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Sector Financiero

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Cuándo utilizar las microfinanzas

Los microcréditos son viables sólo cuando se tiene un número muy grande de operaciones debido a que sus servicios son más caros.

Las microfinanzas son caras y mucho más que los bancos. Pero, sin desconocer este hecho, la verdadera medida para comparar el costo de las microfinanzas, no es la banca sino la usura.

Las microfinancieras atienden a un segmento de población que no tiene acceso a servicios financieros tradicionales. Por lo tanto, es un mercado que normalmente recurre a mecanismos de financiamiento más costosos como usureros, prestamistas, montepíos, tandas o préstamos familiares.

Estas opciones, salvo montepíos, son más caras pues llegan a tasas de hasta 10% diario. Además son opciones que no se ofrecen en forma oportuna y sistemática, como lo es un microcrédito de una microfinanciera regulada. Vayamos a los verdaderos costos.

Pensemos en la diferencia que hay entre administrar un crédito de 1 millón o 1,000 créditos de 1,000 pesos; entre administrar un crédito en una zona urbana o 1,000 créditos repartidos en decenas de comunidades.

Imaginemos que la cartera de la IMF es pequeña y sólo colocará unos créditos al mes; por cada uno de ellos obtendrá por concepto de costos 590 pesos. Si fueran 10 créditos serían 5,900 pesos con los que tendría que pagar a acreedores, renta, luz, salarios, impuestos, teléfono, gas, transporte y destinar algo para capital, pues no se trata de negocios subsidiados sino de empresas que buscan la sustentabilidad.

El ejemplo es simple para ilustrar la problemática que enfrentan las IMF’s. Los montos de los créditos las obligan a colocar un número muy elevado de ellos y a ser altamente eficientes en la recuperación.

Una conclusión preliminar es que no basta la competencia, sino mejorar las condiciones en que ésta se da.

Esto es, bajar costos de transporte, comunicación, impuestos y hacer una regulación uniforme y sencilla para todas.

Esto sólo se logra con infraestructura y desarrollo de un marco regulatorio.

Lo anterior permite entender por qué los microcréditos son viables sólo cuando se tiene un número muy grande de operaciones y por qué sus servicios son caros.

Las distancias geográficas que cubre una IMF son una circunstancia adicional que no se considera cuando se habla de la tasa de interés. Otro problema es el de la información asimétrica., es decir, el desconocimiento que se tiene de los acreditados y el riesgo latente.

Las IMF cobran altas tasas, que son el reflejo de las condiciones en que operan. Altos costos de transacción y muy elevada asimetría informativa.

Desde luego también, como ya hemos apuntado está el problema de la concentración, lo que da lugar a un mercado de oligopolio donde unas cuantas imponen las condiciones del mercado.

Las alternativas son simples pero su implementación es una tarea titánica que requiere la modernización de todo el sistema, mayor competencia con la reducción de costos de operación y un marco regulatorio que a la fecha es caro y difícil de cumplir.

La propuesta de imponer techos a la tasa de interés es una paradoja inviable. El mercado de las microfinanzas no es quizá la mejor opción para los pobres, pero es hasta hoy, la menos mala.

RDS

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