Buscar
Bistronomie

Lectura4:00 min

¿Son las semillas de papaya el mejor laxante natural? 

La parte menos aprovechada de esta fruta puede convertirse en condimento, aderezo o aceite, aunque sus supuestos efectos medicinales aún tienen evidencia limitada.

La papaya es uno de los frutos más consumidos para favorecer la digestión, pero su aprovechamiento casi siempre termina en la pulpa. Las semillas negras que suelen desecharse también son comestibles y tienen un sabor picante, entre mostaza, rábano y pimienta, que permite incorporarlas a distintas preparaciones.

Para México no se trata de un producto menor. Durante 2025 se cultivaron 20,954 hectáreas y se produjeron 1 millón 142,854 toneladas, de acuerdo con la Secretaría de Agricultura. Oaxaca, Colima, Chiapas, Veracruz y Michoacán concentran alrededor de 81% de la cosecha nacional. 

¿Es el mejor laxante natural?

La papaya madura puede ayudar a combatir el estreñimiento por su combinación de agua y fibra. Cada 100 gramos de pulpa aportan aproximadamente 43 kilocalorías, 1.7 gramos de fibra y cerca de 88% de agua, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. También contiene vitamina C, folato, carotenoides y potasio.

Su fama digestiva se relaciona además con la papaína, una enzima que ayuda a descomponer proteínas y que se encuentra en mayor concentración en el látex y en el fruto verde. Sin embargo, facilitar la digestión no equivale a producir un efecto laxante.

Semillas de papayaFreepik

Un estudio publicado en 2013 encontró una mejoría en el estreñimiento y la inflamación abdominal después de consumir durante 40 días una preparación fermentada de papaya. La investigación respalda su potencial digestivo, pero no permite llamarla "el mejor laxante", ya que el producto evaluado no era fruta fresca ni semillas y existen alimentos como el kiwi, la ciruela pasa y el psyllium con mayor evidencia clínica. 

De desperdicio a condimento

Las semillas pueden utilizarse frescas en vinagretas, salsas, marinados y encurtidos. También es posible lavarlas, retirar la cubierta gelatinosa, secarlas completamente y molerlas para obtener un condimento que funciona en carnes, pescados, vegetales, sopas y ensaladas. Su sabor recuerda a la pimienta negra, pero conserva notas más cercanas a la mostaza y al rábano.

La investigación alimentaria también estudia su transformación en harina para panes y galletas, así como la extracción de aceite. Las semillas secas contienen proteínas, fibra y una proporción de grasa que puede rondar entre 27% y 32%; dentro de ella destaca el ácido oleico, una grasa monoinsaturada presente también en el aceite de oliva.

Otro uso tradicional es como ablandador de carne. No obstante, la mayor presencia de papaína se encuentra en el látex de la papaya verde. Esta enzima rompe proteínas y forma parte de algunos ablandadores comerciales, pero también impide que preparaciones con gelatina cuajen correctamente cuando se utiliza fruta fresca. 

Beneficios todavía bajo estudio

Las semillas contienen compuestos fenólicos, flavonoides, glucosinolatos e isotiocianato de bencilo. En investigaciones de laboratorio han mostrado actividad antioxidante, antimicrobiana y antiparasitaria, pero esto no significa que comerlas cure enfermedades.

Semillas de papayaFreepik

Uno de los pocos estudios realizados en personas, publicado en 2007 en el Journal of Medicinal Food, evaluó a 60 niños de Nigeria con parásitos intestinales. Quienes recibieron semillas secas de papaya con miel registraron una mayor eliminación de parásitos que el grupo tratado únicamente con miel. El tamaño reducido del ensayo impide recomendar este alimento como sustituto de un tratamiento médico.

Tampoco hay evidencia clínica suficiente para afirmar que las semillas desintoxican el hígado, queman grasa, controlan la diabetes o previenen el cáncer. Incluso investigaciones en animales y pruebas de laboratorio han observado posibles efectos sobre la movilidad espermática al emplear extractos concentrados. Por ello, no existe una dosis diaria oficial y se recomienda utilizarlas solamente en cantidades culinarias moderadas, especialmente si existe embarazo, búsqueda de concepción o alergia al látex.

La papaya puede aprovecharse casi por completo: madura en desayunos, aguas y postres; verde en guisos, ensaladas y encurtidos; y sus semillas como condimento o base de aderezos. Su mayor oportunidad no está en venderla como remedio milagroso, sino en convertir un desecho cotidiano en un ingrediente con sabor y posibilidades para la cocina.

Temas relacionados

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Noticias Recomendadas