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Banco central de Australia mantiene su tasa de interés sin cambios; advierte de una nueva subida
El banco central australiano mantuvo este martes su tasa de interés oficial sin cambios en el 4.35% por segunda reunión consecutiva.

Foto: Reuters
El banco central australiano mantuvo este martes su tasa de interés oficial sin cambios en el 4.35% por segunda reunión consecutiva, señalando que la economía se estaba desacelerando según lo previsto, pero advirtió de que podría volver a subirla si fuera necesario para controlar la inflación.
La gobernadora del Banco de la Reserva de Australia (RBA, por sus siglas en inglés), Michele Bullock, adoptó un tono restrictivo en la rueda de prensa posterior a la reunión al afirmar que, en su opinión personal, era "bastante posible" que fuera necesario volver a subir las tasas, lo que mantiene vivo el riesgo de una cuarta subida de tasas este año.
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Al concluir la reunión de política monetaria de agosto, el RBA señaló que la demanda agregada debía mantenerse moderada para reducir las presiones sobre la capacidad productiva, y que haría lo necesario para que la inflación volviera al objetivo, incluido un nuevo aumento de la tasa de interés de referencia si se materializaran los riesgos al alza.
Los mercados habían apostado por un resultado sin cambios, dado que los datos de inflación del segundo trimestre se habían situado por debajo de las previsiones, mientras que el mercado inmobiliario se había debilitado más de lo que esperaban los responsables de la política monetaria.
Bullock señaló que, a diferencia de lo ocurrido en junio, esta vez se debatió una subida de tasas ante la recrudescencia del conflicto en Oriente Medio, y que la junta estaba reflexionando seriamente sobre cuándo podría ser adecuado subir las tasas.
"Y volveremos a hacerlo si es necesario. Personalmente, creo que es muy posible que tengamos que hacerlo, pero esperaremos a ver qué nos indican los datos", dijo Bullock.
El RBA ya ha subido las tasas en 75 puntos básicos este año —revirtiendo por completo la flexibilización monetaria aplicada desde 2025— en su intento por contener las persistentes presiones inflacionistas en la economía, impulsadas por el aumento de los costos energéticos.
Bullock señaló el mes pasado que podría ser necesaria una mayor desaceleración de la economía para reducir la inflación.

