En una carta remitida al presidente del banco, Carlos Torres, el expresidente de BBVA se muestra convencido de que su decisión “ayudará a entender con qué rigor, falta de interés personal y compromiso hemos trabajado durante tanto tiempo”. González anunció su decisión en vísperas de la junta de accionistas del banco.

El expresidente de BBVA, Francisco González, ha decidido abandonar temporalmente los cargos en la fundación y en el banco mientras concluyen las investigaciones en curso sobre el caso Villarejo con el fin de “evitar que se utilice su persona para dañar a la entidad”.

Desde finales de diciembre, González era presidente de honor de BBVA y de la fundación del banco, una vez completado el proceso de sucesión al frente de la institución, que dio lugar al nombramiento de Carlos Torres como nuevo presidente ejecutivo y del turco Onur Genç como consejero delegado.

En una carta remitida al presidente del banco, Carlos Torres, a la que ha tenido acceso Europa Press, González se muestra convencido de que su decisión “ayudará a entender con qué rigor, falta de interés personal y compromiso hemos trabajado durante tanto tiempo”.

González, que pide a su sucesor traslade la carta al consejo de administración con todo su “afecto y gratitud”, señala que desde hace un año “hemos sufrido una larga y continua agresión mediática derivada de las investigaciones policial y judicial, sobre un caso de gran repercusión periodística en torno a un excomisario de policía y su trabajo al frente de una empresa de investigación contratada en su día por el banco”.

La carta de González a Carlos Torres se conoce un día antes de la celebración de la junta general de accionistas del banco, que se celebra en Bilbao.

Reglamento y presidencia de honor

La marcha temporal de González se produce poco después de que trascendiera, tal como publicó Expansión el pasado 12 de marzo, la decisión del consejo de BBVA de no recoger en su reglamento la presidencia de honor.

Desde que acordó el nombramiento en diciembre, la entidad ha descartado acometer un cambio en el marco que regula el funcionamiento del órgano de gobierno para situar este cargo dentro de su estructura.

La reforma no es legalmente obligatoria, por lo que BBVA consideraba que no era necesario incluirla, según señalaron fuentes de la entidad, que añadían que el reglamento tiene por objeto establecer las reglas de funcionamiento y el régimen interno del consejo, determinando sus principios de actuación y los derechos y deberes aplicables a sus miembros.

En este sentido, BBVA cree que la presidencia de honor que ejercía hasta hoy González es una figura honorífica, no retribuida y sin funciones ejecutivas asignadas, por lo que no es pertinente su incorporación al reglamento.