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En la UP, "emprender es una forma de transformar el mundo"
El director de Innovación y Transferencia de la Universidad Panamericana, Juan Alberto González Piñón, explica las líneas en que se desarrollan los proyectos universitarios, que van desde creación de tecnología para hacer donaciones a causas sociales, promoción de la literatura y el aprendizaje, dispositivos médicos, financiamiento al sector agrícola, soluciones hídricas, entre otros; y señala en qué consiste el ecosistema universitario de emprendedurismo: "buscamos generar soluciones que mejoren la vida de otros".
Verqor ofrece soluciones financieras para el sector agrícola.
En la Universidad Panamericana, el emprendimiento no se entiende como una alternativa marginal ni como un privilegio exclusivo para unos cuantos. Es, más bien, una forma de leer la realidad, de intervenir en ella y de transformarla. Así lo explica Juan Alberto González Piñón, director corporativo de Innovación y Transferencia de la institución, al detallar el ecosistema que la universidad ha construido para acompañar a sus estudiantes y egresados en el camino que va de la idea a la empresa.
“Lo que buscamos es que puedan reconocerse como personas creativas, con el potencial para generar soluciones que mejoren la vida de otros, y con ello ayudar a transformar la realidad en el mundo”, afirma el directivo. La premisa es clara: el emprendimiento no solo debe ser viable, sino también significativo.
Dr. Juan Alberto González Piñón.
Un ecosistema, no un programa
La estrategia de la UP está estructurada en tres grandes pilares que funcionan de manera transversal en sus tres campus, situados en Ciudad de México, Guadalajara y Aguascalientes, y para todas las licenciaturas.
El primero, Empowerment and Awareness (Empoderamiento y Conciencia), se centra en despertar la conciencia emprendedora. Aquí destaca la Cátedra Institucional de Emprendimiento, un programa de microaprendizaje con cinco módulos breves en video, protagonizados por emprendedores Alumni (egresados) de la propia universidad. En apenas 20 minutos por tema, los estudiantes acceden a conceptos clave como la identificación de problemas, la construcción de modelos de negocio, la viabilidad de una idea o su financiamiento.
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“Queremos que cualquier estudiante, incluso si no se percibe como emprendedor, entienda qué implica emprender hoy”, explica González Piñón. El alcance no es menor: alrededor de 400 estudiantes por semestre se incorporan a esta experiencia formativa.
Complementa este pilar el Social Challenge, un programa de tres meses que lleva a los estudiantes a talleres presenciales y en línea para convertir ideas en proyectos concretos. Es el paso de la teoría a la práctica.
El segundo pilar, Skill Evolution (Evolución de habilidades), se enfoca en la maduración de proyectos. Aquí la pieza clave es la red de más de 90 mentores en emprendimiento, expertos externos que acompañan de forma honoraria a los estudiantes. Su función es confrontar las ideas con la realidad del mercado, cuestionarlas y afinarlas.
K-Hero transforma km recorridos en donaciones.
A esto se suma la red de estudiantes embajadores, una estructura que conecta a las oficinas de emprendimiento con las comunidades académicas, difundiendo programas y detectando iniciativas dentro de las propias facultades.
El tercer pilar, Innovation Ecosystem (Ecosistema de innovación), abre la puerta al mundo exterior. El programa Grow Up, por ejemplo, impulsa la aceleración e internacionalización de empresas creadas por egresados. Actualmente, 26 proyectos reciben acompañamiento con miras a expandirse a mercados como Alemania, España, Brasil o Portugal.
El valor de lo tangible
Pero la verdadera innovación del modelo no está solo en su estructura, sino en su capacidad de generar resultados concretos. En nueve años, la universidad ha acompañado a alrededor de 30 a 35 empresas que hoy operan en el mercado.
Lo que distingue a estas iniciativas es su diversidad y su enfoque común: resolver problemas reales. Desde tecnologías para el sector agrícola hasta soluciones para el ahorro de agua, pasando por aplicaciones de microseguros, plataformas digitales o modelos de evaluación ética empresarial.
Uno de los casos más llamativos es el de K-Hero, una aplicación que convierte los kilómetros que corren los usuarios en recursos donados a causas sociales, financiados por empresas patrocinadoras. Otro, un exoesqueleto desarrollado para mejorar la movilidad de personas con discapacidad, busca ofrecer una alternativa accesible a tecnologías que suelen ser costosas.
K-Hero transforma km recorridos en donaciones.
INSERT FOTO 4 K-Hero transforma km recorridos en donaciones. CORTESÍA
Hay también proyectos que impactan directamente en la vida cotidiana: soluciones tecnológicas para médicos en zonas rurales, sistemas para mejorar la eficiencia en el retail o plataformas que promueven la escritura colaborativa y la creatividad.
