Para Marcos Ramírez Miguel, director general de Grupo Financiero Banorte, la dispersión de recursos de programas sociales a través de cuentas bancarias permitirá a futuro bancarizar a más mexicanos que hoy no tienen acceso a servicios financieros formales.

Banorte es ya uno de los bancos a través del cual la administración federal ha decidido empezar a dispersar diversos apoyos gubernamentales.

“Todos estos programas sociales al fin y al cabo lo que hacen es ponerle nombre y apellido a mexicanos que no conocemos, y cuando estos mexicanos que no conocemos tengan sus programas sociales, lo que sigue para ellos es que se titulen y ya sean bancarizables, y ya ahí es donde entra la banca y vamos a competir para tenerlos”, explica.

Agrega: “cuanto más pronto conozcamos a todos los mexicanos, más servicios les podemos ofrecer. Entonces yo lo veo como un juego ganar-ganar, donde al final de cuentas le va a ir bien a México y nos va a ir bien a nosotros”.

En entrevista, el banquero asegura que en Banorte han venido trabajando con el nuevo gobierno desde poco después del triunfo electoral y han encontrado mucha resonancia de las ideas que el banco ha puesto sobre la mesa.

“Hemos trabajado muy a gusto con ellos. Este no es un tema donde nos convenga o queramos, es un tema de interés nacional, donde queremos estar y donde toda la competencia es más que bienvenida. Acabar con la pobreza de México y la desigualdad. No es un tema que nos atañe a los bancos, es un tema que atañe a los mexicanos y queremos poner nuestro grano de arena”, enfatiza.

En este sentido Marcos Ramírez detalla que además de la dispersión de recursos de programas sociales, Banorte también participará en otros de los programas de inclusión financiera que hasta ahora ha anunciado el gobierno federal como son la plataforma de pagos electrónicos, CoDi, que se pondrá en operación en breve en su fase piloto, así como en lo relacionado a que adolescentes entre 15 y 17 años puedan abrir cuentas básicas bancarias sin necesidad de un tutor.

“(Para el CoDi) estamos más que listos. Yo creo que estamos a la cabeza, estamos adelantados y es más que bienvenido, y es lo mismo: es bancarizar y a la hora de bancarizar nos hace una situación de ganar-ganar para que luego nosotros ya los proveamos de servicios financieros”, dice.

Listos para echar a andar el Codi

De hecho la aplicación móvil del banco ya tiene instalada la tecnología Quick Response (QR), que será base para el CoDi y para la dispersión de recursos de programas sociales desde el celular.

“Ya lo teníamos activado desde hace mucho. Lo que estamos haciendo es adaptándolo a las nuevas regulatorias del Banco de México, pero tenemos la tecnología, la tenemos desde hace varios años”, refiere.

En lo concerniente a las cuentas básicas para adolescentes, el director de Banorte recuerda que desde esta institución ya se trabaja con dos productos similares para niños: uno relacionado con la afore, y otro, una cuenta. No obstante, éstas sólo podían utilizarse con el aval del tutor de los menores.

“Se necesitaba un tutor pero ya teníamos los programas de niños, y son los mismos programas, nada más que los estamos reviviendo sin el tutor, que es lo que se ha quitado, pero es una cosa donde hemos tenido mucha experiencia porque queremos educar a los niños en la cultura del ahorro y ahora son los programas para pagarles mientras son aprendices (del programa Jóvenes Construyendo el Futuro), que nosotros, por cierto, vamos a tener un montón de aprendices también”, expone.

Marcos Ramírez considera que, con todo ello, es viable llegar a la meta que se ha impuesto para los siguientes años el mismo gremio bancario: sumar a otros 30 millones de mexicanos al sistema financiero formal, y lograr una penetración del crédito de 50% del PIB.

“Sí, y todo esto para luego lograr un crecimiento del 4 por ciento. Lograrlo sí es posible, si todos ponemos nuestro granito de arena”, dijo el banquero.

“Es un año de transición; es un año difícil”

El director general de Banorte, que ya es el segundo grupo financiero del país por tamaño de activos, comenta respecto a cómo esperan la economía en el 2019, que es un año de transición y por lo tanto difícil, por lo que estima necesario que todos apoyen para que en los siguientes ciclos se alcancen crecimientos de 4% como lo ha planteado la actual administración.

“En todas las economías del mundo, en todos los ciclos políticos del mundo, cuando llega un nuevo gobierno siempre está la curva de experiencia y siempre hay una desaceleración en todos. Es un año de transición, donde tenemos que ayudarnos unos a otros para que entendamos más rápido todos los canales y todos los circuitos, y saquemos más rápido, porque este año no vamos a crecer a 4%, pero sí podemos empezar a crear las bases para empezar a crecer los próximos años”, dice.

Plan 2020: optimistas

Por otra parte, Marcos Ramírez recuerda que desde hace más de cuatro años Banorte se estableció el Programa 2020, año en el cual querían ser ya el mejor banco del país.

En este sentido, refiere que van bien e incluso ya se han rebasado los objetivos del plan, por lo que ya se planea lo que vendrá después de ese año para el banco.

“Estamos muy optimistas; estamos en un momento histórico para nosotros porque no son tiempos normales. Donde unos aceleran otros frenan, y estamos entrando en una curva que si fuera una carrera de coches, nosotros queremos ser los que vamos a rebasar e ir adelante”, concluye.

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