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El CCE pide priorizar el grado de inversión en el Paquete Económico 2027
El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) exhortó a los legisladores que en el Paquete Fiscal 2027 se mantenga como máxima prioridad la preservación del grado de inversión del país, la consolidación de un gasto público responsable y la garantía de reglas claras para incentivar la inversión nacional y extranjera.
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El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) exhortó a los legisladores que en el Paquete Económico 2027 se mantenga como máxima prioridad la preservación del grado de inversión del país, la consolidación de un gasto público responsable y la garantía de reglas claras para incentivar la inversión nacional y extranjera.
El organismo privado que encabeza José Medina Mora demandó que se asegure un ejercicio eficiente del gasto público, así como soluciones estructurales para las empresas del Estado; y ampliar la base de contribuyentes, fortalecer la formalidad, combatir la evasión y las redes de facturación falsa.
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"Quienes hoy no cumplen con sus obligaciones fiscales, paguen los impuestos que les corresponden", señaló.
Aunque el CCE reconoció avances hacia finanzas públicas más sostenibles que aporten estabilidad y certidumbre al mercado laboral formal, remarcó la urgente necesidad de implementar un ejercicio eficiente del gasto público y concretar soluciones estructurales de fondo para las empresas públicas del Estado.
A través de un comunicado oficial, el organismo cúpula instó al gobierno federal y al Congreso a privilegiar la disciplina fiscal y certidumbre económica, lo que permitirá el ánimo de las empresas por invertir.
Para la iniciativa privada, la cual representa alrededor del 80% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, el margen de maniobra macroeconómico requiere reducir de manera gradual el déficit público y desacelerar la tasa de endeudamiento estatal.
Esto luego de que Hacienda plantea que el aumento de la deuda hasta 55% del PIB es manejable y puede estabilizarse en los años siguientes mediante una combinación de mayor recaudación y menor déficit.
El sector empresarial urgió a las autoridades fiscalizadoras a dirigir sus esfuerzos a la ampliación de la base impositiva y a la erradicación de prácticas ilegales.
Ante ello, el CCE pugnó ampliar la base tributaria, combatir a las factureras y la evasión fiscal para evitar una sobrecarga en los contribuyentes cautivos.
Reconoció los incentivos dirigidos a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), pues dijo el CCE, este sector representa el motor del empleo formal en el país al generar cerca del 70% de las plazas laborales, y resulta clave proteger su operatividad frente al panorama económico global.
También solicitó se garantice el acceso a insumos básicos (energía y agua), seguridad jurídica y un entorno de confianza para la inversión.
El CCE consideró que los esfuerzos conjuntos entre el sector público y el privado deben orientarse a aumentar el crecimiento económico y proteger el bienestar de la población. Para lograrlo, enfatizó la urgencia de priorizar la inversión pública en: infraestructura estratégica que impulse la competitividad; salud y educación pública y el suministro de insumos críticos como energía y agua.
Diálogo formal y señal de certidumbre internacional
Para el sector privado, el entendimiento entre el sector público y los empresarios envía una señal sólida de confianza hacia los mercados internacionales: México mantiene la capacidad de construir consensos con responsabilidad macroeconómica, aun frente a un entorno económico internacional complejo.