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Arte e Ideas

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Cines admiten la peor crisis de su historia, pero respaldan el cierre

Nada más la Ciudad de México representa el 30% de los ingresos por exhibición en el país; el cierre local afecta la liberación de contenidos a nivel nacional.

Días atrás de la nueva declaratoria del retorno a rojo en el semáforo epidemiológico ante el alarmante incremento de casos de contagio de Covid-19 y de ocupación hospitalaria al menos en la Ciudad de México y el Estado de México, este diario había consignado la petición de parte de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine) para no cerrar los complejos de exhibición, puesto que habían demostrado ser sitios seguros donde se pondera el distanciamiento y la mínima interacción. Aunque finalmente fue una de las actividades comerciales que deberán permanecer cerradas al menos hasta el próximo 10 de enero.

No obstante, la cámara respaldó la decisión después del anuncio oficial conjunto de los gobiernos de ambas entidades y de publicarse en las gacetas correspondientes la lista de aquellas actividades que fueron sometidas a una nueva evaluación sobre su esencialidad en este repunte de las gráficas.

“Todos los que trabajamos en la industria sabemos que es tiempo de unirnos y de manifestar nuestra resiliencia. Sin duda, estamos viviendo la más difícil crisis de la industria cinematográfica, pero es momento de cuidarnos, y seguiremos acatando las instrucciones de las autoridades”, se puede leer en el comunicado firmado por Tábata Vilar Villa y Fernando de Fuentes Sainz, directora y presidente de la Canacine.

La medida es un balde de agua fría para el sector. De acuerdo con la Cámara, de la industria de la exhibición en salas en el país dependen alrededor de 50,000 empleos directos, pero casi 150,000 empleos indirectos derivados de la contratación de servicios adyacentes, cuyos trabajadores se han encontrado con la incertidumbre desde finales de marzo pasado, cuando se ordenó el cierre de actividades consideradas no esenciales.

Y es que a pesar de que a partir de agosto comenzó la reapertura gradual de los complejos en el país, la confianza del público para volver a las salas fue mínima. De acuerdo con un balance previo al anual, del 25 de marzo al 13 de diciembre la venta de boletos comparada con el año pasado solamente fue del 4%, lo que ha significado una pérdida de alrededor de 14,600 millones de pesos en el año.

México es el cuarto país que cuenta con más salas de cine en el mundo y el sexto que más ha construido en el 2020. Sin embargo, y pese a que todas las industrias en el globo han reportado pérdidas en taquilla, México cayó del noveno al decimotercer sitio de los países con mayores ingresos económicos con apenas 193 millones de dólares frente a los 996 millones de dólares generados en 2019.

“Nada más la Ciudad de México representa el 30% de las ventas en el país, pero, hablando nuevamente de unidad de mercado, el hecho de cerrar en la ciudad tendrá una afectación para todo el país en cuanto a la liberación de contenido”, comparte Tábata Vilar Villa.

Hasta ahora, confirma, han sido solamente 11 los complejos que han tenido que cerrar definitivamente en el país por la merma de la emergencia sanitaria, de los cuales uno se ubicaba en la Ciudad de México y tres en el Estado de México. Hasta ahora no ha habido despidos masivos, confirmó, puesto que los exhibidores han buscado la mínima afectación de sus plantillas con ajustes corporativos. Pero de continuar así, la situación no será sostenible.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx

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