Apple se gastó el año pasado 50,000 millones de dólares en compras a proveedores estadounidenses como 3M y Corning, según ha desvelado Tim Cook en la junta anual de accionistas de la compañía. Hasta la fecha, la multinacional tecnológica nunca había facilitado esa cifra de inversión. Pero con Donald Trump en la Casa Blanca, Apple quiere destacar su compromiso con la fabricación en Estados Unidos.

Durante la campaña presidencial, Trump fue muy hostil con Apple, a la que criticó duramente por deslocalizar puestos de trabajo en China. El magnate republicano aseguró que si ganaba obligaría al fabricante del iPhone a "fabricar sus malditos ordenadores" en Estados Unidos. Incluso pidió que se boicotearan los productos de la manzana ante la negativa de la empresa de ayudar al FBI a acceder al móvil de un terrorista.

Sin embargo, Tim Cook parece dispuesto a tender puentes con Trump. El pasado 14 de diciembre, asistió a la reunión que convocó el entonces aún presidente electo con los principales líderes de la industria tecnológica estadounidense. Ahora, desvela este compromiso de inversión con fabricantes estadounidense.

Además, Cook ha asegurado que quiere trabajar con Trump en otro tema candente: la repatriación de los beneficios en el extranjero que tienen las grandes multinacionales estadounidenses, para lo que se estudia la implantación de manera temporal de un impuesto reducido.

"Siempre buscamos formas de ayudar a nuestro país. Sabemos que Apple sólo puede existir en Estados Unidos", dijo un patriótico Tim Cook a los accionistas.

erp