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Obtén más financiamiento a través de la BMV

El miedo a dar cabida a nuevos inversionistas suele ser una limitante para las Pymes que desean cotizar en el mercado de valores, sin embargo, el hacerlo se traduce en grandes frutos y recompensas.

El miedo a dar cabida a nuevos inversionistas suele ser una limitante para las Pymes que desean cotizar en el mercado de valores, sin embargo, el hacerlo se traduce en grandes frutos y recompensas.

El miedo a perder parte de las acciones de la empresa, compartir la dirección de la misma y abrirle las puertas de un patrimonio familiar a inversionistas nacionales o extranjeros que resultan extraños para la organización, son las principales limitantes para que una mediana compañía se coloque en el mercado de valores, advierten los especialistas.

“La Bolsa Mexicana de Valores es el lugar de encuentro entre los que requieren recursos para su empresa para echar a volar proyectos productivos y aquellos inversionistas que cuentan con esos recursos y que están dispuestos a ofrecerlos a cambio de un rendimiento”, explica José Manuel Allende, director de Emisoras y Valores de la BMV.

El mercado de valores convierte los ahorros del gran público inversionista en recursos financieros productivos, lo que permite el desarrollo del país y la generación de bienestar y empleo, explica.

“La Bolsa es similar a una central de abasto donde nosotros ponemos las instalaciones y las reglas para que los que quieran comprar y los que quieran vender vengan aquí, utilicen nuestros sistemas, hagan las operaciones bajo un marco y unas reglas definidas”, detalla Allende.

Sin embargo, la mayoría de las medianas empresas que buscan detonar su crecimiento no han volteado a ver dicha alternativa de financiamiento.

“El desconocimiento por parte de las compañías y el temor de transparentar su información a extraños, así como compartir acciones, conjugado con el paradigma de ser un proceso costoso, son algunos de los factores que impiden a las empresas acercarse a esta fuente de financiamiento”, confiesa Luis Preciado, socio a cargo de Capital Market de KPMG México.

Las reglas del juego

La decisión de una empresa privada para cotizar sus acciones en el mercado de valores implica un gran cambio en la forma de pensar del nivel más alto de la organización.

“La administración tendrá que ser formal y transparente, es necesario establecer los mecanismos necesarios para un buen control interno que asegure la confiabilidad de la información”, especifica Allende.

Se trata de entrar en un proceso natural de institucionalización que implica modificar algunos de los valores de la empresa familiar que son tradicionales y cambiarlos por otros que serán institucionales, entre los cuales está el que la empresa sea autónoma con respecto a la familia.

Esta autonomía promoverá la formación de los valores de la organización que le permitirán su permanencia en el tiempo, a través de una administración profesional, en la cual podrán o no participar miembros de la familia.

Cómo entrar a la BMV

Una empresa tarda en promedio tres años para prepararse para estar lista y entrar al mercado de valores, ya que debe pasar por el proceso de convertirse de una sociedad Anónima Promotora de Inversión (SAPI) a una Sociedad Promotora de Inversión Bursátil (SAPIB).

“El esquema de la SAPIB se constituye como el segundo paso para alcanzar el esquema de las sociedades bursátiles, lo cual deberá lograrse en un periodo no mayor a tres años”, explica Guillermo Becker, gerente asociado de Asesores de Consejo y Alta Dirección.

Es necesario que el modelo de Gobierno Corporativo predomine en la institución, lo que le permitirá tener integración y buen funcionamiento de su Consejo de Administración y sus Comités.

De acuerdo con Allende, las medianas empresas tiene tres formas para incursionar al mercado de valores: la primera es la capitalización, la cual se refiere a la colocación de acciones en la Bolsa; la del mercado de deuda, donde la empresa adquiere un financiamiento y lo va pagando con intereses predeterminados como un crédito bancario; y la tercera se da a través de un certificado de capital de desarrollo, una herramienta muy reciente, que lo que busca es fondear proyectos que a su vez destinen recursos a empresas medianas que algún día puedan colocarse en la BMV.

Las ventajas de colocar en bolsa

“La Bolsa es una institución más dentro de la cadena de financiamiento de una empresa, la cual le permite modernizar su planta productiva, invertir en capital de trabajo, tecnología o maquinaria”, expresa Preciado.

Otras de las ventajas que tiene entrar al mercado de valores es la proyección que la empresa tendrá el exterior, se volverá atractiva para los inversionistas y tendrá seguridad y transparencia hacia los mercados, agrega el especialista de KPMG.

Finalmente la empresa se vuelve madura, se institucionaliza, al mismo tiempo adquiere mayor valor en el mercado, coinciden especialistas.

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