Lectura 5:00 min
“Silencio de la Fed puede debilitar la transmisión de su política”
La comunicación contribuye a formar las expectativas de hogares, empresas y mercados sobre inflación y tasas.
El Presidente de la Fed llamó a investigadores y académicos para formar cinco grupos de trabajo con el objetivo de discutir posibles mejoras para las funciones de la Fed.
Desde que Kevin Warsh asumió la presidencia de la Reserva Federal, los comunicados de política monetaria del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) se han vuelto más escuetos: las declaraciones de junio, julio y septiembre se limitaron a tres párrafos, con extensiones de nueve, ocho y nueve líneas, respectivamente.
La reducción en la comunicación coincide con el planteamiento de Warsh de limitar el uso de la guía futura (forward guidance) y de los dot plots como herramientas para orientar las expectativas sobre la trayectoria de las tasas de interés.
Adicionalmente, el Presidente de la Fed llamó a investigadores y académicos para formar cinco grupos de trabajo con el objetivo de discutir posibles mejoras para las funciones de la Fed como son comunicación de sus deliberaciones; costos y beneficios del actual balance general de la Fed; mejora de la calidad y puntualidad de las señales económicas. Así como el impacto económico de la Inteligencia Artificial en la productividad y empleo.
Analistas de Oxford Economics presentaron un análisis donde explicaron la relevancia de que la Fed ofrezca señales sobre sus futuras decisiones de política monetaria, al considerar que su comunicación contribuye a formar las expectativas de hogares, empresas y mercados financieros sobre la inflación y las tasas de interés.
El argumento de Warsh es que una guía demasiado explícita puede distorsionar la formación de precios en los mercados financieros y convertir las señales del banco central en una referencia que limite su utilidad para evaluar las condiciones económicas y determinar la postura monetaria.
Oxford Economics discrepa de esta visión. Sus analistas sostienen que los mercados son altamente sensibles a las sorpresas de los datos, particularmente en materia de inflación, por lo que una comunicación más limitada puede dificultar la formación de expectativas sobre la función de reacción de la Fed.
“Nosotros no creemos que la guía de la Fed haya creado un “salón de espejos”, como ha reclamado el presidente Warsh donde los mercados financieros simplemente reflejan lo que la Fed dice, generando fallas de respuesta en la economía”.
Al interior del análisis, titulado Is Warsh right? How and why central banks should communicate?”, resaltaron que la eficacia de la política monetaria depende de toda la curva de rendimientos y no solo de la tasa de política monetaria y de que las expectativas de inflación se mantengan razonablemente ancladas.
Por lo que consideran que las posturas no son un simple reflejo de lo que puede decir en algún momento la guía de acciones futuras de la Fed.
Anclar expectativas
En el análisis señalaron que, aún sin condiciones que justifiquen una guía intensa sobre la trayectoria de las tasas, los bancos centrales necesitan mantener una comunicación suficiente para explicar sus decisiones y rendir cuentas.
Una comunicación clara también puede reforzar la transmisión de las decisiones del banco central hacia las condiciones financieras y la economía, subrayaron.
Agregaron que la política monetaria no depende unicamene de la tasa de referencia, sino de toda la curva de rendimientos y de que las expecatativas de inflación permanezcan suficientemente ancladas. Este elemento resulta más relevante en un entorno de choques adversos de oferta más frecuentes y una mayor volatilidad de la inflación.
Agregaron que los enfoques de otros grandes bancos centrales, que por lo general comunican mucho más que la Reserva Federal, ofrecen ejemplos de como llevar esto a cabo.
“En nuestro terreno”: Warsh desafía a Trump
Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal (Fed), llevó a cabo esta semana el aumento de tasas de interés que, según muchos economistas, exigía el repunte de la inflación, desafiando al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, persisten las dudas sobre la credibilidad del responsable del banco central.
El miércoles, la Fed subió las tasas de interés en la mayor economía del mundo en 25 puntos base, situándolas entre 3.75 y 4.0%, y los responsables de la política monetaria apuntaron al menos a un aumento más antes de que termine el año.
Desde que asumió el cargo, Trump ha lanzado un ataque sin precedentes contra la independencia de la Fed para fijar la política monetaria, iniciando una investigación penal contra el predecesor de Warsh e intentando destituir a la gobernadora, Lisa Cook, en su afán por conseguir réditos más bajos.
Insultó y reprendió con frecuencia al expresidente, Jerome Powell, pero ofreció una respuesta moderada, aunque aún así extraordinaria, al anuncio de Warsh sobre el alza de tasas.
Trump declaró a los periodistas que habló con Warsh antes de la reunión de la Fed, diciéndole que “haga lo que quiera” y atribuyendo la decisión de subir las tasas a una “junta hostil”.
Cuando un periodista le preguntó si había hablado con el presidente, Warsh se mostró hermético. Y al ser interrogado sobre la independencia de la Fed, volvió a ofrecer una defensa tibia.
Para Pao-Lin Tien, profesora de Economía en la Universidad George Washington, la versión que Trump ha dado de su conversación con Warsh avivará el escepticismo de quienes cuestionan la independencia de este último. (Con información de AFP)