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Los medicamentos contra la obesidad están cambiando el negocio de la comida
El cambio en el apetito ya se refleja en las compras de comida y abre nuevos mercados. La industria alimentaria busca adaptarse mientras la inteligencia artificial acelera la investigación de tratamientos.
Los medicamentos que modifican el apetito están abriendo un nuevo mercado para la industria de los alimentos: consumidores que comen menos y empresas que buscan responder con porciones ajustadas y productos enfocados en proteína y fibra. Para Mike Doustdar, presidente y director ejecutivo de Novo Nordisk, esa transformación también exige responsabilidad sobre el entorno que influye en nuestra manera de comer.
“Creo que la industria alimentaria está pensando cada vez más en cómo deberá operar en el futuro”, responde el ejecutivo, ante la pregunta expresa de si los medicamentos contra la obesidad están cambiando ese sector.
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Su respuesta conecta la innovación farmacéutica con la alimentación y la actividad física. “La salud duradera”, explica al referirse al lema de la compañía, también involucra esas decisiones. Si trabajara en la industria alimentaria, dice, se preguntaría cómo participar en ese esfuerzo.
Mike Doustdar, presidente y director ejecutivo (CEO) de Novo Nordisk.
“La industria alimentaria también tiene la responsabilidad de formar parte de ese esfuerzo. Diría que algunas empresas lo están haciendo mejor que otras”, afirma. Su planteamiento coloca a los fabricantes de alimentos dentro de una discusión que ya tiene efectos sobre las compras y productos.
El cambio ya aparece en las compras
Hay evidencia de que el uso de estos tratamientos se relaciona con cambios en el gasto alimentario. Una investigación publicada en diciembre de 2025 en Journal of Marketing Research, difundida por la Universidad de Cornell, encontró que los hogares estadounidenses que comenzaron a utilizar medicamentos GLP-1 redujeron, en promedio, 5.3% su gasto en supermercados durante los primeros seis meses.
El gasto en restaurantes de servicio limitado, incluidos establecimientos de comida rápida y cafeterías, disminuyó alrededor de 8%. Las compras de botanas saladas bajaron cerca de 10%; algunas categorías, como yogur y fruta fresca, registraron aumentos modestos.
Los investigadores vincularon encuestas sobre uso de medicamentos con registros de compras. Advierten que el análisis no permite separar por completo los efectos del tratamiento de otros cambios simultáneos en el estilo de vida. Los resultados corresponden a Estados Unidos y no constituyen una medición del mercado mexicano ni del consumo mundial.
La respuesta empresarial también es visible. Nestlé introdujo en Estados Unidos Vital Pursuit, una línea dirigida a usuarios de GLP-1 y personas interesadas en controlar su peso, con porciones adaptadas al apetito y énfasis en proteína y fibra. La oferta incluye pizzas, sándwiches y platos preparados.
Conagra anunció que, desde enero de 2025, incorporaría la identificación On Track en 26 productos Healthy Choice que presenta como adecuados para usuarios de GLP-1. La compañía precisó que no modificó las comidas: cambió la manera de señalar productos existentes. La adaptación comprende tanto nuevas formulaciones como nuevas estrategias comerciales.
La responsabilidad de la industria alimentaria
Doustdar identifica una tarea pendiente. Considera que la industria alimentaria necesita mayor disciplina en lo que hace y vincula el crecimiento de la obesidad con cambios en el entorno: más sedentarismo y mayor disponibilidad de comida rápida y barata.
Proteina
“La razón por la que cada vez más personas desarrollan obesidad no es que nuestros genes hayan cambiado tanto en comparación con los de nuestros abuelos, sino que nuestro estilo de vida ha cambiado considerablemente”, afirma al explicar la influencia del entorno.
El ejecutivo utiliza esa comparación para hablar de actividad física y acceso a los alimentos. Su argumento reconoce que la genética interactúa con las condiciones de vida. La Organización Mundial de la Salud describe la obesidad como una enfermedad crónica compleja en la que intervienen factores biológicos, conductuales y ambientales.
La respuesta de Doustdar apunta a una industria que empieza a reconsiderar cómo atender a sus consumidores. Novo Nordisk participa en ese cambio mediante tratamientos como Wegovy y Ozempic, ambos con semaglutida, aunque con indicaciones y esquemas distintos. La transformación alimentaria también depende de fabricantes, comercios y de las decisiones del consumidor.
México: también importa qué contiene el plato
El panorama mexicano aporta otra dimensión. Un análisis del Instituto Nacional de Salud Pública, publicado en noviembre de 2025 con información de la Ensanut Continua 2020-2024, encontró un consumo bajo de frutas y verduras, así como de leguminosas, en todos los grupos de edad.
Entre los adultos, aproximadamente dos terceras partes consumían menos de 162 gramos diarios de frutas y 148 gramos de verduras. El estudio identificó consumidores de bebidas endulzadas en al menos 94% de cada grupo de edad analizado: el indicador registra cualquier consumo durante los siete días previos a la entrevista y no equivale a consumo diario.
Proteína
Estos hallazgos introducen una pregunta para la industria: si parte de sus consumidores reduce la cantidad que come, ¿cómo responder con alimentos que contribuyan a cubrir sus necesidades? La calidad nutricional adquiere relevancia junto con el tamaño de la porción, el precio y el sabor.
La OMS recomienda integrar las terapias GLP-1 con alimentación saludable, actividad física y seguimiento. Ese marco permite evaluar los nuevos productos desde sus características nutricionales y su utilidad para cada persona, además de su posicionamiento comercial.
Inteligencia artificial para acelerar la investigación
La otra apuesta de Doustdar está en el laboratorio. “En nuestro sector hay muchas incógnitas y mucho ensayo y error”, explica. Considera que la inteligencia artificial puede ayudar a comprender más rápido por qué un candidato funciona y otro no, siempre combinada con científicos.
“No creo que la inteligencia artificial, por sí sola, vaya a curar el cáncer dentro de diez años. Pero quizá, con la ayuda de buenos científicos, pueda acercarnos cada vez más a ese objetivo”, señala al describir el papel del trabajo científico.
Novo Nordisk anunció en 2026 alianzas con OpenAI, AWS y Anthropic. La colaboración con OpenAI, presentada en abril, incluye análisis de datos y búsqueda de candidatos a medicamentos; la de AWS, anunciada en agosto, incorpora un centro de innovación conjunta en Londres; y la de Anthropic, de septiembre, contempla herramientas para abordar problemas científicos y desarrollar software.
Los acuerdos buscan acortar procesos de investigación y mejorar operaciones. Son objetivos de desarrollo, cuyos resultados deberán evaluarse conforme avancen los proyectos, los estudios clínicos y la evidencia disponible.
En la entrevista, Doustdar señaló que cinco candidatos habían pasado de estudios en animales a recibir su primera dosis en seres humanos en lo que iba del año. Esa cifra describe el inicio del desarrollo clínico y no equivale a cinco medicamentos aprobados.
La investigación médica puede ampliar las opciones para tratar la obesidad; la industria alimentaria ya está buscando cómo atender a sus usuarios. Para fabricantes, comercios y cocineros, el desafío es ofrecer alimentos que respondan a distintas necesidades de apetito y saciedad, conservando nutrición, accesibilidad y disfrute.