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Mónica Lavín escribe sobre la certeza y las imperfecciones del amor
La nueva novela de la escritora gira en torno a una chica de 30 años que a traviesa por una crisis amorosa y generacional
Foto: Cortesía
Cuando te hablen de amor es el nombre de la nueva novela Mónica Lavín, publicada por Editorial Planeta, que habla acerca de la imperfección del amor a través de la historia de Maya, una chica de 30 años que está a punto de casarse pero que posee varias dudas.
“Maya la protagonista tiene que tomar una decisión que parece muy simple. Ella tiene una maestría y no sabe si quiere seguir a su futuro esposo… viene de padres divorciados, viene de la duda y de la falta de certeza…”, nos comenta la autora, quien también dice que la inspiración de la historia proviene de la generación de sus hijas y de los hijos de sus amigos, quienes rondan la edad de la protagonista de su novela, en los cuales ha encontrado diversos tipos de proyectos de vida.
“Esta generación posee el anhelo de la construcción de algo y no saben bien qué es, porque han tenido la oportunidad de prepararse, pero no hay un paradigma laboral o de colocación social. Son muy críticos, también en el amor, y buscan la equidad y las mujeres un modelo de hombre distinto… pero es un momento enrarecido, ya no existe el modelo de roles tradicionales donde estaba bien definido, donde el padre mantenía en la familia, había un orden… y eso a Maya es lo que le gusta de su abuela, pero su mamá y papá le parecen un desmadre”.
“Yo soy de los 50 y claro, sí teníamos utopías amorosas… y el amor debía tener sentido, no forma, y a esta generación la forma les importa mucho (hay mucha defensa del espacio personal) … pero como que el sentido se ha descolocado. En la generación de Maya hay confusión y fragilidad, y mucho temor al dolor. Aunque mi tesis es que el amor es imperfecto y vivimos en un mundo donde todo lo podemos controlar con botones y en el amor no hay garantías, pero hay que aprender de la imperfección del amor... Aprender a estar porque somos mejores ahí o a retirarnos, pero tomar una decisión”, nos dice la autora.
En este viaje, no sólo está la familia de Maya, cuyos padres y abuelos representan los paradigmas amorosos de generaciones anteriores, sino también encontramos a Eugenia (50 años), dueña de una tienda de vestidos de novia que no cree en el amor, pero a quien su actividad le permite sentirse en control de sus relaciones amorosas.
Eugenia tiene como amante a Germán, un escritor que se topará de casualidad con una historia que le inspirará a escribir una novela amorosa, la cual dará a los otros personajes la posibilidad de reacomodar sus dudas y problemas amorosos.
La escritora está convencida de que no se trata del típico “antes era mejor”: “Yo sólo quería ver cómo es en la generación de Maya y cómo dentro de eso sobrevivimos al reto de reinventarnos o de inventar paradigmas amorosos. Cada generación tiene que trazar su ruta con la misma fragilidad (de generaciones anteriores) y con la misma posibilidad de grandeza porque creo que el amor nos hace grandes, nos hace ver cosas que no sabíamos de nosotros mismos, por ejemplo, de nuestra capacidad de amar, y esa hay que ponerla en juego y siempre tiene riesgos”.
“Maya no quiere ponerla a full porque… qué tal si vine el precipicio o qué tal que no necesito ponerla a prueba por soy la que he decidido ser en el terreno profesional. Maya se lleva mejor con la abuela porque su madre no le da certezas, pero descubrirá que en ña relación de los abuelos hay un secreto… pero hay una sabiduría... hay una sabiduría de las generaciones anteriores que a veces no sabemos oír”, concluyó la escritora.
@faustoponce