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Tianguis Turístico 2026: "El turismo que viene también se decide en la mesa", asegura CANIRAC
Desde el Tianguis Turístico en Acapulco, Ignacio Alarcón, presidente nacional de CANIRAC, aseguró que la gastronomía mexicana vive un momento clave: la expansión de la Guía Michelin, la llegada del Mundial y el impulso al vino nacional pueden fortalecer a toda la cadena restaurantera.
En el año en que el Tianguis Turístico celebra su 50 aniversario en Acapulco, Guerrero, la conversación sobre turismo en México ya no puede separarse de la mesa. La comida dejó de ser un complemento del viaje para convertirse en una razón de desplazamiento, una forma de leer los destinos y, también, un motor económico que alcanza a restaurantes, hoteles, productores, proveedores y servicios.
Así lo planteó Ignacio Alarcón, presidente nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), durante una entrevista con Bistronomie de El Economista en el marco del Tianguis Turístico 2026. Para el dirigente, el sector restaurantero mexicano se encuentra frente a una coyuntura decisiva: la expansión de la Guía Michelin en México, la preparación rumbo al Mundial de Fútbol y las alianzas para fortalecer el consumo de vino mexicano.
Ignacio Alarcón, presidente nacional de CANIRAC
Michelin y el nuevo mapa gastronómico de México
Uno de los temas centrales para CANIRAC será la próxima gala de la Guía Michelin, prevista para el 20 de mayo en Guadalajara, Jalisco. De acuerdo con Alarcón, este año México sumará tres nuevos destinos a la cobertura de la guía: Puebla, Jalisco y Yucatán. Con ello, el país pasará a tener nueve estados con presencia Michelin, junto con Quintana Roo, Oaxaca, Ciudad de México, Baja California Sur, Baja California, Nuevo León y los tres nuevos territorios anunciados.
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Para el presidente nacional de CANIRAC, el impacto de la guía va mucho más allá del reconocimiento a un restaurante. "El impacto que genera la Guía Michelin en México es fuera de serie", señaló durante la entrevista. Según explicó, el caso de Oaxaca ha mostrado la capacidad que tiene la gastronomía para colocar un destino en el mapa internacional, incluso entre viajeros que antes no lo tenían identificado.
Experiencia Guerrero, en la zona gastronómica del Tianguis Turístico 2026
Alarcón afirmó que los impactos mediáticos de Oaxaca en el mundo han superado los 200,000 millones, una cifra que, según dijo, muestra cómo la cocina puede despertar interés en mercados tan lejanos como Turquía, China o Japón. En su lectura, existe un segmento cada vez más relevante de viajeros que no eligen un destino solo por sus playas, museos o paisajes, sino por lo que van a comer.
El restaurante como detonador económico
La llegada de reconocimientos internacionales no solo modifica la agenda de reservaciones. También mueve la economía que rodea al restaurante. Alarcón estimó que un establecimiento reconocido puede incrementar sus ventas hasta 40%, pero subrayó que el beneficio no se queda únicamente en el comedor.
Detrás de cada restaurante hay una red de proveedores, productores, personal operativo, servicios y destinos que también participan de ese crecimiento. "Toda la cadena de valor que hay alrededor del restaurante es enorme", explicó. En esa cadena caben el proveedor de carne, el de queso, la mano de obra, las noches de hotel, el consumo de gasolina y hasta las compras que realiza el visitante durante su estancia.
La lectura de CANIRAC coloca a la gastronomía como una industria transversal: no solo alimenta al viajero, también al turismo, al empleo y a las economías locales.
El Mundial también se jugará en los restaurantes
El otro gran frente para la industria restaurantera será el Mundial de Futbol. Para Alarcón, el evento representa una oportunidad para mostrar la diversidad gastronómica del país ante visitantes internacionales, especialmente en los destinos donde se realizarán partidos.
El dirigente recordó que el sector todavía arrastra efectos de los años más complejos posteriores a la pandemia, pero consideró que el Mundial puede convertirse en un momento de reactivación. "De 10 pesos que genera un turista, el 30% se gasta en comida", afirmó. Bajo esa lógica, el visitante mundialista no solo llegará a ver fútbol: también desayunará, comerá, cenará y buscará espacios donde vivir el ambiente del torneo.
De 10 pesos que genera un turista, el 30% se gasta en comida".
CANIRAC ya trabaja en programas de capacitación enfocados en el idioma inglés, para que el personal de servicio pueda tener una comunicación básica con turistas extranjeros. La intención es que desde el mesero que recibe al comensal hasta quien explica un platillo pueda facilitar la experiencia del visitante.
Experiencia Guerrero, en la zona gastronómica del Tianguis Turístico 2026
De acuerdo con Alarcón, en los destinos mundialistas se calcula un incremento de alrededor de 300 unidades de negocio ligadas al flujo de visitantes esperado. Además, CANIRAC trabaja con el gobierno federal en un distintivo apoyado por una plataforma digital, donde los turistas podrán identificar restaurantes recomendados o establecimientos que cumplan con ciertas certificaciones.
El objetivo es responder a una realidad concreta: México recibirá visitantes con hábitos alimentarios distintos, desde viajeros asiáticos hasta personas provenientes de India u otros países con costumbres, restricciones o preferencias específicas. Para CANIRAC, la hospitalidad también pasará por ofrecer información clara, confianza y opciones que ayuden al turista a elegir dónde comer.
Los restaurantes, además, serán escenarios alternativos para quienes no puedan asistir a los estadios. Alarcón adelantó que habrá activaciones en establecimientos de casi todo el país durante los primeros partidos de México, con promociones pensadas para que los comensales vivan la emoción del torneo desde la mesa.
Ronqueo en Tianguis Turístico 2026
El vino mexicano gana espacio
Otro de los proyectos que CANIRAC busca impulsar es el consumo de vino mexicano. Alarcón destacó una alianza con el Consejo Vitivinícola del país para fortalecer la presencia de etiquetas nacionales en restaurantes y espacios de consumo.
Según el dirigente, actualmente el 30% de los vinos que se consumen en México son mexicanos, una cifra que calificó como relevante para la industria. La apuesta, dijo, es seguir trabajando de la mano con el sector vitivinícola para ampliar su presencia y conectar mejor la cocina mexicana con los vinos producidos en el país.
Así, de acuerdo con CANIRAC la gastronomía mexicana ya no se entiende solo como patrimonio cultural o atractivo turístico, sino como una industria capaz de activar territorios, profesionalizar servicios, atraer viajeros y fortalecer cadenas productivas.