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México conquista su pase al Bocuse d’Or 2027 y llevará su cocina a la gran final en Lyon
La selección mexicana consiguió uno de los cinco lugares de América y recibió un premio especial por su propuesta en plato durante la eliminatoria celebrada en Nueva Orleans.
México volverá a competir en uno de los escenarios más exigentes de la alta cocina internacional. La selección nacional obtuvo uno de los cinco pases disponibles para participar en la gran final del Bocuse d’Or 2027, que se celebrará los días 24 y 25 de enero en Lyon, Francia.
La clasificación se consiguió durante el Bocuse d’Or Americas 2026, realizado en el Centro de Convenciones Ernest N. Morial de Nueva Orleans. El equipo mexicano compitió frente a las delegaciones de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador y Estados Unidos.
La selección está integrada por Raúl Soto como chef candidato, Jorge Alejandro Salas Pereyra como commis y Édgar Román como coach. Además del pase a la final, México recibió el premio especial por el tema en plato, reconocimiento que considera la creatividad, la identidad gastronómica, el dominio técnico y la calidad de la presentación.
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El resultado coloca a la cocina mexicana entre las cinco propuestas que representarán al continente americano en Lyon. Estados Unidos obtuvo el primer lugar de la eliminatoria, seguido por Canadá y Colombia. México y Argentina completaron la lista de países clasificados, mientras que Chile recibió el premio especial correspondiente al tema en bandeja.
México llevará técnica e identidad a Lyon
México llevará técnica e identidad a Lyon
El Bocuse d’Or es considerado uno de los certámenes de alta cocina más importantes y exigentes del mundo. Durante la competencia, los equipos deben preparar sus propuestas frente al público, bajo tiempos estrictos y con criterios que evalúan sabor, técnica, creatividad, organización, limpieza y presentación.
Uno de los principales desafíos consiste en responder a los códigos de la alta gastronomía internacional sin perder la identidad culinaria del país representado. El premio obtenido por México en Nueva Orleans muestra que el equipo logró destacar precisamente en esa combinación.
La clasificación abre ahora una nueva etapa de preparación. Durante los próximos meses, la selección deberá perfeccionar tiempos, montajes, cocciones y procesos para enfrentarse a los equipos que superaron las demás eliminatorias continentales.
El reto comienza ahora
La presencia mexicana en Nueva Orleans también incluyó al chef Gerardo Rivera, chef corporativo de Posadas, quien formó parte del jurado de la competencia.
Rivera mantiene una relación histórica con el Bocuse d’Or. En 1999 representó a México en la final mundial de Lyon y obtuvo el noveno lugar, uno de los mejores resultados alcanzados por el país dentro del certamen.
“Que México haya asegurado nuevamente su lugar en la final mundial es motivo de enorme orgullo. Este resultado es reflejo de la disciplina, el talento y la preparación de una nueva generación de cocineros que está llevando nuestra gastronomía a los escenarios más importantes del mundo”, señaló.
Con más de 38 años de trayectoria, Rivera ha participado como competidor y juez en distintos encuentros internacionales. Desde hace más de dos décadas forma parte de Posadas, donde dirige la estrategia gastronómica y supervisa centros de consumo, banquetes, alimentos y bebidas, servicio a habitaciones y conceptos culinarios de las diferentes marcas del grupo.
El reto comienza ahora
El pase confirma la capacidad de la cocina mexicana para competir desde la técnica, la creatividad y la identidad. Sin embargo, el verdadero desafío llegará en enero de 2027, cuando Raúl Soto, Jorge Alejandro Salas Pereyra y Édgar Román se enfrenten en Lyon a algunas de las selecciones culinarias mejor preparadas del mundo.
El siguiente objetivo será convertir la clasificación y el premio obtenido en Nueva Orleans en uno de los resultados más importantes de su historia dentro del Bocuse d’Or.
México ya aseguró su lugar. El siguiente objetivo será convertir la clasificación y el premio obtenido en Nueva Orleans en uno de los resultados más importantes de su historia dentro del Bocuse d’Or.