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Atlas rescata final con vaivén de emociones
Los rojinegros permanecen en la lucha por el bicampeonato después de una serie ante Tigres que incluyó tres penales, una expulsión y revisiones del VAR.
Foto: Especial.
El pase de Atlas a la final del torneo Clausura 2022 fue una explosión de minutos acumuladas en 45 minutos. Los rojinegros consiguieron el boleto a la última cita del futbol mexicano por marcador global de 5-4 y con un colchón importante tras haber ganado 3-0 en el estadio Jalisco, sin embargo, durante el juego de vuelta en el estadio Universitario estaban eliminados hasta el minuto 99.
Con la obligación de ganar el partido por una diferencia de tres goles, Miguel Herrera decidió alinear a sus Tigres con un combo de cuatro atacantes: André-Pierre Gignac, Carlos González, Luis Quiñones y Yeferson Soteldo, mientras que Diego Cocca repitió la alineación con la que ganó en su casa días antes, formando una línea de cinco defensas, tres medios y dos delanteros.
A pesar de esos parados, el primer tiempo en El Volcán tuvo más ocasiones de peligro para el Atlas en la búsqueda de un cuarto gol. En un par de contragolpes, los rojinegros tuvieron la oportunidad de irse al frente por vía de Julio César Furch o de Julián Quiñones.
Atlas no era muy insistente hacia el marco de Nahuel Guzmán, pero cada que tomaba el balón se perfilaba hacia un mano a mano. De esa forma, en los últimos segundos del primer tiempo, llegó una jugada por la banda izquierda en la que Luis Reyes mandó un centro y Julián Quiñones aprovechó su velocidad para ganarle la posesión a la defensa y definir el 0-4. A Tigres le restaban 45 minutos para marcar cuatro tantos.
Para el inicio de la segunda parte, Miguel Herrera decidió dar cabida al atacante francés Florian Thauvin, lo que comenzó con la serie de eventos particulares de esta semifinal. Con Thauvin en el campo, los Tigres tenían a nueve jugadores no formados en México (NFM, por sus siglas en el registro ante la Liga MX), lo cual es considerado como ilegal dentro del reglamento oficial.
“Dentro de los 11 jugadores titulares, únicamente podrá haber hasta ocho jugadores NFM”, indica el reglamento de la Liga MX. Pero durante 42 minutos, Tigres jugó con un total de nueve: Nahuel Guzmán, Guido Pizarro, Igor Lichnovsky, Carioca, Yeferson Soteldo, André-Pierre Gignac, Carlos González, Luis Quiñones y Florian Thauvin, hasta que Soteldo fue sustituido por Juan Pablo Vigón.
La cuestión reglamentaria no fue impedimento para que Tigres mostrara su máximo rendimiento durante el segundo tiempo. Entre los minutos 54 y 74 apareció la técnica del goleador histórico de la franquicia, André-Pierre Gignac, para marcar un hat-trick, aunque dos de esos tantos fueron por la vía del penal y manchados por polémica, ya que uno de ellos tuvo que ser revisado a través del VAR por parte del árbitro, César Arturo Ramos.
Pero eso no importó al francés Gignac, quien cobró certeramente sus dos opciones desde los 11 pasos y un gol más de media volea, consiguiendo su primer hat-trick desde el 29 de febrero de 2020, cuando lo logró frente a Pumas en fase regular.
El 3-1 en El Volcán, que era un 3-4 global, daba esperanzas a Tigres para dar la vuelta a la serie en los últimos 10 minutos y pudieron conseguirlo gracias a un cabezazo del defensa chileno Igor Lichnovsky al 80’, con el cual el estadio explotó y se rindió ante su equipo: los regios habían logrado la voltereta, algo que se veía complicado porque nadie había podido meterle cuatro goles al Atlas desde que Diego Cocca los dirige hace 76 partidos.
Tigres tenía 10 minutos para cerrar la puerta con ese marcador de 4-1 (4-4 global que favorece al equipo con mejor posición en la tabla) y regresar a una final de Liga MX después de tres años, pero en esos últimos instantes Atlas aprovechó para enviar balones al área rival esperando alguna opción de gol o alguna casualidad que pudiera terminar en un balón parado.
Ocurrió lo segundo. Julián Quiñones, a quien se acusó de controlar el balón con la mano, mando un centro al área buscando al capitán rojinegro, Aldo Rocha, pero este fue derribado por la espalda por Jesús Angulo al minuto 94. El réferi César Ramos tuvo dudas y una vez decidió asesorarse con el VAR para tomar la decisión de la última jugada del partido, que definiría si el pase se quedaba con Tigres o con Atlas.
Ramos regresó para sancionar penal y silenciar por completo a El Volcán. Era el minuto 100 después de todo lo que se había perdido entre la revisión del VAR y los reclamos de los jugadores de Tigres, además de que el portero del equipo felino, Nahuel Guzmán, empezó a llorar desconsoladamente ante la mirada de todos.
Aún así, el capitán Rocha no perdió la concentración y aprovechó la última oportunidad de su equipo desde los 11 pasos para lograr una segunda final consecutiva. Anotó a los 10 minutos de compensación del segundo tiempo y enfrió las revoluciones del estadio de los Tigres, pues ahora el marcador de 4-2 dictaba un 5-4 global en favor del Atlas.
Tras esa caída tan abrupta, Nahuel Guzmán recibió una tarjeta roja por una actitud antideportiva al patear un balón y orilló al capitán de Tigres, Guido Pizarro, a ponerse los guantes como portero pero solo durante fracciones de segundo, pues el árbitro no dio tiempo para más y Atlas avanzó a su segunda final de Liga MX de forma consecutiva tras haber levantado el título del Apertura 2021.
No solo fue la derrota para Tigres, sino que la Liga MX anunció que turnará una investigación de este partido a la Comisión Disciplinaria por la posible alineación indebida que mandó su entrenador con nueve NFM. Ante esto, Miguel Herrera reconoció: “Fue un error mío, una desconcentración por estar pensando en los goles, ya tenía los cambios en mi cabeza cuando Hugo Ayala me dice que no podía más por un golpe, no me di cuenta, responsabilidad 100% mía".
Después de este vaivén de emociones, Atlas se convirtió en el tercer equipo jalisciense que lograr repetir finales de Primera División, después de Leones Negros en 1976 y 1977, así como Chivas en 1983 y 1984; en la última batalla, aspiran a convertirse también en el tercer equipo con un bicampeonato de torneos cortos, después de Pumas y León.