“Todas se pueden distinguir por esta precisión de tratar de resolver un problema que, al ser atendido, mejora la vida de un grupo de población”, resume el director.
Emprender sin fronteras temáticas
A diferencia de otros modelos, la Universidad Panamericana no restringe el tipo de proyectos que apoya. No hay una línea única ni un sector privilegiado. Lo que existe es un criterio transversal: el impacto social.
Así, conviven iniciativas de inteligencia artificial, proyectos de salud mental, desarrollos en ingeniería, propuestas de economía circular o aplicaciones con fines sociales. La tecnología, en particular, ha adquirido un papel protagónico, no como fin, sino como herramienta.
Incluso áreas tradicionalmente alejadas del emprendimiento tecnológico han encontrado su lugar. Es el caso de un proyecto que evalúa parámetros éticos en procesos de contratación, o de iniciativas enfocadas en el bienestar de adultos mayores mediante aplicaciones de asistencia y seguimiento.
"Lo que buscamos es que el emprendedor comprenda y entienda que desde la óptica en la cual él se aproxime a entender la realidad, puede aportar positivamente a la mejora de las condiciones de vida de la población, desde un proyecto de reciclaje de llantas (neumáticos) hasta el desarrollo de tecnología que pueda resolver algún problema de grupos vulnerables", enfatiza González Piñón.
Roki. Exoesqueleto para pacientes con parálisis.
La universidad como inversionista
El paso más audaz del ecosistema es, quizá, el más reciente. La Universidad Panamericana ha lanzado un fondo de inversión destinado a apoyar proyectos en etapas tempranas, cuando el acceso a capital suele ser limitado o inexistente.
“Si una idea pasa de vender 10 unidades a 10 mil, necesita capital, pero los fondos tradicionales no suelen apostar por emprendimientos universitarios”, señala González Piñón. Este fondo busca cerrar esa brecha y permitir que las ideas escalen con mayor rapidez.
La institución no solo acompaña, también invierte. Y con ello, se posiciona como pionera en México en un modelo que combina formación, mentoría y financiamiento dentro del mismo ecosistema académico.
El financiamiento ahora se suma a la mentoría.
Emprender como vocación
Más allá de los programas y las cifras, el modelo de la Universidad Panamericana apunta a una transformación más profunda: convertir el emprendimiento en una vocación posible.
"Promover la cultura del emprendimiento como forma de vida implica acompañar a nuesros estudiantes y egresados para que puedan convertirse en quienes quieren ser a través del emprendimiento", dice el directivo.
En este sentido, el trabajo no termina en el aula ni en la incubadora. Se extiende a la vida profesional de los egresados, muchos de los cuales regresan a la universidad como mentores o emprendedores consolidados.
“Cuando un estudiante decide hacer del emprendimiento su propósito de vida, encontramos casos expansivos”, dice González Piñón. Expansivos no solo por su crecimiento económico, sino por su capacidad de generar impacto.
Al final, el mensaje es claro: emprender no es solo crear una empresa. Es crear una forma distinta de mirar el mundo. Y en la Universidad Panamericana, esa mirada ya está en marcha.
Proyectos destacados
- Plothaus
Plataforma que permite a cualquier persona escribir historias y publicarlas en formato de libro, incluso de forma colaborativa.
- K-Hero, app de kilómetros solidarios (running con causa)
Aplicación que convierte los kilómetros corridos en donaciones a causas sociales mediante patrocinio de empresas.
- Roki, exoesqueleto accesible
Dispositivo desarrollado para personas con pérdida de movilidad, diseñado como una alternativa más accesible a tecnologías costosas.
- TPS (Sistema de evaluación ética)
Herramienta para medir el nivel de cumplimiento ético de candidatos o empleados en procesos de contratación y promoción.
- Aplicación de microseguros deportivos
Plataforma que nació como red social para deportistas y evolucionó a un modelo que ofrece seguros para actividades físicas.
- Verqor. Tecnologías para productividad agrícola
Soluciones digitales y modelos financieros que ayudan a mejorar el acceso a financiamiento y la productividad en el campo.
- Proyectos de eficiencia hídrica
Iniciativas que buscan reducir el consumo de agua y optimizar procesos mediante tecnología aplicada.
- Soluciones para uso de productos orgánicos
Emprendimientos enfocados en mejorar o ampliar el aprovechamiento de insumos orgánicos y sus derivados.
- Aplicaciones de salud para adultos mayores
Herramientas digitales que conectan a personas mayores con servicios médicos y de asistencia de manera rápida.
- Herramientas para zonas rurales de salud
Tecnologías diseñadas para apoyar a médicos en regiones alejadas, facilitando diagnósticos y atención básica.
- Soluciones tecnológicas para retail
Proyectos orientados a mejorar la experiencia del cliente y resolver problemas técnicos en el sector comercial.