Cabo Cañaverla.- El transbordador espacial estadounidense Atlantis aterrizó con seis astronautas a bordo bajo un cielo perfectamente azul, poniendo fin a su viaje número 32 y a la que fue su última misión orbital tras 25 años de servicio.

Ahora sólo hay previstos dos vuelos más de transbordadores: el del Discovery a mediados de septiembre y el del Endeavour a fines de noviembre. Luego las tres naves serán enviadas a un museo, coronando tres décadas de servicio que permitieron construir la estación espacial.

Los funcionarios de la agencia espacial estadounidense (NASA), no obstante, no excluyeron del todo la posibilidad de que el Atlantis vuele una vez más en una misión de ayuda o si la Casa Blanca decide agregar un viaje adicional a la Estación Espacial Internacional (ISS, por su sigla en inglés).

12 días en el espacio

Las ruedas del transbordador tocaron la pista del Centro Espacial Kennedy a las 12:48 GMT (08:48 locales) tras un vertiginoso descenso de 69 minutos.

La nave hizo su acercamiento por América Central, sobrevolando Nicaragua y luego Cuba, para aterrizar en Florida (sureste de Estados Unidos).

El Atlantis se desacopló de la ISS el domingo tras una misión en la que descargó 12 toneladas de equipos y suministros.

Con este aterrizaje culmina la carrera de una de las naves emblemáticas de la NASA, que ha recorrido unos 185 millones de kilómetros.

Tras haber hecho el descenso en piloto automático, el comandante a bordo, Ken Ham, tomó los controles manuales del transbordador para alinearlo a la pista. Unos segundos después de que la nave se posara, se desplegó un paracaídas rojo y blanco para frenar su carrera.

En este periplo de casi 12 días en el espacio -siete de ellos acoplado a la ISS-, el Atlantis entregó doce toneladas de equipos al puesto orbital internacional, entre ellos el módulo ruso Rassvet.

Este minimódulo presurizado de cinco toneladas, seis metros de largo y 2,23 de diámetro, servirá para las maniobras de acercamiento a la estación de las naves rusas Soyuz y Progress, y también para almacenamiento.

Durante las tres salidas, ejecutadas de a dos astronautas por vez, seis nuevas baterías que viajaron en el Atlantis quedaron colocadas. Estas baterías duran entre cinco y seis años, aunque las reemplazadas -que regresarán a la Tierra en la bodega del transbordador- duraron nueve.

Dado que la construcción de la ISS está casi concluida, la NASA enviará en estos últimos vuelos de transbordadores piezas de repuesto y equipos para el futuro mantenimiento de la estación espacial.

El presidente Barack Obama anunció en febrero el mantenimiento de la ISS al menos hasta 2010. La estación es un proyecto de 100,000 millones de dólares iniciado en 1998 y en el que participan 16 países, aunque es mayormente financiado por Estados Unidos.

Con el retiro de servicio de la flota de transbordadores, Estados Unidos dependerá de las Soyuz rusas para los viajes de sus astronautas a la ISS, en tanto la NASA no disponga de una nueva nave, que prevé tener en funcionamiento alrededor de 2015.