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El sector fintech debe impulsar la interoperabilidad en las iniciativas de pagos
La falta de integración entre participantes podría limitar la capacidad de competencia de jugadores no bancarios, que en los últimos años han sido clave el acceso a pagos digitales

Durante el primer trimestre del 2026, las operaciones de fusiones y adquisiciones en el sector sumaron 199 transacciones, una caída de 26 por ciento.
En medio del interés del gobierno federal por acelerar la adopción de pagos digitales, así como de las iniciativas para homologar la experiencia de los usuarios en transferencias electrónicas con dispositivos móviles, a través de CoDi y DiMo, y de la consulta consensuada para pagos con tarjeta, especialistas advierten que estos esfuerzos no serán suficientes si no se garantiza una verdadera interoperabilidad dentro del ecosistema financiero, particularmente para las fintech.
La falta de integración entre participantes podría limitar la capacidad de competencia de jugadores no bancarios, como billeteras digitales, agregadores, adquirentes, Sofipos digitales y emisores, que en los últimos años han sido clave para expandir la innovación y el acceso a pagos digitales en México. En la práctica, la interoperabilidad permite que usuarios, comercios y plataformas puedan operar entre sí, aunque utilicen distintos proveedores o tecnologías, sin depender de un solo ecosistema de pagos.
De acuerdo con el estudio “Competencia y libre concurrencia en los servicios financieros digitales”, de la extinta Cofece, la interoperabilidad facilita que distintos sistemas o plataformas utilicen tecnologías, lenguajes y reglas compatibles entre sí, además de que resulta clave que se considere en la regulación para garantizar la competencia.
Samantha Beltrán, especialista en medios de pago, señaló que la regulación actual así como las propuestas aún no reflejan la realidad operativa del ecosistema, al no considerar la diversidad de modelos de negocio ni mantener un diálogo suficiente con la industria. Añadió que la falta de acuerdos y seguimiento dentro de los gremios también ha retrasado la implementación de nuevas tecnologías debido a la ausencia de interoperabilidad entre participantes.
“La interoperabilidad también permitiría compartir información de fraude entre adquirentes, agregadores y titulares de marca, lo que reduciría las tasas de contracargos y fortalecería tanto al sector como a los usuarios”, explicó.
Asimismo, indicó que una mayor transparencia en las tasas y en las reglas de operación del mercado facilitaría que todos los actores pudieran implementar soluciones en tiempo y forma, mejorando así la experiencia del usuario final.
Por su parte, Álvaro Vértiz, socio director de la consultora DGA Group, advirtió que, sin competencia e interoperabilidad real, los comercios seguirán dependiendo de un número reducido de proveedores de servicios de pago.
“Si un comercio está obligado a operar con distintas terminales punto de venta o a comprometerse con un solo adquirente o agregador, al final seguirá sujeto a muy pocos proveedores. Sin una interoperabilidad real en pagos, el ecosistema no podrá evolucionar de manera favorable”, sostuvo.
El especialista consideró que la regulación debería exigir condiciones de interoperabilidad para que todos los participantes puedan competir en igualdad de condiciones, lo que eventualmente se traduciría en mejores precios y servicios para usuarios y comercios.
El estudio antes citado también señala la necesidad de contar con regulación que garantice la interoperabilidad cuando una transacción requiere la participación de dos o más redes abiertas de pago con tarjeta. Para ello, se han emitido lineamientos orientados a que adquirentes y emisores puedan operar tarjetas bajo una misma marca, aunque participen en diferentes redes de operación.
Fragmentación gremial
Ambos especialistas reconocieron la importancia del sector fintech en el impulso de los pagos digitales; sin embargo, advirtieron que persiste una fragmentación dentro del ecosistema debido a la diversidad de los modelos de negocio, lo que dificulta construir una postura unificada y fortalecer el diálogo con autoridades y otros actores de la industria.
Los nuevos modelos fintech, neobancos, wallets y agregadores han tenido un papel muy relevante. Pero el hecho de que estén fragmentados no ayuda mucho.

