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CNA da luz verde a OXIO para comprar Movistar México por 450 millones de dólares
La Comisión Nacional Antimonopolio dio su visto bueno a la operación mediante la cual Melisa Acquisition adquirirá Telefónica México por 450 millones de dólares, confirmaron fuentes de alto nivel a El Economista.
La Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) aprobó la compraventa de Telefónica México por 450 millones de dólares por parte de Melisa Acquisition, LLC, un consorcio encabezado por OXIO Inc. y Newfoundland Capital Management, según confirmaron fuentes de alto nivel a El Economista.
El proceso de notificación de la CNA a las partes ocurre en estos días, por lo que todavía no existe una resolución pública, adelantaron las fuentes.
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El beneplácito a la operación permitirá avanzar con un proceso mediante el cual Telefónica acordó desprenderse de su negocio mexicano por 450 millones de dólares, después de más de dos décadas de presencia en el mercado móvil del país.
El expediente de concentración CNT-106-2026 identifica como agentes involucrados a Melisa Acquisition, LLC; OXIO Corporation; Telefónica Hispanoamérica, S.A.U., y OXIO Melisa, LLC.
La aprobación de la autoridad en materia de competencia económica era una de las condiciones necesarias para concretar la transacción.
Cuando Telefónica anunció el acuerdo en abril, informó que la operación todavía estaba sujeta al cumplimiento de determinadas condiciones y al visto bueno de autoridades como la CNA y la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT).
OXIO se acerca al control de más de 20 millones de líneas
Melisa Acquisition pactó adquirir la totalidad de Pegaso PCS y Celular de Telefonía, sociedades mediante las cuales Telefónica controla su operación mexicana.
Al anunciarse el acuerdo, Movistar contabilizaba más de 20 millones de líneas móviles y ocupaba la tercera posición del mercado celular mexicano.
OXIO había estimado desde mayo que el proceso regulatorio tomaría entre cuatro y seis meses y colocó a octubre como fecha límite esperada para obtener la autorización.
Su director general, Nicolas Girard, reconoció entonces que la transacción debía pasar por un análisis de competencia económica de las nuevas autoridades mexicanas.
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La adquisición representa un cambio de control de una operación que durante los últimos años redujo significativamente su infraestructura propia.
Telefónica devolvió espectro celular y dejó de operar una red nacional de acceso propia después de alcanzar un acuerdo para utilizar la infraestructura de AT&T.
Sin embargo, Movistar conserva activos como su núcleo de red, frecuencias para radioenlaces y una participación en la infraestructura de fibra óptica de GTAC.
OXIO ha adelantado que pretende mantener el acuerdo mayorista con AT&T, vigente hasta 2030, y combinar esa capacidad con infraestructura y acuerdos de otros proveedores para construir una operación más apoyada en nube, software y datos.
La salida de Telefónica avanza otro paso
La venta forma parte del repliegue de Telefónica de Hispanoamérica para concentrar recursos en España, Reino Unido, Alemania y Brasil. Venezuela suena ahora como unidad puesta de nuevo en la vitrina de Telefónica.
México era una de las operaciones que permanecían bajo control del grupo después de las desinversiones realizadas en otros mercados latinoamericanos.
La filial mexicana llegó además a la operación con una mejora financiera: En 2025 pasó de una pérdida antes de impuestos de 7 millones de euros a una ganancia de 14 millones, aunque simultáneamente perdió clientes, ingresos y participación de mercado.