En el 2016 la utilidad neta de Grupo Financiero HSBC México fue de 3,300 millones de pesos, un incremento de 2,790 millones (547% más) en comparación con el 2015, cuando fue de 510 millones.

Este resultado muestra la recuperación de la filial mexicana del banco británico, misma que desde hacía algunos años mostraba una baja importante en su beneficio, y contrasta con el de su casa matriz que en el 2016 vio una baja de casi 90 por ciento.

En el 2015, aunque HSBC decidió salir de algunos mercados emergentes que no le eran tan redituables, optó por quedarse en México, debido a las ventajas que el país tiene. No obstante, se le puso una meta de utilidad de 600 millones de dólares para el 2017.

Este compromiso fue ratificado apenas en octubre pasado, cuando su casa matriz le inyectó 5.5 billones de pesos de capital. Esta inyección de capital demuestra el compromiso y la confianza en el crecimiento de la subsidiaria mexicana .

Los resultados positivos, explica HSBC México, obedecen a los cambios en las estrategias de negocio, y son principalmente por mayor margen financiero.

Al cierre del 2016, la institución de origen británico registró una cartera de crédito neta de 265,700 millones de pesos, un incremento de 33,500 millones, o 14.5% más, respecto a los 232,100 millones del 2015.

El Índice de Morosidad pasó de 5.2% en el 2015 a 3% en el 2016, como consecuencia de la aplicación de castigos y ventas de la cartera comercial.

En cuanto a los depósitos, estos resultaron en un monto de 302,900 millones de pesos, un incremento de 8.2%, o 22,900 millones, en comparación con 280,000 millones del 2015.

mfh