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Tecnología

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Terremotos en Venezuela: cuando un celular se convierte en la única esperanza bajo los escombros

Los videos grabados por personas atrapadas tras el doble terremoto muestran que, en una emergencia, un teléfono móvil puede ser mucho más que un dispositivo para comunicarse: puede convertirse en una herramienta para pedir ayuda, dar señales de vida y facilitar las labores de rescate.

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Foto: AFP

Redacción El Economista

Las imágenes que han circulado tras los terremotos que sacudieron Venezuela muestran una escena que se ha vuelto cada vez más común en las grandes catástrofes: personas atrapadas entre los escombros utilizando su teléfono celular para grabar videos, enviar mensajes o intentar comunicarse con el exterior mientras esperan ser rescatadas.

Más allá del impacto que generan estos testimonios, especialistas coinciden en que los teléfonos móviles se han convertido en pieza fundamental en la respuesta a desastres naturales. Su utilidad ya no se limita a realizar llamadas, sino que permite compartir ubicación, documentar daños, coordinar rescates e incluso aportar información en tiempo real a autoridades y organismos de emergencia.

Más que un medio para comunicarse

La expansión de las tecnologías móviles ha transformado la forma en que gobiernos, rescatistas y ciudadanos enfrentan terremotos, inundaciones, huracanes y otros fenómenos naturales.

Un análisis del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) señala que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) son hoy indispensables para emergencias. Las redes móviles permiten emitir alertas tempranas, facilitar la coordinación logística, mantener el flujo de información entre autoridades y población, así como apoyar la restauración de servicios afectados.

En la práctica, un celular puede cumplir varias funciones al mismo tiempo durante una emergencia:

  • Compartir la ubicación de una persona atrapada.
  • Enviar mensajes de texto cuando las llamadas no logran completarse por saturación de la red.
  • Grabar fotografías y videos que permitan identificar daños o ubicar sobrevivientes.
  • Mantener comunicación con familiares y equipos de rescate.
  • Recibir alertas oficiales e instrucciones de Protección Civil cuando la infraestructura de telecomunicaciones sigue operando.

Los videos también ayudan a localizar sobrevivientes

Investigaciones publicadas en la revista Climate Risk Management destacan que los teléfonos móviles participan en todas las etapas de la gestión del riesgo de desastres: antes, durante y después de una emergencia.

Durante la respuesta inmediata, los dispositivos permiten documentar, difundir y alertar a los servicios de emergencia y facilitar la localización de personas en riesgo gracias al intercambio de mensajes, fotografías y videos a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.

Los investigadores señalan que estas herramientas han cambiado la manera de recopilar información en tiempo real, permitiendo que las comunidades afectadas también aporten datos útiles para las labores de rescate y la toma de decisiones.

La experiencia internacional

Diversos países han reforzado sus sistemas de telecomunicaciones después de enfrentar grandes desastres.

En Chile, tras el terremoto de 2010, se implementó un Sistema de Alerta de Emergencia para teléfonos móviles capaz de enviar mensajes georreferenciados incluso cuando las redes presentan congestión.

Japón fortaleció infraestructura de comunicaciones después del terremoto y tsunami de 2011 mediante el uso de telefonía satelital, baterías de respaldo y redes redundantes para mantener la conectividad durante las emergencias.

En Estados Unidos también se desarrollaron redes dedicadas a respondedores y unidades móviles capaces de restablecer la cobertura celular en zonas donde la infraestructura resultó dañada.

México también ha incorporado los teléfonos celulares a su estrategia de protección civil. A través del Sistema Nacional de Alertas del Gobierno de México, basado en la tecnología Cell Broadcast, millones de dispositivos pueden recibir avisos de emergencia con sonido y vibración distintivos, sin necesidad de conexión a internet ni de descargar una aplicación. Este sistema se ha utilizado durante los Simulacros Nacionales para familiarizar a la población con las alertas y fortalecer la cultura de la prevención.

La experiencia internacional muestra que el teléfono móvil es una herramienta para alertar a la población antes de que llegue el peligro, coordinar la respuesta de las autoridades y mantener informadas a las comunidades afectadas.

Una herramienta que también requiere un uso responsable

Aunque los celulares pueden convertirse en un salvavidas durante un desastre, especialistas advierten que la información debe verificarse para evitar rumores o datos incorrectos que compliquen las labores de emergencia.

Además, recomiendan priorizar el envío de mensajes breves cuando las redes están saturadas, activar el modo de ahorro de batería, compartir la ubicación cuando sea posible y utilizar llamadas solo cuando sean estrictamente necesarias.

Los terremotos en Venezuela han vuelto a mostrar que, bajo los escombros, un teléfono móvil puede representar mucho más que un medio de comunicación: puede convertirse en el único vínculo con el exterior y, en algunos casos, en la diferencia entre permanecer incomunicado o ser encontrado por los equipos de rescate.

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