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Cambio de IEPS reduciría el precio del tequila y beneficiaría a pequeños productores: CNIT
De acuerdo con estimaciones de la CNIT, basadas en un simulador interno, el nuevo esquema permitiría mantener una recaudación estable de aproximadamente 83,000 millones de pesos por concepto de IEPS en 2026.
La Cámara Nacional de la Industria Tequilera sostiene que el esquema actual ha generado un incentivo para que se vendan productos más baratos con mayor cantidad de alcohol
Un cambio en el esquema del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para que las bebidas alcohólicas se graven con base en su contenido de alcohol y no en su valor podría reducir hasta 120 pesos el precio de una botella de tequila y beneficiar a los pequeños productores, indicó la Cámara Nacional de la Industria Tequilera (CNIT).
Luis Felipe Villalobos, gerente de Administración y Planeación del organismo empresarial puntualizó que con una cuota de 138 pesos por litro de alcohol puro, una botella de tequila de 750 mililitros con 38% de graduación alcohólica y un precio de referencia de 476 pesos tendría una reducción de alrededor de 25% en su precio, equivalente a casi 120 pesos.
En el caso de las bebidas más económicas, como el aguardiente, su precio aumentaría 88% con el cambio de esquema, equivalente a 26.49 pesos adicionales. Aun con este incremento, seguiría siendo un producto relativamente barato, con un precio de alrededor de 56 pesos.
“El esquema actual ha provocado que hace 10 años se vendiera un millón de cajas más de tequila que de aguardiente, mientras que ahora se vende un millón de cajas más de aguardiente que de tequila”, resaltó Felipe Villalobos.
La propuesta que la Cámara ha venido impulsando consiste en cambiar el esquema de cobro actual, que se basa en el precio del producto (ad valorem), para que la base del impuesto sea el contenido de alcohol puro (ad quantum).
Para el gerente del CNIT, esta propuesta está alineada con las mejores prácticas internacionales, pues la mayoría de los países utilizan este esquema y México se ha rezagado porque no ha cambiado el esquema de cobro del IEPS desde que se instauró, en 1982.
Explicó que, con la iniciativa que impulsan, buscan mantener la estabilidad en la recaudación sin aumentar de manera agresiva la carga tributaria, pero sí redistribuirla entre los diferentes tipos de bebidas, en función de su contenido de alcohol.
De acuerdo con estimaciones de la CNIT, basadas en un simulador interno, el nuevo esquema permitiría mantener una recaudación estable de aproximadamente 83,000 millones de pesos por concepto de IEPS en 2026, además de generar ingresos adicionales por alrededor de 3,900 millones de pesos vía IVA.
La Cámara Nacional de la Industria Tequilera sostiene que el esquema actual ha generado un incentivo para que se vendan productos más baratos con mayor cantidad de alcohol, debido a que el impuesto se calcula sobre el precio de la bebida.
“El mercado ha evolucionado de forma que cada vez haya productos más baratos, pero con mayor cantidad de alcohol”, acotó Luis Felipe Villalobos, al recordar que una de cada tres bebidas que se venden en el país es tequila.
De las otras dos, una corresponde a aguardientes y la otra al resto de los destilados, como vodka y whisky.
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Seguirán impulsando la propuesta
Aunque la propuesta no fue incluida en el paquete fiscal entregado a la Cámara de Diputados el pasado 8 de septiembre, la industria seguirá impulsando la iniciativa, adelantó Ana Cristina Villalpando, directora general de la Cámara Nacional de la Industria Tequilera.
Recordó que desde hace alrededor de seis años han empujado esta propuesta ante los legisladores para que se cambié la manera en la que se recaudan los impuestos a las bebidas alcohólicas.
“Nosotros vamos a seguir impulsando la propuesta porque alcohol es alcohol y queremos que la recaudación sea más justa”, insistió la directiva.
La propuesta, abundó, busca beneficiar a pequeños productores de bebidas con denominación de origen, como mezcal, raicilla, bacanora, sotol y charanda, al reducir la carga fiscal de productos de mayor valor agregado.
“La realidad es que son productos que no pueden competir con estos precios que están en el mercado”, resaltó Ana Cristina Villalpando.