Lectura 4:00 min
Mercado infantil, un negocio en potencia
Nube encontró en las niñas un excelente nicho para invertir: Las fiestas temáticas en las que las niñas se divierten y los papás se olvidan de las preocupaciones. La clave del éxito, la innovación, dice su creadora.
La población infantil mexicana, constituida por 31.3 millones de infantes, representa un mercado potencial para los nuevos negocios.
Según datos del INEGI, del total, 9.7 millones tienen de 0 a cuatro años de edad, 10.8 millones de cinco a nueve años, y otro tanto entre 10 y 14 años.
Ante este panorama, invertir en un negocio enfocado a este segmento es una decisión acertada. Así lo constata Silvia Bernaldez, dueña de Nube, un negocio dedicado a la celebración de fiestas temáticas para niñas de entre seis y 12 años.
En entrevista, recuerda que todo comenzó hace tres años cuando se dio cuenta de la falta de un espacio adecuado para celebrar fiestas infantiles y ofrecer diversión a las niñas sin que las mamás tuvieran que estar ocupándose de todos los detalles.
Así comienza a celebrar un conjunto de fiestas temáticas en la que las propias niñas serían las anfitrionas, ofreciendo fiestas de disfraces, salón de belleza, repostería y jardinería, entre otras.
Al principio, recuerda, las fiestas se realizaban en el domicilio de las niñas, sin embargo, no todas las mamás tenían un espacio adecuado para recibir a unas 15 o 40 niñas. Así, la idea fue encontrar un local donde las pequeñas pudieran desenvolverse en libertad y estar supervisadas siempre por personal calificado.
Un segmento de ilusión
La emprendedora explica que se han enfocado en las niñas porque es un mercado muy dócil y que busca siempre cosas nuevas y "es un segmento que siempre va a estar en crecimiento".
Por ello buscan estar siempre en constante renovación ofreciendo a la fecha 15 fiestas temáticas distintas.
Las más solicitadas son las de princesas y de té, para las niñas de seis años; y las musicales y de muñecas para las de siete u ocho.
Para las pequeñas de 8 a 12 años se ofrecen fiestas de Spa, repostería y jardinería, pero en general todas pueden adecuarse dependiendo de las preferencias de la festejada.
La clave de su éxito y aceptación en el mercado ha sido el servicio, ser originales, creativos y seguir innovando día con día.
"Hemos ido sacando nuevos temas para que los eventos sean del gusto de todas las niñas. De acuerdo a la edad nos vamos enfocando y buscando cosas nuevas, tanto en eventos como en decoración", comenta.
Silvia reconoce que ya existen algunos conceptos enfocados a las niñas, sin embargo, asegura que la creatividad es su diferenciador.
"Cada evento es único y tiene una idea concreta, donde las niñas además hacen una manualidad", afirma.
Por el mercado nacional
Silvia tiene su negocio en Monterrey, ante el éxito y popularidad del mismo, lo trasladó al modelo de franquicias.
"Decidimos hacerlo porque es un concepto bonito en el que las niñas vuelven a ser niñas y conocen cosas que las mamás muchas veces ya no tienen tiempo de enseñarles".
Para iniciar este tipo de negocio se requiere una inversión total de 300,000 pesos que incluyen la inversión del local y la cuota de 100,000 pesos.
Incluye todo tipo de manuales, asesoría y capacitación desde que el emprendedor se decide a montar el comercio hasta que ya está operando.
"Realmente es un negocio noble, nosotros tuvimos la oportunidad de recibir cierta cantidad de dinero, pero no necesitamos financiamiento, lo hicimos con recursos propios, no es muy costoso empezar", resalta.
Los requisitos para abrir una franquicia de Nube además de las cuotas son encontrar el local adecuado y tener gusto por los niños.
En general se requiere la presencia de sólo tres adultos, quienes estarán certificados.
"Preferimos que los operadores sean mujeres, a quien además les realizamos un pequeño estudio de personalidad para tener certeza de su calidad como persona y calidad moral".
Algo muy importante es la confianza que se refleje en el local, resalta Silvia.
"Las personas que se decidan por Nube tienen que tener la seguridad de que estarán dejando a sus hijas en buenas manos, con personal 100% capacitado".
Este tipo de negocio, insiste la entrevistada, es de fácil manejo porque no se tiene que tener una planta grande de empleados ni inventarios. Mucho del personal es eventual, lo que agiliza la operación.
Por el momento los planes son crecer con la franquicia e implementar un sistema de video vigilancia para que los padres puedan estar chocando el desarrollo de las fiestas.?
mgarcia@eleconomista.com.mx