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Cómo hacer paletas de matcha: Receta con té verde y antioxidantes para el calor
Las paletas de matcha son una forma fresca y sencilla de aprovechar el sabor del té verde en un postre. Aquí te damos una receta cremosa, fácil y sin exceso de azúcar.
El matcha tiene un lugar especial entre los ingredientes verdes: no sabe a fruta, no sabe a hierba cualquiera y tampoco necesita esconderse detrás de demasiado azúcar. Su encanto está en ese sabor vegetal, ligeramente amargo, que cuando se mezcla con leche y un toque dulce se convierte en un postre frío, elegante y muy fácil de preparar.
Además de su color intenso, el matcha es conocido por concentrar compuestos antioxidantes propios del té verde. Por eso suele asociarse con bebidas y postres más ligeros.
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Las paletas caseras permiten controlar el dulzor, elegir la leche que más te guste y evitar que el sabor del té verde se pierda entre demasiados ingredientes. La clave está en disolver bien el matcha antes de mezclarlo con la base cremosa, porque si se agrega directo a la leche fría puede formar grumos y dejar una textura arenosa.
También es importante no usar agua hirviendo. El matcha agradece el agua tibia: suficiente para integrarse, pero no tan caliente como para volverlo más amargo.
Ingredientes
2 cucharaditas de matcha en polvo
¼ de taza de agua tibia
1 taza de leche entera o bebida vegetal
½ taza de leche evaporada, yogurt natural o crema ligera
3 cucharadas de leche condensada, miel o azúcar
1 cucharadita de vainilla
1 pizca de sal
Moldes para paleta
Palitos de madera
Preparación
- Coloca el matcha en un tazón pequeño y agrega el agua tibia poco a poco. Mezcla hasta deshacer los grumos. Puedes usar un batidor pequeño, una cuchara o un batidor de bambú si tienes uno en casa.
- En otro recipiente mezcla la leche, la leche evaporada o el yogurt, la leche condensada, la vainilla y una pizca de sal. Añade el matcha ya disuelto y mueve hasta obtener una mezcla uniforme.
- Prueba antes de congelar. El frío disminuye la sensación de dulzor, así que la mezcla debe sentirse ligeramente más dulce de lo que te gustaría al tomarla líquida.
- Si la notas muy amarga, agrega una cucharada más de leche condensada o miel.
- Vierte la preparación en moldes para paleta, coloca los palitos y congela durante al menos seis horas, o hasta que estén completamente firmes.
- Para desmoldar, pasa el molde unos segundos por agua tibia. No lo dejes demasiado tiempo para evitar que las paletas se derritan.
- Agrega sabor: Puedes añadir pistache o nuez a las paletas para hacerlas todavía más ricas.