La luz del sol provoca que poco a poco usted abra los ojos. Ve el reloj: son las siete de la mañana. El despertador programado a las seis no sonó y en una hora es la teleconferencia con uno de sus clientes más importantes.

De sobresalto corre a tomarse un baño fugaz, se viste con lo primero que encuentra en el armario, recoge de la mesa los documentos que preparó una noche antes, su teléfono inteligente, las llaves del auto y se arranca a la oficina. Hora pico. No hay tiempo para el desayuno.

A las 7:20 horas, las calles de la ciudad son un caos: las avenidas con el tráfico casi a vuelta de rueda. Mientras se peina tras el volante en los momentos que el auto está detenido, su estómago reclama el alimento y el café matutino que por las prisas se ha saltado. Y aún le falta al menos media hora de camino.

De pronto, a la derecha, ve una valla con una imagen anunciando desayunos y un código QR (Quick Response) incluido. Como el flujo vehicular está detenido, usted tiene tiempo para escanear con su Smartphone este código que lo dirige hacia el sitio web del anunciante.

Los automóviles no avanzan, así que tiene tiempo para elegir entre los distintos paquetes de alimentos y realizar en ese momento, a través de su dispositivo móvil, una transacción comercial: compra su desayuno.

Los vehículos avanzan. Usted coloca el manos libres , pues en unos momentos recibirá una llamada. Suena el celular: es el proveedor de los alimentos quien le confirma la compra del desayuno. Le pregunta cómo será la forma de pago –efectivo o tarjeta de crédito- así como el lugar y la hora de la entrega. Usted hizo su cargo a la tarjeta y le pidió que en 25 minutos llegue a su oficina. Son las 7:40 horas.

Para su fortuna, los vehículos avanzan más rápido. Está a 20 minutos de llegar a su oficina y a la reunión con el cliente. En el camino ya no hay escuelas que generen alborotos ni percances que paralicen las vialidades.

Finalmente llega a su destino a las ocho de la mañana en punto. Estaciona el automóvil y se dirige a paso veloz hacia su oficina. No hay registro de llamadas para iniciar la teleconferencia. Da un respiro de alivio, pero su estómago exige ferozmente el desayuno.

El teléfono de su oficina suena. Es de la recepción: el desayuno ha llegado. Pide que se lo lleven hasta su lugar de trabajo. Sin contratiempos tiene ante usted café, coctel de frutas, un par de huevos a la mexicana y un pan dulce. Ya está todo pagado.

Toma un sorbo de café y come su plato de fruta, justo a tiempo. Suena nuevamente el teléfono. Es la teleconferencia que estaba esperando. La atiende con gusto: tiene café y el desayuno a un lado. Un par de preocupaciones menos.

CÓDIGO QR, UN PASO ADELANTE

Éste es uno de los escenarios posibles con el Anaquel Virtual, desarrollado por la firma colombiana Carvajal Tecnología y Servicios, cuyo concepto es que en lugares públicos como vallas, parabuses, espectaculares o panfletos, los proveedores anuncien sus productos y servicios, que los consumidores puedan adquirir inmediatamente a través de las tecnologías móviles y los códigos QR, y los reciban a la hora y en el lugar que el cliente disponga.

El proceso es simple: un usuario descarga en su dispositivo móvil con cámara e internet, ya sea Smartphone o tableta y con sistema operativo Androin, iOS o BlackBerry, un lector de códigos QR. Cuando el consumidor desea un producto o servicio simplemente escanea este código en uno de los anuncios, que lo dirige al sitio web del anunciante y donde le permite comprarlo mediante el móvil.

Después recibirá una llamada del proveedor, quien le confirmará la compra y le dará al usuario a elegir la forma de pago, ya sea en efectivo a contra entrega o con tarjeta de crédito, y estipularán la hora y el domicilio donde se realizará la entrega.

Es una solución que utiliza varias tecnologías y varias infraestructuras que busca romper las paredes de una tienda. Si hoy las tiendas físicas tienen una influencia de entre 5 y 10 manzanas a la redonda, con el anaquel virtual será posible crecer su área de influencia mucho más , explicó Enrique Gómez, director de Consumo e Industria de Carvajal Tecnología y Servicios.

Para los negocios, implementar desde cero este sistema, que incluye el Marketing, la plataforma web, el centro de atención telefónica y la logística para entrega, requeriría una inversión 100,000 y 150,000 pesos, dijo el directivo.

PRUEBAS PILOTO EN DF, GUADALAJARA Y MONTERREY

Actualmente Carvajal Tecnología y Servicios inició la implementación de este sistema en Colombia en octubre del año pasado, y ya existen sistemas similares en Corea, Chile y Argentina.

Con su experiencia, esta solución tiene el potencial para incrementar hasta cinco veces las ventas de un negocio, aseguró Enrique Gómez.

En México iniciarán pruebas piloto en poco más de dos meses, y si bien el directivo no detalló quienes serían los primeros en implementarla, aseguró que serán el Distrito Federal, Guadalajara y Monterrey las primeras ciudades que verán este modelo de comercio que, en un principio, se basará en panfletos y volantes.

El objetivo, agregó el director de Industria de Carvajal Tecnología y Servicios, es que al cierre del 2012 alcancen una facturación de un millón de pesos por la venta de este servicio.

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