La filial de Milán del banco JPMorgan Chase ha cerrado la cuenta propiedad de Lo Lor, la banca vaticana, por una presunta violación del la normativa "antirreciclaje".

Según publica el diario Il Sole 24 Ore, la ruptura fue comunicada al Vaticano el pasado 15 de febrero, y entrará en vigor el próximo 30 de marzo. JP Morgan argumenta "no tener suficiente información para continuar prestando el servicio de pagos en caja" con la cuenta en cuestión.

La cuenta vaticana funcionaba con una característica peculiar: debido a una cláusula contractual, cada noche se ponía su saldo a cero y se remitía su contenido a otra cuenta del Vaticano en Fráncfort (Alemania). Al cabo de un año y medio, esos movimientos han superado de largo los 1,000 millones de euros.

En octubre del año pasado, la unidad de información financiera del Banco de Italia reclamó a JP Morgan un informe sobre el modo de funcionamiento de la cuenta. Cuando este último banco pidió esa información al Vaticano, este rehusó aportarla, motivo por el cual JP Morgan ha decidido poner fin a la relación.

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RDS