos la fortuna de contar con el cruce fronterizo más grande de todo el mundo con EU (cerca de 280 millones de ida y vuelta). El tema es si eso es realmente turismo y si vamos a celebrar que hay más tráfico en la frontera como si fuera resultado del éxito de campañas de promoción, como si fuera la frontera el objetivo de crecimiento, porque en realidad el gasto es mínimo. Las divisas no vienen de quienes cruzan solamente la frontera”. Por lo anterior, es necesario enfocarse en el turismo que realmente genera beneficio al país, el que llega vía aérea y en lo que va del año ha venido a la baja.
Para el consejero de la ANCH, otra consecuencia para el país por los turistas que no han venido este año es la pérdida de recaudación federal y estatal por IVA, IMSS, ISR, Infonavit, impuesto al hospedaje o IEPS, que, de acuerdo con sus estimaciones, representan 34.2% del total del gasto de los turistas aéreos, es decir: 443 dólares.
“El gobierno está perdiendo en recaudación cerca de 709 millones de dólares. Si hubiéramos captado esos turistas. Hay un costo de oportunidad. Si aplicas 20 dólares adicionales (por el DNR) al total de pasajeros del año pasado 22 millones suma 440 millones de dólares, que es menor de los 709 millones que pierdes por tener menos pasajeros y competitividad. Puede ser más la pérdida de recaudación que el incremento en recaudación por el aumento propuesto”, agregó. Del Peón espera que haya pronta respuesta de las autoridades y en breve se establezcan mesas de trabajo.