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Bruno Bichir, "loco" por el teatro independiente
El actor ha estado en los escenarios prácticamente desde que recuerda. A sus 43 años es uno de los actores más prolíficos del país tanto de cine como de teatro, una disciplina que se ha convertido en su gran pasión en la vida y a la cual está dedicado casi de tiempo completo desde hace ocho años cuando tomó las riendas del Foro Shakespeare.
Bruno Bichir ha estado en los escenarios prácticamente desde que recuerda, su infancia transcurrió entre los estudios cinematográficos y los telones pues sus padres, Alejandro Bichir (director de teatro) y Maricruz Nájera (actriz) han consagrado su vida a las artes escénicas.
Así que este contacto natural con el teatro influyó de manera decisiva en su vocación. A sus 43 años es uno de los actores más prolíficos del país tanto de cine como de teatro, una disciplina que se ha convertido en su gran pasión en la vida y a la cual está dedicado casi de tiempo completo desde hace ocho años cuando tomó las riendas de el Foro Shakespeare, donde justamente arranca esta conversación.
Como si estuviese en casa, el actor nos conduce hasta las butacas desde donde se ve a lo lejos la utilería y el mobiliario que en unas horas será parte del montaje "La dama de negro", la obra más taquillera que da función en el recinto ubicado en la calle de Zamora 7 en la colonia Condesa.
"Este foro es una empresa muy noble que tiene por objeto acercar a la sociedad y que transforme su realidad a través de la experiencia teatral. Nos gusta hacer teatro con temas complejos. Tratamos de que éste sea un laboratorio exhaustivo que le de la vuelta a los procesos creativos porque el público está deseoso de asistir a otro tipo de proyectos", comenta Bruno Bichir.
¿Es difícil moverse en la independencia?
"La independencia es ruda y en las artes escénicas más. Por ejemplo, este año empezó tarde para los que hacemos teatro, la crisis económica está durísima. La violencia ha mermado las industrias, las economías, las conciencias y la tranquilidad. Estamos viviendo momentos muy convulsos y por eso muchas de las compañías estarán estrenando en abril, mayo o junio y nosotros a la par estamos preparando proyectos", dice el actor.
Bichir asegura que la sobrevivencia del Foro Shakespeare ha sido gracias al esfuerzo de un grupo que ha trabajado muy fuerte. "Es un barco pequeñito de 20 personas. Recién hemos reforzado el área pedagógica a través del Taller de Actores Profesionales (TAP) que es un área de investigación muy importante para el foro".
"Hay toda un área de teatro social la cual es una vinculación muy importan para los trabajos del foro y del teatro penitenciario que se está desarrollando con los internos de Santa Martha Acatitla. Los viernes tienen función y estamos desarrollando y proyectando a futuro un trabajo mucho más global, duradero y consecuente".
"Se está buscando el desarrollo de una compañía penitenciaria que coordine el foro y estamos esperando que vengan más creadores y que continúen estos trabajos que hemos desarrollado en términos de profesionalismo, rigor, disciplina, experimentación de laboratorio y de constante taller. Por este trabajo no hemos cobrado un centavo ¿cómo le hacemos no tengo ni idea?
"La dama de negro nos equilibra, es una obra que sigue siendo un éxito después de 16 años y la gente viene a disfrutarla. Eso es lo que nos permite seguir trabajando el teatro en otros niveles tanto creativos como económicos, ni mejores ni peores, sólo distintos. El foro nunca para, no sabemos lo que es eso. Todos los días trabajamos en promedio 15 horas diarias y estamos muy felices porque ha rendido sus frutos", explica el director del foro.
El arte de sacudir al espectador
A pesar de lo que pareciera, sí hay una cultura para ver teatro en México, expresa el Bichir: "El público tiene la necesidad de abrir su espectro y de divertirse así como de reflexionar a través de las emociones trascendentes, de las ideas. El teatro es presente, no importa si estamos hablamos de los griegos. Si se vuelve a interpretar vuelve a estar vivo eso es lo hermoso, lo fascinante".
Para el actor, productor y director el teatro es un proceso creativo de dos partes. "Es ese hacer el amor entre el creador y el espectador, esa comunión, esa química y complicidad".
"Hay que sacudir al espectador y provocarlo. Es un acto de amor, no es un acto intelectual. Es un acto popular para mover fibras sensibles. Por eso el teatro es más importante que el cine y sin duda que la televisión", externa.
Desde su punto de vista el teatro tiene que ser provocador porque tiene características de transgresor: "Debe ser divertido, perturbador, reflexivo, congruente y complejo. Debe decirle cosas al espectador que le importen, si decimos cosas que sólo le importen al creador es una chaquetota".
"Tenemos una responsabilidad, social, política, económica, moral y ética en nuestra sociedad contemporánea perfectamente shakesperiana. Ese compromiso de hablar de nuestro tiempo a todos los sectores, al empresario, al obrero, al estudiante al mendigo, al filósofo, al niño al viejo a todos. Por eso el teatro es importante ya que abre un espectro valiosísimo de análisis que no los da el cine, ni la tele", agrega.
Por cierto Bruno Bichir viene llegando de Buenos Aires, Argentina, donde protagonizó la película "El Mural" en la que da vida a David Alfaro Siqueiros. La trama se desarrolla a principios de los años 30 cuando el artista plástico llega a esa ciudad para pintar "Ejercicio plástico", obra en la que se basa el filme del director Héctor Olivera y el cual será exhibido en Argentina en mayo.
"Fue una experiencia muy introspectiva y todavía estoy convulsionado por todo el proceso creativo del proyecto de esta película. Aún cuando lo deseaba no me imaginé que tendría la oportunidad de interpretar a Siqueiros en alguna de sus facetas. Se espera que entre octubre y diciembre sea estrenado en territorio mexicano. Estoy muy complacido con todo, fue un trabajo muy feliz".
¿Qué representa ser un Bichir?
"Nada, es extraño que termine siendo una cosa que pareciera marca registrada, que pareciera virus o hasta insulto. No lo sé, eso no me corresponde a mí. Sigo mi vida exactamente como la entendí a mis 6 años, con más conocimiento y evolución pero en todo caso es incómodo, es raro", confiesa.
Perfil
Bruno Bichir Nájera nació el 6 de octubre de 1967 en la ciudad de México
Estudió dirección en el Centro de Capacitación Cinematográfica
Ha participado en más de 10 montajes teatrales y más de 20 películas por las que ha sido nominado en siete ocasiones al Ariel.
Es hijo de Alejandro Bichir, actor y director de teatro y Maricruz Nájera, actriz.
Es hermano de Demián Bichir y Odiseo Bichir, también actores.
Filmografía representativa
"Che: Guerrilla" (2008)
"Che: el argentino" (2008)
"Bendito infierno" (2001)
"Crónica de un desayuno" (2000)
"El evangelio de las maravillas" (1998)
"El anzuelo" (1996)
"El callejón de los milagros" (1995)
"Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto" (1995)
"El jardín del edén" (1994)