Buscar
Bistronomie

Lectura4:00 min

¿Resaca mundialista? Qué tomar después del partido para hidratarte y sentirte mejor

Agua, sueros, caldos e infusiones no curan por arte de magia, pero sí ayudan al cuerpo a rehidratarse, descansar el estómago y volver a la normalidad tras una noche de alcohol y festejo.

La resaca también juega tiempo extra. Después del gol, del brindis, de la cerveza compartida, del tequila que apareció en la mesa y de la sobremesa que se alargó más de lo previsto, llega el otro partido: el del cuerpo intentando recuperarse. Dolor de cabeza, boca seca, cansancio, náusea y esa sensación de que el estómago reclama una tregua son parte de un ritual tan común como incómodo en días mundialistas.

La primera verdad es la menos espectacular: no existe una bebida milagrosa que cure la resaca. El Instituto sobre Abuso de Alcohol y Alcoholismo de Estados Unidos señala que el único remedio seguro es evitarla, moderando el consumo o no bebiendo; y Mayo Clinic recuerda que el tiempo es la única cura real, aunque hidratarse, comer algo suave y descansar puede ayudar a sentirse mejor. 

La hidratación también juega el partido

Lo que sí puede hacerse es acompañar al cuerpo en su recuperación. El alcohol tiene efecto diurético, favorece la pérdida de líquidos y puede irritar el estómago, por eso muchas molestias aparecen al día siguiente. La ruta más sensata empieza con agua, tomada poco a poco, sin forzar al cuerpo. Un vaso antes de dormir, otro al despertar y pequeños tragos durante la mañana pueden ser más útiles que cualquier promesa de “cura instantánea”.

Bebidas sin alcoholFreepik

Los sueros orales y las bebidas con electrolitos también tienen lugar, sobre todo cuando hubo vómito, mucho sudor o una noche larga. No se trata de convertirlos en moda ni de beberlos sin medida, sino de entender que aportan sodio, potasio y glucosa, elementos que ayudan a retener líquidos y rehidratar mejor. En una resaca común, el agua suele bastar; en una más agresiva, el suero puede ser un aliado.

En México, sin embargo, la recuperación rara vez se queda en lo clínico. También pasa por la cocina. Un caldo caliente, ya sea de pollo, res, pancita o barbacoa, puede ofrecer líquido, sal y algo de alimento cuando el cuerpo no tolera comidas pesadas. No cura la resaca por magia, pero reconforta, hidrata y permite volver a comer sin castigar demasiado al estómago.

Del té de jengibre al caldo: los aliados del día siguiente

Las infusiones cumplen otro papel. El té de jengibre puede ayudar cuando domina la náusea; la manzanilla funciona como bebida suave para un estómago irritado; la hierbabuena aporta frescura y sensación digestiva; y el té de limón con miel puede ser una forma amable de recuperar líquidos y algo de energía. Son bebidas sencillas, de casa, pero útiles cuando el exceso dejó al cuerpo sensible.

El café merece cuidado. Para muchos es el primer impulso al despertar, pero no siempre es la mejor respuesta. Puede ayudar a sentirse más alerta, pero si se toma en exceso puede aumentar la acidez, irritar el estómago o empeorar la sensación de nerviosismo. Lo mismo ocurre con las bebidas energéticas: mezclarlas con cansancio, deshidratación y alcohol previo no es una buena estrategia.

En el Senado se impulsa el derecho al agua potable en el trabajo.FOTO: SHUTTERSTOCK

La peor idea sigue siendo “curarse” con más alcohol. Esa cerveza de la mañana puede dar una falsa sensación de alivio, pero sólo retrasa el malestar y prolonga el golpe al organismo. La recuperación real no está en seguir bebiendo, sino en rehidratarse, comer ligero, dormir y dejar que el cuerpo termine su propio proceso.

En días de Mundial, la bebida más importante no siempre está en la hielera. A veces está en un vaso de agua, en una taza de té de jengibre, en un suero bien tomado o en un caldo caliente servido al día siguiente. Porque después de celebrar también hay que saber regresar al cuerpo a la cancha.

Temas relacionados

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Noticias Recomendadas