Buscar
El Empresario

Lectura 5:00 min

La confianza de los empleados será clave para que la Inteligencia Artificial transforme las empresas

La adopción de Inteligencia Artificial no depende únicamente de tecnología, datos o inversión, la confianza de los colaboradores será determinante para que las empresas puedan transformar procesos y aprovechar esta tecnología.

Shutterstock.

El uso de la Inteligencia Artificial (IA) en las organizaciones ha crecido en los últimos años, pero implementar herramientas no garantiza que una transformación tecnológica genere resultados. De acuerdo con McKinsey, si los líderes realmente desean transformar la empresa requieren impulsar la confianza.

De hecho, las organizaciones con mayor nivel de confianza en sus lideres tienen un mayor valor empresarial en sus iniciativas de IA y los empleados son más propensos a experimentar con la tecnología, compartir lo que funciona y lo que no, así como hablar abiertamente de los errores cuando consideran que no serán juzgados.

“La confianza no es simplemente el resultado de una transformación exitosa, sino una de las condiciones que hacen posible y efectiva dicha transformación”, se destaca en el informe Las transformaciones de la IA se basan en la confianza.

Pero los empleados también se preocupan por cuestiones como la privacidad, la equidad, los sesgos y cómo se utilizará la IA en toda la organización.

Por ello es importante que los lideres tengan la confianza de los empleados, asegurándoles que la IA se implementará de forma reflexiva, se utilizará con responsabilidad y que recibirán apoyo a medida que su trabajo evolucione.

La incertidumbre y ansiedad se presentan durante el cambio

Una de las principales preocupaciones de los trabajadores está relacionada con el impacto que tendrá la Inteligencia Artificial en sus empleos. McKinsey encontró que uno de cada cinco colaboradores, sin importar su nivel dentro de la organización, reporta ansiedad ante los cambios relacionados con esta tecnología.

Entre los mandos medios, la proporción aumenta a uno de cada cuatro, lo cual es importante analizar porque son ellos los que desempeñan un papel fundamental para que los empleados experimentan la transformación.

“Si los mandos medios no confían en la dirección que se está tomando, no confían en el enfoque de la organización o no se sienten capacitados para liderar el cambio, es poco probable que logren generar confianza en los equipos que dirigen”, destaca el estudio.

También se revela que los empleados que perciben poco respaldo de su organización durante la transformación tienen 1.5 veces más probabilidades de sentir ansiedad por los cambios relacionados con la Inteligencia Artificial que quienes reportan niveles altos de confianza.

Estos datos sugieren que los lideres podrían estar intentando resolver el problema equivocado. Si bien, no pueden eliminar la incertidumbre durante la transformación, el objetivo debe centrarse en generar la confianza suficiente para que las personas estén dispuestas a seguir adelante a pesar de las preocupaciones.

Pero esto no se logra con mensajes pacificadores como decir que con la IA no se perderán empleos o que no es para recortar gastos, se requiere ir más allá: reconocer la legitimidad de los sentimientos de las personas y mostrar compasión y apoyo, lo que a largo plazo puede ser mucho más beneficioso y generar confianza.

4 pasos para construir relaciones de confianza

En lugar de ofrecer falsas garantías para calmar la ansiedad inmediata, los líderes pueden seguir cuatro pasos para construir una relación de confianza a largo plazo con sus empleados.

1. Ten un plan claro: Antes de implementar herramientas de Inteligencia Artificial, la empresa debe conocer qué las utilizará y qué procesos podrían modificarse. Asimismo, los colaboradores necesitan saber qué se espera de ellos, qué tareas podrían cambiar y cómo la tecnología puede facilitar su trabajo. No es necesario tener todas las respuestas desde el inicio, pero sí comunicar lo que ya se conoce y actualizar al equipo conforme avance el proyecto.

2. Pregunta al equipo qué está pasando: La dirección puede tener una idea de cómo funcionará la IA, pero quienes están en la operación conocen mejor las tareas que pueden cambiar. Escuchar a los colaboradores permite identificar dudas, detectar procesos a mejorar y conocer qué herramientas ya están utilizando por su cuenta. Los mandos medios también tienen un papel importante, porque son quienes acompañan al equipo durante la implementación.

3. Capacita antes de exigir resultados: No basta con entregar una herramienta, se necesita tiempo para probarla, entender cómo funciona y aprender a utilizarla. La capacitación también debe considerar las nuevas habilidades que serán necesarias cuando algunas tareas se automaticen y los colaboradores tengan que dedicar más tiempo al análisis, la toma de decisiones o actividades de mayor valor.

4. Haz que los líderes acompañen el cambio: Los líderes no solo deben conocer la estrategia, sino explicarle al equipo qué va a cambiar, resolver dudas y acompañar la incorporación de nuevas herramientas y procesos. También necesitan identificar las inquietudes de los colaboradores y ayudarles a adaptarse a las nuevas formas de trabajo.

La Inteligencia Artificial puede transformar la manera en que operan las empresas, pero su adopción no depende únicamente de elegir la herramienta adecuada. También requiere preparar al talento, comunicar los cambios y generar confianza. Para las organizaciones, gestionar esta transición será clave para que la tecnología pase de ser una herramienta más a convertirse en una capacidad que genere valor para el negocio.

Editora El Empresario. Periodista especializada en emprendimiento, pymes, creación de negocios, management y liderazgo. Desde el 2017 coordina El Empresario

Últimas noticias

Noticias Recomendadas