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Ediciones Era anuncia su cierre por desplome de ventas
El sello compartió una carta con clientes y amigos en la que expuso que “el mercado del libro está cambiando”.
Ediciones Era
Ediciones Era, una de las editoriales independientes más importantes de México, anunció este lunes el cierre de sus operaciones después de 66 años de actividad. La casa fundada en 1960 comunicó la decisión mediante una carta dirigida a clientes y amigos, en la que atribuye el final de sus actividades a las transformaciones que ha experimentado el mercado del libro y a una caída sostenida de sus ventas.
“Hoy, a 66 años de la publicación del primer libro de Ediciones Era, nos vemos en la necesidad de reconocer que el mercado del libro ha cambiado tanto que no nos permite vivir de las ventas de nuestros libros”, señala la carta que por la tarde comenzó a difundirse. La editorial agrega que durante los últimos seis años buscó distintas maneras de mantenerse en operación, pero que los ingresos necesarios no llegaron.
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Uno de los principales problemas fue la desaparición de la red de librerías que existía antes de la pandemia. Según la propia editorial, sus ventas llegaron a representar apenas 25% de lo que eran antes de la emergencia sanitaria. A ello se sumó el endeudamiento acumulado durante ese periodo. Era señala que incluso vendió su casa en la colonia Roma para poder hacer frente a parte de sus compromisos y detener la operación antes de adquirir deudas que consideró impagables.
Era es parte de la historia intelectual
El cierre ocurre en un momento en que la industria editorial mexicana también enfrenta una reconfiguración. De acuerdo con cifras de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) reportadas por El Economista, durante 2024 se comercializaron 79.2 millones de ejemplares en México, 2.6% menos que el año anterior. La facturación alcanzó 11,025 millones de pesos, pero, descontando la inflación, el crecimiento real fue de apenas 0.3%. Ese mismo año se produjeron 20,054 títulos, 15% menos que en 2023.
Pero el cierre de Era no representa únicamente la desaparición de una empresa editorial. Su historia forma parte de la propia historia intelectual y literaria del México contemporáneo.
La editorial fue fundada en 1960 por los hermanos Neus, Jordi y Quico Espresate, José Azorín y el artista Vicente Rojo, todos vinculados con la Imprenta Madero. El nombre ERA proviene de las iniciales de Espresate, Rojo y Azorín. Desde sus primeros años, la casa apostó por autores jóvenes, nuevas propuestas estéticas y obras de narrativa, poesía, ensayo, historia y ciencias sociales.
Su catálogo temprano permite dimensionar esa apuesta. Entre sus primeras publicaciones estuvieron Aura, de Carlos Fuentes, en 1962 y El apando, de José Revueltas, en 1969, entre otras obras de Sergio Pitol, José Emilio Pacheco y Alejandro Jodorowsky, así como Paradiso, de José Lezama Lima. También publicó la primera edición mexicana de El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez.
Antología Personal, de Juan Rulfo. Ediciones Era. Foto EE:
Con el paso de las décadas, Era construyó un catálogo que reunió a autores fundamentales de la literatura mexicana y latinoamericana, entre ellos Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, Octavio Paz, Juan Rulfo, Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco, José Revueltas y Sergio Pitol. Al mismo tiempo, mantuvo una línea dedicada al pensamiento político y las ciencias sociales, con autores que contribuyeron a introducir y discutir en México corrientes como el marxismo crítico, el estructuralismo y el psicoanálisis.
Las Batallas en el Desierto, de José Emilio Pacheco. Ediciones Era. Foto EE:
En 2025, al celebrar sus 65 años, Era contabilizaba un catálogo histórico de alrededor de 1,200 títulos, de los cuales unos 400 permanecían vivos y en circulación. La celebración de aquel aniversario subrayaba precisamente su condición de editorial independiente frente a un mercado dominado por grandes grupos transnacionales.
Aura, de Carlos Fuente. Ediciones Era. Foto EE:
Ahora, después de más de seis décadas, la editorial anunció que comenzará el proceso de cierre de cuentas con librerías y puntos de venta. Su catálogo, sin embargo, queda como una suerte de mapa de buena parte de la literatura, el pensamiento crítico y la vida intelectual mexicana de la segunda mitad del siglo XX y los primeros años del XXI.