Lectura 3:00 min
Invertir en tu imagen será redituable
Por qué es importante definir la imagen de una empresa desde su inicio. Conviértala en una marca.
Por qué es importante definir la imagen de una empresa desde su inicio. Conviértala en una marca.
Ninguna marca nació siendo grandiosa. La mayoría además, partió de un negocio mediano o hasta pequeño. El tiempo, el prestigio y la calidad de los servicios o productos, son los que le dan a una marca un valor y un lugar especial en la mente del consumidor/cliente.
Lo irónico del asunto, es que al día de hoy existen muchas marcas de un gran valor en el mercado, pero de un bajo valor estético y casi nulo significado. Esto es precisamente, porque pocos pensaron convertirse en algo tan grande e importante.
Es ahí donde radica lo interesante de planear el futuro de una marca. Haciéndola grande desde el inicio. En otras palabras, vistiéndola como lo exitosa que pretende ser, y así, seguramente será percibida.
También al definir su imagen, su discurso, su estilo y demás características, se logran 2 enormes tareas básicas para alcanzar los objetivos en cualquier plan de negocio: uno, establecer las reglas del juego para adentro y hacia fuera; y dos, diferenciarse de la competencia. Y esto es porque un desarrollo de marca a nivel profesional, obliga a hacer muchas preguntas y reflexiones sobre hacia dónde queremos llevar nuestra empresa. Preguntas que tal vez pudiéramos obviar y que hechas a tiempo y en diferentes proporciones puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso.
Los clientes de hoy están dispuestos incluso a pagar más por consumir marcas, no productos.
Sumado a esto, hoy nos enfrentamos a un nuevo escenario, comparado a la gestión de marcas de antaño. Ahora más que nunca, la imagen lo es todo. Ya sea en el mundo digital, en un anaquel o en un establecimiento, seremos juzgados y catalogados por eso, por la imagen. Y es que las reglas han cambiado, sabemos que un veinteañero con una computadora y una buena idea, se puede comer el mundo a bocados en un par de años. No necesita de una gran firma detrás de él, ni un enorme corporativo que lo respalde. Esto ha cambiado en todos la percepción de lo nuevo, de lo pequeño y del prestigio, que cambia en minutos y en tiempo real.
Traslademos ahora esto a lo práctico, a lo tangible. Si yo tengo que elegir entre 2 marcas, una de ellas es conocida y la otra no, más vale que la nueva tenga una imagen innovadora y que proponga, para que ahora yo me de el lujo de probarla. Lo mismo ocurre con 2 marcas desconocidas, y ahí, la ventaja será contundente.
Hoy sólo nos da tiempo de decidir con base a imagen.
Y cuando hablamos de imagen no nos referimos tan solo a un simple logo, pero sí a toda la percepción que generamos de nuestra empresa. Como si nos refiriéramos a la imagen de un político o de un artista de rock. Su imagen no sólo es como se viste, sino como se comporta, lo que dice, lo que pregona, etc. Todo eso logra o no, la empatía de la gente. Y en el mejor de los casos el amor del consumidor.
Construir una marca alrededor de su producto o servicio le permitirá amasar cuidadosamente el activo que puede convertirse en el más valioso de su empresa.
Por ello lo importante de invertir recursos para construir una marca, no para vender un producto o un servicio. Eso, cualquiera lo hace.