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Tsitsipas y Raducanu expresan frustración en el US Open
La primera caída en el último Grand Slam del año ha calado más profundo para ambos tenistas, que expresaron su desmotivación por no ser, de nuevo, parte del Top 10 del mundo.
Foto EE: Especial
La sala de conferencia de prensa del US Open se ha convertido en un lugar de confesiones. Stéfanos Tsitsipas y Emma Raducanu desahogaron sus emociones tras su eliminación en la primera ronda. Thanasi Kokkinakis derrotó al griego y Sofia Kenin a la británica.
"Ahora mismo no soy nada con el jugador que era antes. Recuerdo cuando era más joven, compitiendo con adrenalina en la pista y sintiendo que mi vida dependía de cada partido. Esa sensación se ha desvanecido por completo y perdí mi consistencia como jugador", dijo Stéfanos que actualmente es número 11 del ranking en singles. El griego lleva casi dos años sin brillar al máximo. Su récord en Wimbledon y US Open es de 15 victorias y 14 derrotas. A los 26 años, hoy se siente perdido.
"Ya no puedo concentrarme tanto como lo hacía antes y siento que necesito tener esa hambre de gloria que me impulsaba a dar lo mejor de mí. Estoy intentando generar esas sensaciones porque era feliz jugando a tenis cuando las experimentaba. Diría que llevo uno o dos años en esa dinámica y no conozco el motivo".
Tsitsipas solía ser el sonriente tenista entrevistado por haber sido doble finalista de Grand Slam, campeón de las ATP Finals, número 3 del mundo, triple campeón del Masters 1000.
“No soy un experto en psicología o psiquiatría, pero lo cierto es que he hablado con personas de esos ámbitos y la sensación es que he sufrido un agotamiento máximo desde hace tiempo, que va más allá de lo físico. Lo siento desde principios de año y no se va a solucionar por dejar de jugar un tiempo o desconectar con unas vacaciones", expresó el griego, que continuamente se le mira en discusiones con su padre.
La española Paula Badosa jugará dobles mixto con él y reconoció que las cosas no están del todo bien.
“Es genial poder compartir la pista juntos. Pasamos tiempo fuera de la pista, pero también dentro. Es muy especial en un Grand Slam, es como un sueño hecho realidad. También quiero darle reconocimiento, que está pasando por momentos difíciles, pero es un campeón y siempre lo será”.
En otra conferencia, apareció Emma Raducanu tapándose el rostro con ambas manos. Hoy es 72 del ranking singles y no encuentra el camino de vuelta a la élite.
“Me siento deprimida. Me siento triste. Este es un torneo donde realmente quiero hacerlo bien. Volveré para entrenar y analizar en qué me he equivocado e intentar mejorarlo para el resto de la temporada”.
La británica explicaba esto mientras se limpiaba las lágrimas, recordando que hace tres años daba la conferencia como campeona del torneo. Desde que ganó el US Open 2021, Raducanu no ha vuelto a disputar ni una sola final.
“A veces, deseo no haber ganado nunca el US Open. Todo lo que envuelve esto (el circuito) no es un sitio agradable o donde te sientas a salvo. Siempre te sientes en guardia, con tiburones ahí fuera”, confesó el año pasado en una entrevista.
A sus 21 años no brilla como lo hizo a los 18, cuando fue la revelación. En la cancha neoyorquina, Raducanu fue superada por Kenin, que pasó por un infierno parecido al de ella. La estadounidense llegó a caer fuera del Top 400 y puede saber lo que sufre Emma.