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Incremento de horas extra y sobrecargas, los principales riesgos de la reforma de jornada laboral
El Barómetro Laboral de Adecco identifica las horas extra sin control, las sobrecargas encubiertas y la pérdida de productividad como principales riesgos de la reducción de jornada.
El Barómetro Laboral de Adecco identifica las horas extra sin control, las sobrecargas encubiertas y la pérdida de productividad como principales riesgos de la reducción de jornada.
Las horas extra no controladas, las sobrecargas de trabajo encubiertas y la pérdida de productividad se perfilan como los riesgos más altos para las empresas en la implementación de la reforma de jornada laboral.
Estos son los riesgos percibidos por la alta dirección que pueden derivar de una mala gestión de la reforma y que pueden vulnerar a nivel corporativo a las organizaciones, de acuerdo con el Barómetro Laboral de Adecco.
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Los tres riesgos se clasifican como los más elevados por su probabilidad de ocurrencia y sus efectos. En el caso del incremento sin control de horas extra, el mecanismo de falla operativa es compensar todo el tiempo reducido por la reforma con horas extraordinarias, el impacto de esta acción sería la “erosión inmediata del margen operativo y fatiga acumulada en la plantilla”, indica la firma de servicios especializados.
La sobrecarga laboral encubierta podría generarse por una presión por mantener volúmenes históricos a mayor velocidad, pero sin modificar herramientas ni procesos. Este escenario podría generar un incremento drástico en bajas por estrés laboral, burnout y rotación de perfiles clave.
Por otra parte, la pérdida de productividad es un riesgo muy probable de materializarse si la jornada laboral se reduce, pero manteniendo los cuellos de botella e ineficiencias estructurales, eso desencadenaría en una caída en los volúmenes totales de output y retrasos constantes en entregas, advierte el estudio de Adecco.
Sin embargo, aunque estos riesgos se clasifican como los más elevados por una alta probabilidad de que ocurran, no se tratan de los más severos en impacto.
Aunque la sobrecarga laboral encubierta se mantiene en primer lugar en la clasificación de severidad de impacto, en la segunda posición se ubica la informalidad en prácticas no controladas, Adecco describe a este riesgo como el uso de “esquemas mixtos, contratos de honorarios asimilados o registros falsos de tiempo de salida para esquivar la regulación” y sus efectos son los más peligrosos porque exponen a las compañías ante a las autoridades y pueden derivar en multas millonarias y auditorías fiscales.
Y por la dimensión del impacto de la reforma, el tercer riesgo son los conflictos sindicales. Figura en la lista porque la imposición de nuevos roles o turnos de manera unilateral o sin una negociación colectiva transparente podría derivar en emplazamientos a huelgas y un clima de desconfianza en las relaciones colectivas.
¿Cómo se están preparando las empresas?
La investigación de Adecco evidencia un bajo nivel de preparación, pese a que las empresas conocen la reforma, pocas compañías saben por dónde iniciar.
“90.2% de las empresas conoce al menos de forma general el calendario de reducción de jornada. Sin embargo, solamente 24.6% cuenta con una cifra estimada del impacto en costo por hora, nómina o margen; 43.2% continúa calculándolo y 32.2% todavía no ha iniciado el ejercicio”, destaca el Barómetro Laboral de la firma.
Y aunque algunas empresas han comenzado a tomar medidas, “la preparación sigue fragmentada entre diagnóstico, tecnología, talento y externalización”.